Música

La mujer que transformó a "The Dark Side of the Moon" en uno de los mejores discos de Pink Floyd

Música La mujer que transformó a "The Dark Side of the Moon" en uno de los mejores discos de Pink Floyd



Comenzó con una llamada casual a principios de la década de los 70. Le hablaban de Abbey Road y querían saber qué tan disponible estaba para grabar. Le dijeron que escucharon sus covers con otros artistas, pero en particular les había gustado la melodía en la que fungió como segunda voz. En ese momento su carrera comenzaba: la buscaban para eventos esporádicos y cubría turnos nocturnos en bares londinenses. Lo cierto es que no tenía tiempo para cubrir más de dos horas de trabajo adicional: sus horarios no se lo permitían; sin embargo, una oportunidad en Abbey Road siempre es atractiva.


Podría hacer un espacio el domingo, a eso de las siete de la noche y hacer las tomas que fueran necesarias. Antes de colgar con el hombre del otro lado de la línea, preguntó lo querían específicamente. Le dijeron que no sabían. Era un proyecto conceptual: se trataba de tocar temas sobre la muerte y la vida. Querían hacer música revolucionaria, le dijeron, la música del futuro.



The Great Gig in the Sky de Clare Torry



Tenían equipo nuevo con el que querían experimentar. Además de una pieza instrumental lista, y querían que la escuchara antes de que llegara al estudio sólo para que tuviera una idea del contexto, para que supiera un poco de lo que se trataba. Escuchó la pieza algunas veces y no sabía qué hacer. Era de cambios drásticos: armonía de tonos y contraste de texturas. Algo nuevo, diferente: ajeno a lo cotidiano, sorprendente y abrumador.


Una especie de bombardeo: algo que tenía que salir. Después de repasarla muchas veces, decidió ir al estudio y trabajar con el material que se le había proporcionado. A ver qué pasa. Llegó el domingo y, al llamar a la puerta, la recibió David Gilmour, quien la presentó con Roger Waters. Los demás llegaría más tarde.



The Great Gig in the Sky de Clare Torry



Se pusieron a trabajar de inmediato. Le dieron luz roja y se encendió el micrófono. Comenzó con “oh, baby, baby”, pero le dijeron que no querían palabras. Le ofrecieron partituras y no las quiso. Se quedó en blanco: no sabía lo que querían. La consolaban, pero es que ni siquiera ellos sabían qué estaban buscando. Y se dijo: “Tengo que fingir que soy un instrumento”. 


Esa idea le abrió un camino nuevo para explorar, y entonces pidió que pusieran la pieza una vez más. La conexión fue casi instantánea: espontaneidad, ritmo, el ambiente abrumador de una pieza que ya conocía, que se guiaba por sí misma y que le daba un patrón para cantar. Sentimientos de muerte y de vida: las variaciones de ambas, saltar de un extremo al otro.


pink floyd grabando the darks side



Terminó la sesión y le ofrecieron una lata de cerveza. Estaba aturdida, apenada. La aceptó y le pidieron que los acompañara un fin de semana más. Al domingo siguiente grabaron de nuevo y le pidieron una mejora. Sabía que no podía dar más, y a la mitad de la tercera toma se detuvo. Les dijo que había sido suficiente, que ya tenían material de sobra para trabajar.


Sin más, se retiró pensando que no volvería a saber de ellos ni del disco, que nadie jamás escucharía lo que había grabado y que el tiempo que pasó con Pink Floyd se quedaría únicamente como una experiencia para su vida laboral. Seguro sólo había sido un experimento, nada más. Se olvidó del tema.



pink floyd the dark side of the moon


No fue hasta marzo del año siguiente que, casi por casualidad, se encontró con un póster en la ventana de una tienda de discos que anunciaba el último lanzamiento de la banda con la que había estado: "The Dark Side of the Moon" de Pink Floyd. Se preguntó si sería lo que había grabado meses atrás. Entró a la tienda y al abrir el LP se encontró con artistas que desconocía y canciones que no le habían presentado.


Entonces halló su nombre debajo de 'The Great Gig in the Sky': Clare Torry. Y entendió que, en efecto, ese era su trabajo, y no habían escogido un mejor título para algo que, incluso años después, no habría terminado de entender. Se quedaría como un accidente afortunado: un incidente extraño que la haría pasar a la historia de la música, así, nada más, casi por casualidad.



The Great Gig in the Sky de Clare Torry




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Pink Floyd es uno de los mejores grupos que nos ha dado la mejor música, por eso conoce cuáles son las 8 lecciones que esta banda le dio al mundo. Además, uno de los discos de Pink Floyd nos describe como animales en una sociedad racista, lee más aquí.





Referencias: