Desde los primeros meses de vida se les entrena para rescatar a personas que se encuentren en una situación de riesgo. Los perros rescatistas comienzan familiarizándose con ruidos y entornos, desde los ruidos de los automóviles, hasta el que hacen los grandes camiones o los aviones.
Después, juegan con sus entrenadores al escondite. Se esconden primero detrás del sofá, en la cocina; después, el escondite se dificulta al agregar diferentes lociones o perfumes que generen un humor distinto en el cuerpo del entrenador. Ya luego el escondite se traslada a parques o espacios abiertos. Posteriormente, se cambia al entrenador por otra persona que desempeña el papel de víctima, para ayudarlo a identificarlo a través de cuatro olores distintivos.
Estos cuatro olores son los que ayudan a los perros rescatistas a identificar a cualquier víctima, tal y como lo han hecho a lo largo de este desastre natural que cimbró a México el pasado 19 de septiembre.
*Foto: El Universal.
La capacidad y habilidad que tienen los perros desarrollada a través del olfato es impresionante. Entrenado para identificar olores hasta por debajo de los edificios derribados, este sentido ayuda a salvar vidas o encontrar cuerpos de personas fallecidas después de un sismo.
*El Universal.
Específicamente son cuatro los olores que deben identificar: el de una persona ahogada, el del hueso humano quemado, el del estrés del propio cuerpo humano y el de la putrefacción desprendida de un cadáver. Según BBC, aunque se les puede adiestrar para que identifiquen otros olores, son estos cuatro los que interesan para que los perros de rescate trabajen encontrando afectados debajo de los escombros.
*Foto: El Universal.
Un dato interesante proporcionado por la Ohio Valley Search and Rescue, organismo estadounidense especializado en búsqueda y rescate, es que el olfato del animal se activa a través de las más de 40 mil células por minuto, desprendidas por el tejido humano. Cuando una persona debajo de los escombros transpira o, en el caso de los que no sobrevivieron, su descomposición activa olores a través de los tejidos, reacciona el can por la difusión de olores.
*Foto: El Universal.
A través de ladridos o de rascaduras, los perros dan a conocer a los entrenadores que encontraron algo cuando su olfato percibe alguno de esos cuatro olores. Se paran en el lugar en donde detectaron el aroma y ladran y rascan para llamar la atención de los rescatistas.
Otra de las dificultades que tienen los perritos rescatistas, es que no sólo deben basarse en su olfato para localizar víctimas. También deben de estar concentrados para hacer su labor correctamente aún con un entorno lleno de estrés, ruido y peligro. Las ambulancias, la maquinaria y demás, hacen que tengan que trabajar contra reloj para localizar su objetivo: un cuerpo humano qué rescatar.
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