Serpientes sobre ruedas, la verdadera cuna del rock mexicano que casi nadie conoce

La historia del rock en México ha estado íntimamente ligada con activismo y luchas sociales, y Serpientes sobre ruedas no fue la excepción.



Aunque la frase "serpientes sobre ruedas" nos remita a varias cosas, como a un juego de mesa, tiene un gran significado para el rock hecho en México, debido a que a mediados de la década de los 90 algunas escuelas públicas —principalmente de la UNAM— organizaban tocadas (conciertos) de música en las instalaciones de sus planteles escolares. Por ello, quien era estudiante de nivel bachillerato era inducido a este ritual místico que solo el rock podría procrear.


Así, en los inicios del rock mexicano se sonorizaban bandas como El Tri, Botellita de Jerez, Caifanes, Maldita Vecindad, La Lupita, La Castañeda, La Cuca, Café Tacvba, Santa Sabina, Tijuana No, Víctimas del Dr. Cerebro y Fobia; que, aún con las diferentes personalidades, formas y sonidos, construían una fraternidad que generaba un vínculo entre los clásicos riffs de guitarra fusionando con ritmos latinoamericanos.





Pero el vínculo iba más allá del rock a la propuesta, ya que el colectivo de estudiantes y activistas Serpientes sobre ruedas, nace del encuentro de rockeros que integraron a su música una denuncia y activismo social, sensibilizados por la causa de los más desfavorecidos y animados por el levantamiento del EZLN el 1 de enero de 1994. Abrazaron la causa a través del rock, haciendo de las tocadas el punto de encuentro para recaudar víveres y llevarlos a las comunidades indígenas así "los jóvenes aprendieron a comunicarse a través de la palabra que estaba desprestigiada” (Subcomandante Marcos, EZLN).





Bajo tal onda sonora del rock propositivo que emergió de los hoyos funky se fijó el precedente que en 1998 vio surgir al Vive Latino, con una mezcolanza de ritmos que reunió desde un Miguel Mateos y Hombres G hasta un Tri y Maldita Vecindad; ya que, sin importar el ensamble o exposición al reflector, lo trascendental era establecer un escenario para el rock en español, al punto de que el Vive Latino hoy es uno de los conciertos obligados en el tour internacional, junto con Coachella o Lollapalooza.


De esta forma y en el correr del tiempo, ante las nuevas necesidades y demandas en la comunicación, el vínculo del rock en español con el activismo se ha difuminado; aunado a que una de sus mayores promotoras, Rita Guerrero —vocalista de Santa Sabina— falleció a causa de cáncer en el año 2011, y varios de los integrantes de las bandas que dieron forma al movimiento noventero iniciaron proyectos individuales.





Pero esa fiebre, energía y sensibilización que se despertó en la década de los 90 gracias al rock hecho en México, y que conformó el colectivo Serpientes sobre ruedas teniendo como único protagonista el activismo, no se ha vuelto a repetir ya que quedó atrás de reflectores y egos encapsulados en las redes sociales.





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La producción musical latinoamericana no se detiene. Los años recientes han visto el nacimiento de nuevos proyectos y de viejas alianzas que siguen fascinando a multitudes.




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