El expresidente acusado de esterilizar forzosamente a 236 mil mujeres indígenas

Viernes, 6 de octubre de 2017 19:22

|Vicente Rendón

Los años pasan y la salud del expresidente peruano, Alberto Fujimori, empeora, o eso es lo que dice su familia desde que el exmandatario fue condenado a 25 años de prisión por ser el autor mediato del asesinato de 25 personas en las matanzas de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992), perpetradas por el grupo militar encubierto Colina. A Fujimori también se le acusa de los secuestros del empresario Samuel Dyer y del periodista Gustavo Gorriti en 1992.

Detractores de Fujimori han luchado por años en desmentir el mal estado de salud del expresidente. Aseguran que desde 2007, año en que fue encarcelado, misteriosamente su salud comenzó a empeorar, algo extraño ya que el político siempre gozó de excelente salud mientras gobernaba.


*Foto: Clarín

El expresidente ha sido operado seis veces de la lengua, sufre de hipertensión, gastritis y problemas vasculares, algo que ha sido el argumento principal de su familia para que reciba "un perdón médico" y así pueda salir de prisión. Aunque podría tratarse de una buena jugada legal, ha salido a relucir una nueva acusación sobre Fujimori que podría cambiar todo.

Un grupo de colectivos sociales y organizaciones no gubernamentales solicitaron este martes a la Fiscalía de Perú acusar al expresidente de Perú por delitos de lesa humanidad al supuestamente haber esterilizado de manera inadecuada o forzosa a 236 mil mujeres durante su mandato. El informe entregado por el Estudio para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Demus), asegura que 211 mil mujeres recibieron información incompleta sobre el proceso y las consecuencias de la ligadura de trompas, mientras que otras 25 mil mujeres no sabían que se trataba de una operación irreversible.

La organización Demus asegura que su informe contiene pruebas que no habían sido consideradas hasta ahora por la Fiscalía para demostrar el carácter irregular o forzoso de las esterilizaciones, practicadas mayoritariamente a mujeres menores de 25 años, analfabetas, quechuahablantes e indígenas.


*Foto: El Comercio Perú

La investigación resalta que el 11 por ciento de las mujeres esterilizadas entre 1995 y 2000 tenía menos de 25 años, edad que no es recomendable para aplicar una ligadura de trompas como método anticonceptivo. El porcentaje se eleva hasta 15.6 por ciento en el caso de las mujeres quechuahablantes.

Gracias a estas alarmantes cifras, Demus responsabilizó a Fujimori de mandar al Congreso la Ley Nacional de Población del año 1996, que despenalizaba las ligaduras de trompas y las vasectomías como método anticonceptivo, iniciativa que terminó permitiendo que sólo en el año siguiente se alcanzara un pico de 100 mil esterilizaciones.

«Existe suficiente evidencia para que el Ministerio Público denuncie y el Poder Judicial investigue y juzgue», indicó en conferencia de prensa María Ysabel Cedano, directora de Demus.


*Foto: Noticias Adventistas

Los encargados de la investigación detallaron que todas las esterilizaciones forzosas se dieron durante la ejecución del Programa Nacional de Salud Reproductiva y Planificación Familiar, entre 1990 y 2000. Como testigo de esto, la Defensoría del Pueblo constató que se realizaron 272 mil 028 operaciones de ligaduras de trompas y 22 mil 004 vasectomías sólo entre 1996 y 2001, casi en su totalidad a personas pobres.

Incluso la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ya hizo pública su postura sobre el caso asegurando que el número de mujeres afectadas es muy alto y por lo menos una de ellas debió morir a consecuencia de esas prácticas, algo que le será difícil de imputar al exmandatario.

 

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REFERENCIAS: Infobae
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