Razones por las que ésta podría ser la última edición del Vive Latino
Música

Razones por las que ésta podría ser la última edición del Vive Latino

Avatar of Daniel Morales Olea

Por: Daniel Morales Olea

13 de abril, 2016

Música Razones por las que ésta podría ser la última edición del Vive Latino
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Por: Daniel Morales Olea

13 de abril, 2016



"Vive Latino está muy cerca de ser uno de los festivales más grandes del mundo, creo que no hay en el mundo un festival de cuatro días, con la cantidad de escenarios y con la calidad de grupos que se presentan en el Festival Vive Latino; estamos en una posición mundial importante en cuestión de festivales y nos sentimos muy orgullosos". 

Esas fueron las palabras de Lourdes Skipsey, productora del ya legendario Festival Iberoamericano de Cultura Musical Vive Latino. Poco antes de su edición de 2014, todos se sorprendieron por la arriesgada fórmula de convertir el festival más importante de América Latina en una jornada de cuatro días. Más de 170 bandas circularon por los distintos escenarios, muchas de ellas alejadas de rock en español que muchos consideran (de manera errónea) la esencia del Vive Latino. La intención fue clara, el festival había superado por mucho lo que era en un principio y mientras más crecía, más debía ser la voz de la cultura musical no sólo de México, sino de todo el continente.

Arcade Fire, Tame Impala, Robert Plant, la reunión de Caifanes, la consagración de Austin TV en un escenario diminuto, la ya legendaria presentación de Rodrigo y Gabriela, así como emotivos mensajes que llamaban a la acción social. Las experiencias que el Vive Latino ha cosechado son irreemplazables, lo cual ha creado una conexión entre el público y el festival que no se olvidarán nunca. Sudor, lágrimas, poca comida y mucha cerveza; largas caminatas para escuchar bandas que representan el sonido de una nación o de una generación es lo que el Vive Latino representó durante muchos años y hoy todo está en juego. 

vive latino 2016

En 2016, el festival parece haber dado un giro de 180 grados y busca regresar a sus orígenes. Los cuatro días se reducen a a la mitad y el catálogo internacional disminuyó considerablemente. Esto parece contradecir las palabras de los organizadores, quienes encontraban en los festivales a nivel mundial una especie de aspiración. Durante mucho tiempo fue considerado el mejor festival de América Latina y no se equivocaban al decir que eran uno de los más grandes del mundo en 2014, pero el problema radica en que, a excepción del Corona Capital, en ese entonces los otros festivales en México aún no crecían lo suficiente para ser competencia directa.

Ceremonia se ha convertido en uno de los festivales de mayor calidad en el país. La curaduría de sus actos lo convierten en una obligación para los melómanos; en él se encuentran los exponentes internacionales de la música alternativa, algunos consagrados y otros que prometen ser los próximos nombres en letras grandes de festivales como Coachella o Glastonbury. Nrmal sigue un camino similar. La calidad de las bandas (nacionales e internacionales) que llevan es tan grande que no importa que el cartel sea pequeño a comparación del monstruo que supone el Vive Latino, Nrmal te asegura que puedes ir sin conocer a una sola banda y salir complacido con tres que seguramente se convertirán en tus favoritas. Incluso la electrónica ha encontrado un espacio en la ciudad. El EDC trae cada año a los DJs más famosos del momento y aunque eso parezca demasiado alejado del Vive Latino, es una muestra de cómo los festivales han encontrado un nicho en la Ciudad de México. 




Por otra parte, Bahidorá fusiona muchos géneros, pero se aleja bastante del rock convencional; electrónica, reggae, trip hop y más, suenan en un paradisíaco terreno lleno de albercas y lagunas. Corona Sunsets y Trópico son dos festivales que también llevan la experiencia de la música al cuerpo con ambientes de playa en los que la gente se aleja de los focos musicales de México. Incluso Monterrey con Pa'l Norte y Guadalajara con Coordenada, muestran un line up que compite, en términos de calidad, con el Vive Latino. 


vive latino hombre

México ha crecido a pasos agigantados y lamentablemente el Vive Latino ya no puede jactarse de ser el más importante de América Latina. Tal vez sea un exponente por la trascendencia y la influencia, pero si México cuenta con los festivales antes mencionados, las ediciones de Lollapalooza en Chile, Colombia, Brasil y Argentina, han demostrado que el festival puede llegar a cualquier país y mezclar de forma perfecta una alineación internacional y nacional. De igual manera parece que Lollapalooza México será una realidad en 2017 y esta enorme Ciudad contaría con ambos festivales además del Corona Capital dentro de la categoría de festivales masivos, lo que hacen del representante latino algo prescindible. 

El Festival Marvin, la Burger Revolution, Primavera Plop Radio y muchos otros festivales más pequeños son los que apuestan verdaderamente al talento local; ése que el Vive Latino muchas veces deja fuera por continuar reciclando nombres o darle prioridad a bandas "emergentes" que se mueven en un circuito privilegiado. El talento sobra en México, pero la correcta difusión e incluso la actitud de muchas bandas no permite que tengamos una nueva gran banda. Oasis es importante, pero Jake Bugg ya es un nombre reconocido a nivel internacional, al igual que Lorde. México continúa mostrando a Café Tacvba y Caifanes como los mayores exponentes, ¿dónde están esos jóvenes que trascienden a pesar de su edad? La incertidumbre puede responderse por falta de iniciativa, pero más que nada es la falta de apoyo, algo que lamentablemente se ve reflejado en las alineaciones de muchos festivales, incluido el Vive Latino. 

vive latino 16

El 2016 es un año crítico para el Festival Iberoamericano de Cultura Musical Vive Latino, pues debe demostrar estar a la altura de las circunstancias, los tiempos han cambiado y ser el precursor de los festivales modernos en México (Avándaro lo fue en circunstancias completamente distintas) ya no basta. No se le debe restar importancia al line up de calidad que traen este año, pero ellos tampoco deben quitar el ojo en cuanto a las innovaciones y propuestas que todos los demás hacen. Cada festival es un motivo por el que pronto el Vive Latino podría desaparecer, pero también es una razón para buscar otro camino; para cambiar la fórmula que hasta hoy había funcionado y para demostrar que si ellos se jactan de ser el festival más importante de América Latina y uno de los más grandes del mundo, es porque dicen la verdad. 


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