A 15 años del álbum de Interpol que cautivó al mundo y del que Bowie se declaró fan

viernes, 17 de marzo de 2017 8:18

|Wendoly Galla



Estamos en 1997 y eres un joven de 19 años nacido en Reino Unido. Cuando tenías tres, tu familia tuvo que mudarse a Estados Unidos, luego a España y después a México: la historia común del hijo de un directivo de empresas transnacionales. Este estilo de vida te ha dado un status de “ciudadano del mundo” y sin embargo buscas un lugar al que poder llamar hogar. Lo encuentras justamente ahora, en New York, donde te has enrolado en la carrera de Literatura Inglesa. Proviniendo de una familia adinerada, nunca has padecido carencias materiales y aún así, o quizá por esta razón, no te guste que te regalen nada. Consigues empleos temporales en revistas, has decidido pasar por alto el talento natural que posees como jugador de tenis y a estas alturas has encontrado la que será tu mayor pasión en la vida: la música.

Hace unos días te encontraste a Daniel Kessler, a quien conociste tiempo atrás, mientras los dos estudiaban en París. Han pasado el rato hablando de música (ambos tocan la guitarra) y han decidido formar una banda. Reclutan a otro estudiante de la NYU, Carlos Dengler, quien se hará cargo del bajo, y también a un baterista: Greg Drudy. Inicialmente nombran a la banda Las Armas, después cambian por French Letters y finalmente adoptan un nombre que proviene de un chiste que hacían con el tuyo cuando eras niño. Escriben un puñado de canciones y graban un EP: Fukd ID No. 3. Han pasado tres años desde que se juntaron a componer por primera vez cuando Greg decide abandonarlos e invitan a Sam Fogarino, el empleado de una tienda de discos vintage, para que lo reemplace. Dos años más tarde consiguen un contrato con el legendario sello Matador y lanzan su primer LP. Tu nombre es Paul Banks y eres el vocalista de Interpol.


interpol


Turn On The Bright Lights es una frase que se menciona en “NYC”, una de las canciones que han incluido en el tracklist y deciden que ese será el título del álbum. El estreno oficial ocurre el 20 de agosto de 2002. “NYC” se convierte en el primer single del disco, seguido por “Obstacle 1”. Floria Sigismondi, quien ha trabajado con David Bowie, Björk y Marilyn Manson, dirige el video, y de pronto Interpol está en boca de todo el mundo. Muchos comparan su estilo con el de Joy Division y, a pesar de que jamás niegas su influencia, reconoces que decidiste ser músico la primer vez que escuchaste a Kurt Cobain; te declaras fan del hip hop, ritmo con el que años más adelante experimentarás de manera exitosa. El mismísimo Bowie se declara fan de tu banda: la leyenda comienza a forjarse. A pesar de que después grabarán otros cuatro álbumes, Turn On The Bright Lights ha asegurado su lugar como uno de los mejores discos de la década.

Dentro de quince años, sin Dengler en la alineación, Interpol recorrerá el mundo con un tour en el que tocan el disco íntegro. Miles de fans alrededor del globo se reunirán en diferentes eventos para cantar al unísono cada uno de los temas que lo conforman. No cualquier álbum ni cualquier banda pueden darse ese lujo. ¿El secreto detrás de este apabullante éxito? El hecho de que estas 11 canciones dieron un vuelco a la vida de muchos. Pol, Pol, Interpol; para siempre Interpol.

Turn On The Bright Lights Interpol

A continuación revisitamos, pieza por pieza, el Turn On The Bright Lights para conmemorar los 15 años de rock y buena música que le han seguido a su lanzamiento.


1. "Untitled"





La pieza con la que abre el álbum ofrece ya una muy buena idea de lo que viene. Se trata de una canción oscura y llena de atmósferas. Con un intro instrumental de casi minuto y medio, que incluso fue empleado en el soundtrack de Friends, y una letra sencillísima, es la mejor manera de mojarnos los pies antes de sumergirnos en lo que se aproxima.


2. "Obstacle 1"





Probablemente la canción más conocida de Interpol, pero no se ha vuelto aburrida. Es por el contrario un hipnótico caleidoscopio que, en cuanto suena, no se puede hacer más que bailar frenéticamente. La letra habla de un amor no correspondido y de cómo, a pesar de que las personas cambian, de alguna manera siguen siendo las mismas.


3. "NYC"





El track más meláncolico de la lista. “New York Cares” es una canción con la que es fácil identificarse cuando se habita en una ciudad enorme; la soledad abrumadora, las diferentes máscaras que hay que usar todos los días, el volverse cínico, un poco egoísta, y al final del día comprender que depende sólo de ti el encender las luces brillantes.


4. "PDA"





El título de esta canción es sarcasmo puro: Public Display of Affection. Cuando en realidad se trata de la brutal ruptura de una relación en la que una parte está harta y la otra frustrada; tras un glorioso puente de cuerdas guiado por el bajo de Carlos D, reconocemos que aunque queramos decir o hacer algo, ya no hay nada más.


5. "Say Hello To The Angels"





Una de las piezas más descaradamente sensuales de Interpol. Es prácticamente imposible no bailar hasta sudar con ella. Sumada al ritmo frenético, la voz de Banks hablando de cómo guarda sus energías para cuando esta pelirroja entre en su espacio, o las partes que se le inflaman cuando la ve en la puerta, tenemos una combinación ganadora


6. "Hands Away"





Exactamente a medio camino en el álbum y para tomar un poco de aire después de lo agotador que es escuchar "Say Hello To The Angels", las atmósferas de esta canción y su enigmática letra son perfectas para relajarse y soltar, cerrar los ojos, tomar un trago, fumar y dejarse llevar.


7. "Obstacle 2"





Contrario a lo que algunos despistados piensan, no se trata de la segunda parte de "Obstacle 1". En repetidas ocasiones Banks ha dicho que muchas veces los títulos de sus canciones son completamente arbitrarios. Recuperando el ritmo del que descansamos con el track anterior, Interpol regresa sexy e increíblemente optimista con respecto al amor.


8. "Stella Was A Diver And She Was Always Down"





Plagada de guiños a la trilogía The Illuminatus! y por momentos remitiéndonos a los gritos de Stanley a Stella en A Streetcar Named Desire, e incluso recordando un poco a La sirenita, nos sumergimos en la compleja y dispersa mente de Banks. Stella está rota, está catatónica y aún así es amada. Todos han amado a Stella, todas han querido por un momento ser Stella.


9. "Roland"





El último power track del álbum. Cuando lo tocan en vivo todo el auditorio brinca. “Darkly Dreaming Dexter” fue escrito años después y parece una predicción. El mejor amigo del protagonista es un carnicero que carga con sus cuchillos por toda la ciudad hasta que un día lo aprehenden. ¿El giro de tuerca? Algo así como Dr. Jekyll and Mr. Hyde.


10. "The New"





Quizá la letra más personal de Banks en el disco y también probablemente una de las más infravaloradas de la banda. Cualquier ser humano en algún momento de su vida podría reflejarse en ella; el deseo latente de tener una relación estable, la completa honestidad al reconocer que la otra persona no está lista, el corazón desnudo y los escudos abajo. Inmensa.


11. "Leif Erikson"





El muelle tranquilo al que llegamos después de sortear la tormenta a bordo del disco. Otro título arbitrario. Alguien le dijo a Banks que la parte del teclado aislada en esta canción transmite una vibra vikinga, como de barcos llegando a la costa. Él estuvo de acuerdo y al final resulta un nombre adecuado para una canción que habla de un terreno sin explorar, de alguien emocionalmente inaccesible. El gran broche de oro en la versión original del álbum.

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El rock es historia que está llena de historias. Para la fortuna de la humanidad, hay muchas que trascienden y dejan una huella imborrable de la manera más insólita.

REFERENCIAS:
Wendoly Galla

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