El músico que quemaba iglesias en nombre del paganismo

viernes, 11 de agosto de 2017 16:34

|Diana Garrido


La música y el comportamiento social son dos tópicos que van de la mano: el movimiento hippie hablaba de amor y paz, los punks protestaban en contra de la autoridad, mientras que el grunge conectaba con ese sentimiento de decadencia y tristeza que se vivía en los noventa. No es de sorprenderse que en la parte nórdica del planeta existiera un movimiento que de ser netamente social, pasó a convertirse en uno de los géneros más temidos y discutidos del mundo entero: el black metal.


No podemos hablar de black metal sin mencionar a una de sus figuras más importantes, o quizá el ícono más grande que éste pudo dar: Varg Vikernes. Noruega lo vio nacer en 1973 bajo el irónico nombre de Kristian. Proveniente de una familia cristiana, Varg o Kristian, se internó en la Tierra Media a través de literatura fantástica. Con estas lecturas meditó sobre los dioses y la importancia de los mismos, entendiendo que las deidades paganas o vikingas habían sido sepultadas por la cultura cristiana de una forma deshonrosa.



Vikernes, al descubrir lo trágico de la historia de su pueblo, se empeñó en cambiar la manera de pensar de sus más allegados con el fin de regresar a sus raíces. No obstante, todos se habían resignado a creer en Jesucristo y Dios por lo que el odio de Varg hacia la Iglesia se hizo cada vez más grande. Cuando era adolescente, comenzó a tocar metal, así que influenciado por las tradiciones antiguas y los dioses, siguió los pasos de otras bandas como Venom y Mayhem quienes hacían canciones que hablaban de las batallas, de navíos, de la oscuridad del bosque o de algún guerrero en específico. No obstante el género iba mutando cada vez más y al mismo tiempo iba coincidiendo con las nuevas ideas de Vikernes.


Entonces, el black metal dejó de ser un regreso a los orígenes y se convirtió en una protesta en contra de la Iglesia y de Dios, pero no paso mucho tiempo para que éste se convirtiera en una alabanza al demonio, misma que perduraría hasta la actualidad. Incluso, los músicos dedicados a esta corriente aseguran que es casi imposible hacer black sin ser satanista, debido a que sería una contradicción, es como si un cantante de música cristiana no creyera en la palabra de Cristo. Es por esta razón que el black metal es ahora la música que adora a Satanás, aunque claro, hay algunas diferencias y excepciones.



Varg, entonces estaba decidido a hacer una banda que hablara de sus creencias y odio por la Iglesia. La mayoría de los chicos se alejaban de él por sus tendencias criminales, porque además de protestar en contra del catolicismo, aseguraba que él podría matar a Dios o un cura, a los feligreses y a cualquier ser que quisiera perturbar su oscuridad. Sus amenazas eran muy serias, al grado que comenzó a planear cómo incendiar iglesias, sin miedo a la represión o al castigo.


Empezó su banda llamada Burzum, en la cual él tocaba todos los instrumentos, por lo tanto, una presentación en vivo era imposible. El estudio en el que grababa era cercano al de Mayhem con quien comenzó una especie de amistad, ya que los unían las creencias y la música. La empatía de Varg fue más evidente con Euronymus, el guitarrista de la banda. Ellos se hicieron buenos amigos y compartían intereses, incluso los más oscuros. Para entonces, Mayhem ya eran una banda conocida y Burzum también lo era, aunque no al grado que la banda de Euronymus. Varg comenzó a tener más adeptos y rápidamente se posicionó como un líder social que movía masas pretendiendo destruir a la Iglesia católica.



Los fanáticos de la muerte y el demonio seguían los pasos de Vikernes quien los convocaba para quemar iglesias pequeñas. Decenas de ellas fueron incineradas con personas adentro y él poco a poco se convirtió en el líder de una mafia que comenzó a causar estragos en la sociedad. Siguió con su nueva banda y no paró con sus planes de crear una bomba que destruyera una de las iglesias más grandes de Noruega. Sin embargo, Euronymus empezó a sentir envidia de la popularidad de Varg, así que decidió terminar con él, ¿cómo? Torturándolo hasta la muerte.


Aprovechando los conflictos que ya tenían, Euronymus citó al cantante en una vieja casa en el interior de un bosque con la finalidad de arreglar sus problemas. Aunque en realidad le tenía preparada una serie de castigos para hacerlo sufrir. Varg se adelantó a los hechos y el que terminó torturado fue el guitarrista. Euronymus, cansado se ser golpeado, quemado y demás, intentó huir. No obstante, un muy colérico y eufórico Varg lo detuvo antes de salir y con una mirada completamente endemoniada le vio casi suplicar por su vida, mientras él, en un completo éxtasis, tomó un cuchillo y lo clavó en la frente del débil guitarrista. Penetró tanto que lo movió en el afán de ver la sangre y el cerebro escurrir por su maltratado rostro.



Enseguida huyó, pero fue capturado y llevado a prisión, en donde obligó a la policía a que lo golpeara y lo trataran mal. En 1993, lo sentenciaron a 21 años de cárcel de los cuales cumplió sólo 16. En los cargos, además de asesinatos múltiples, agitación de masas e incitación al satanismo y la muerte, fue encontrado con los planos para crear una bomba. Así que fue considerado un criminal de alto peligro para la sociedad. En el juicio, mientras era filmado y sentenciado, miró a la cámara y con una sonrisa entre inocente y demoniaca demostró el placer que sentía al ser "castigado" y conocido en todo el mundo.


Luego haber salido de la cárcel, el amo del cinismo se casó y se mantuvo en paz por un tiempo, hasta que en 2013 volvió a ser detenido por planear un asesinato que tenía más que ver con Hitler que con el satanismo. Sin embargo, Varg se dice un hombre feliz y satisfecho de haber dejando su nombre grabado en la historia social, musical y religiosa en un país que finalmente terminó por aceptar la libre creencia. Varg es ahora una figura de culto para todo aquel que sigue la música oscura, pero es también un ser enigmático que causa temor en la humanidad, puesto que nadie sabe hasta donde es capaz de llegar una mente perturbada como la del endemoniado Varg.



«El mundo necesita oscuridad, porque el exceso de luz no nos ilumina ni nos abriga sino que nos ciega y nos abraza».

—Varg Vikernes


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No sólo Vikernes ha cometido crímenes inimaginables, otros músicos lo han hecho y algunos simplemente siguen una líneas musical que se puede ver reflejada en estos documentales.

Diana Garrido

Diana Garrido


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