La obsesión de un hombre por su artista favorita que lo orilló a quitarse la vida

Sábado, 18 de marzo de 2017 5:44

|Diana Garrido

En la genialidad de The Police destaca una canción bella y dulce que todos aman: 'Every Breathe You Take', que reza: "Every breathe you take, every move you make, every bond you break, every step you take I'll be watching you". Es a simple vista una declaración de amor en la que dicta que siempre observará a la otra persona. Cuando esta canción se convirtió en la más escuchada del año, las parejas se la dedicaban y la bailaban en sus bodas. Pero lo que pocos saben es que más que una carta de amor hecha canción, es la declaración de un acosador en potencia obsesionado con alguien. 



La obsesión puede llegar muy lejos. No está mal admirar una película, canción o novela, pero obsesionarse con una persona que no conoces personalmente, ni ella/él a ti, puede ser muy grave. Nadie sabe dónde llegan los límites de una obsesión enfermiza. 

La relación entre alguien famoso y sus admiradores no debe cruzar la línea, de lo contrario, el equilibrio se rompe y puede ocurrir lo peor, como el acérrimo fan de Björk que le envió una bomba a la islandesa y después se suicidó dejando un video de 22 hrs.

Ricardo Lopez

El 16 de septiembre de 1996, luego de ver cómo salía sangre de las paredes de un edificio, encontraron un cuerpo descompuesto con la cara pintada en rojo, negro y verde frente a una cámara de video. En la pared había un texto racista y la frase "The Best Of Me". Cuando reprodujeron lo que había en la cámara se dieron cuenta de que Ricardo López, de 21 años, había cometido suicidio. 

Ricardo era un joven cuya familia había migrado de Uruguay a Estados Unidos. Era un gran alumno, sin embargo, dejó la escuela para convertirse en artista. Como muchos chicos, se avergonzaba de su cuerpo y se sentía torpe con las chicas. Su único amor, que no lo juzgada ni lo menospreciaba, era Björk.

Björk


"This is how I feel now, but this isn't how I always felt, especially when I was growing up. I mean, I had hopes, and stuff like that, with women. Even though I was fat and this and that, but I still had hopes".

El chico se refugiaba en los libros y en la música. A los 18 años conoció a Björk en un video musical. Su belleza y talento lo cautivaron transformando su vida. Todo lo que Ricardo hacía era dedicarle obras de arte y fantasías interminables.

Además de la grabación, Ricardo tenía un diario en el que muestra claramente cómo la obsesión se lo iba comiendo lentamente hasta que desapareció en la fantasía que creó. Ante la cámara Ricardo confesó la felicidad que le producía estar enamorado de Björk. Lo describía como una sensación de euforia que lo hacía bailar. Según él le estaba haciendo bien estar enamorado. No obstante, era inexistente, al menos para la artista, quien comenzó a salir con el músico Goldie. 

Al enterarse, Ricardo se enojó tanto que su primera reacción fue idear un sádico y doloroso plan en contra de Björk: una bomba de ácido sulfúrico oculta en un libro hueco que ella recibiría en su casa. Luego de dar con la dirección y enviar el paquete, se grabó contando lo extasiado que le hacía saber que la "traidora" sufriría luego de decepcionarlo.

Ricardo Lopez

 Ricardo sabía que la bomba estaba por llegar a manos de Björk, así que preparó todo para terminar con su vida luego de acabarr con la de la cantante. Se pintó la cara en rojo y verde, puso sus discos de Björk y se sentó en su silla para contar su experiencia familiar que no se diferencia a la de otros. Su familia era normal y amable, nada que ocultar. Luego contó su historia como víctima de bromas y prejuicios y cómo la música lo había ayudado a superar tan dolorosa etapa.

"I feel so nervous. I'm not drunk, not depressed, I know exactly what I'm doing. I'm ready to rolling".

En el video, la canción cambia. 'I remember you' suena de fondo cuando Ricardo asegura que esa es la última canción que escuchará. Toma un arma y la coloca en su rostro. "Esto es para tí", dice mirando insistentemente la cámara y jala el gatillo. Cae.

Ricardo Lopez

Ricardo terminó con su vida sin saber si el regalo había llegado o no a su destino. Él quería unirse a ese mundo ficticio que se inventó. La bomba seguía en camino a Londres cuando hallaron el cuerpo y el video. La policía se movió tan ágilmente que lograron interceptar el paquete y le hicieron saber a la cantante lo que ocurría. Ella, conmovida, pero sobretodo desconcertada, declaró que no hay que tomarse las letras tan a pecho. Hay que saber distinguir ente la fantasía que nos creamos y la realidad que vivimos. A todos nos encantaría tener un amorío con Ville Valo o ir de fiesta con Noel Gallagher, pero basta con escuchar su música y sentirnos parte de ellos a través de las canciones o conciertos. Somos conscientes de la realidad, hecho que Ricardo no midió.

Tal vez la bomba de despecho no cumplió el cometido al cien por ciento, pero por lo menos una parte del objetivo sí: Björk se enteró de la existencia de Ricardo López, incluso hubo un gran movimiento a causa del chico. Björk se escandalizó por él y su muerte, Ricardo debe estar regocijándose por haber llamado su atención.

Ricardo Lopez

La canción de The Police no suena tan descabellada. Entre fanáticos obsesivos y el acceso a la vida de los artistas gracias a Internet, poco a poco se nos terminan los valores. Acercarse al mundo de los que admiramos es válido, pero el abuso ocasiona caos. Si quieres saber más de Björk te puede interesar esta entrevista  en la que te explica cómo ser emocionalmente libre, según su propia filosofía, y de paso ver sus mejores videos para adentrarte en su mundo.

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Referenciabcnews.com


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