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Razones por las que los psicópatas escuchan a Justin Bieber

17 de noviembre de 2017

Rodrigo Ayala Cárdenas

Científicos han encontrado que los individuos con personalidades violentas tienen a “What Do You Mean” como una de sus canciones predilectas...


Hannibal Lecter era un seguidor acérrimo de la "alta música", la cual escuchaba en la intimidad de su celda de cristal. Por otro lado, Patrick Bateman se enganchaba en largas disertaciones sobre música pop de los 80 antes de asesinar a sus víctimas. Ambos eran melómanos y psicópatas, según sus creadores Thomas Harris y Bret Easton Ellis, respectivamente.



Otro asesino, éste de la vida real, llamado Richard Ramirez, apodado "The Night Stalker", era fanático de la banda australiana de rock AC/DC. Los tres forman parte de la cultura del crimen de la ficción y la realidad en los Estados Unidos. ¿Alguno de ellos escucharía a Justin Bieber en caso de que los dos primeros fueran reales y Ramirez aún viviera? No lo creo.



¿Entonces cómo encaja el cantante pop, ídolo de masas, creador de histerias entre sus miles de fanáticas, entre los psicópatas?



Un reciente estudio llevado a cabo por la Universidad de Nueva York ha detectado por medio de un test de personalidad que los individuos con tendencias homicidas guardan un gusto similar por determinado tipo de música. No son géneros como la música clásica ni el heavy metal, como algunos pudieran creer. De una lista de 260 canciones que formaban parte del cuestionario, las que más fueron mencionadas entre los sujetos con un perfil proclive a comportamientos agresivos fueron “No Diggity” de Blackstreet, “Lose Yourself” de Eminem… y “What Do You Mean” de Justin Bieber.



El estudio, coordinado por el profesor Pascal Wallisch y la investigadora Nicole Leal, se llevó a cabo entre 200 jóvenes con estudios superiores de diferentes etnias y poder adquisitivo. Los investigadores mencionan que conocer los gustos musicales de un sujeto podría llevarnos a sospechar si estamos ante un asesino en potencia, aunque, claro, los resultados no deben ser rígidos ni determinantes en su totalidad. Sin embargo, no ha sido posible concluir qué relación existe entre estas canciones y la mente de un criminal en potencia. «El cliché dice que los psicópatas están en prisión, pero en realidad están en todas partes», señala Pascal Wallisch. Entonces, ¿cómo relacionar esta canción que habla de amor, que tiene un ritmo suave, simple y pegadizo con una mente ávida de violencia?



Las respuestas pueden ser por completo contradictorias. Otro estudio que habla de la relación entre la música y los comportamientos violentos fue el realizado por científicos de la Universidad de Iowa, en el que pudieron comprobar que la exposición prolongada a canciones de rock y rap generan tensiones que desembocan en episodios de violencia, especialmente entre los más jóvenes. Sobre todo, el estudio enfatizó que las letras de las canciones violentas son las que más afectan en el comportamiento de las personas.


Los investigadores dividieron a los participantes en dos grupos: uno que escuchó tracks con contenido violento y otro que lo hizo con canciones cuyas letras eran de amor y temas positivos. Después respondieron un cuestionario donde reflejaban sus estados de ánimo. Fue notorio que las emociones entre los que escucharon rock y rap tendían más a los pensamientos hostiles.



Es una realidad que los gustos musicales reflejan la personalidad de un individuo, pero no debe ser una causa para estigmatizarlo como violento, pacífico, malo o bueno. Detrás de todo ello hay una serie de circunstancias que van desde la crianza, el ambiente familiar y las experiencias sexuales, hasta problemas de índole genética. La música sólo es una estadística curiosa en las mentes violentas, como bien pudiera serlo el tipo de comida que ingieren, los lugares que frecuentan, sus colores favoritos, las películas que ven en el cine o el tipo de tatuajes que portan. La causa verdadera se encuentra más allá de los ritmos con los que su mente se identifican.



Ni Justin Bieber, ni los rockeros o raperos son responsables de que alguien, por escuchar su música, demuestre tener rasgos enfocados a la violencia. Estamos ante una mera curiosidad de la ciencia, un estudio que los mismos encargados han señalado que debe ser tomado con las debidas reservas. Afuera debe haber un asesino que guste del jazz, la bachata, la salsa, el blues, el rock pop o de los cánticos gregorianos. Los resultados son curiosos y nos dejan ver que la psique humana y la música son dos monstruos en extremo complejos.


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TAGS: Pop Videos musicales Datos curiosos
REFERENCIAS: ACI Prensa El Mundo

Rodrigo Ayala Cárdenas


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