Silicon Valley desea que los gobiernos del futuro mantengan a sus ciudadanos

Viernes, 7 de octubre de 2016 7:35

|Manuel Gonzalez


Según los expertos de Silicon Valley, en las próximas dos décadas la mitad de los trabajos en Estados Unidos van a ser realizados por máquinas automatizadas. Un grupo de empresas intentará convencer a los gobiernos del mundo de que una pensión universal es la solución al desempleo masivo que se avecina.
 
El futuro del empleo en el mundo cada vez parece más claro: la automatización de máquinas que cumplirán cada vez más funciones en el mercado de trabajo.

Incluso en los trabajos en los que se creía que el ser humano nunca podría ser sustituido por un robot, las dinámicas han cambiado. Es el caso de las industrias creativas. El avance tecnológico y el desarrollo de "inteligencia artificial” rápidamente irán ocupando puestos de trabajo.

Los expertos creen que en veinte años, la mitad de la fuerza trabajadora en los Estados Unidos será sustituida. Los expertos consideran que, a pesar de que la transición será difícil, no es una mala noticia.

El futuro de la sociedad se dirige hacia un mundo con menos trabajo y mayor tiempo libre, aunque los beneficios tardarán en notarse. Robert Reich, uno de los contratistas más grandes del país norteamericano, cree que los gobiernos aliados con las empresas tendrán la capacidad de “mantener” a los ciudadanos a un costo razonable.

Sam Altman, CEO de Y-Combinator, una de las principales incubadoras de nuevos proyectos en la costa californiana, es uno de los promotores de la idea. La compañía está realizando un estudio sobre los beneficios de un salario universal para los ciudadanos de cada país.

Su empresa ayudó a impulsar a otras como Airbnb y Dropbox a través de nuevas maneras de financiación. Una de las ideas que propondrán al gobierno es la mejora sustancial de los sistemas de recaudación de impuestos, que será la clave de las pensiones del futuro.

Otra de las formas de financiar la propuesta, es la de incluir a las empresas entre las principales fondeadoras que dejarán de contratar humanos para trabajos específicos.
La idea de que una gran parte de la población no trabaje y se dedique a consumir la riqueza que los gobiernos recaudan, ha generado disconformidad entre un sector empresarial. Algunos acusan a los principales patrocinadores de tener ideas “socialistas”.
Pero el primer logro de Altman es poner el tema a discusión entre el público estadounidense. Y el de advertir que, en menos tiempo de lo esperado, su país junto al resto del mundo, tendrá un problema de desempleo significativo. 



*Con información de: Salon, Quartz, The New Yorker, Business Insider, Thelinknewspaper.ca





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