¿Realmente llegamos a la Luna? Pistas para resolver la mayor teoría de conspiración de la historia

Miércoles, 17 de mayo de 2017 14:20

|Alejandro López


La teoría es sencilla y a pesar de sus distintas versiones, no requiere una explicación lo suficientemente sólida como para ser aceptada y difundida: ningún ser humano ha llegado a la superficie lunar. La NASA y los Estados Unidos engañaron a todo el mundo con la llegada de nuestra especie a la Luna.

La mítica frase de Armstrong que lo catapultó a la inmortalidad, las réplicas a escala del transbordador y módulo espacial, la huella en el piso, la bandera tachonada de estrellas y la parafernalia alrededor del programa más polémico jamás creado por una agencia espacial, las misiones Apolo, son un fraude. Todo esto afirma en líneas generales, la teoría de conspiración más difundida de toda la historia de la humanidad.

nasa apollo 1 1

¿El hombre llegó a la Luna o se trata de la farsa más elaborada de todos los tiempos?
¿Las grabaciones corresponden a la superficie de nuestro satélite natural o a un estudio de Hollywood?
¿Cuáles son las evidencias para hacer un juicio correcto?

Conoce algunas pistas para descubrir por ti mismo la verdad sobre la llegada del género humano a la Luna:

El misterio de la bandera




Quizás el punto más relevante de toda esta teoría descansa en una icónica imagen tomada por la primera misión con el objetivo de pisar la Luna por primera vez, el Apolo 11. Las fotografías de mejor definición muestran a la tripulación que descendió a la superficie lunar, seguidas de otras que de inmediato comenzaron a causar polémica por un elemento que los negacionistas del alunizaje consideraron impropio del satélite terrestre: la bandera de los Estados Unidos se mantiene erguida, tal y como si estuviera ondeando impulsada por el viento; sin embargo, en la Luna no hay tal. 

¿Cómo se puede explicar tal inconsistencia? Si es que se trata de una farsa, ¿acaso la NASA nunca pensó en la bandera durante la grabación y el montaje fotográfico? En realidad, la respuesta puede obtenerse mirando con atención las fotografías más nítidas y videos de la misión. 

nasa el apollo 11

Después de mirar el video una y otra vez, es indudable que existe un movimiento de la bandera, pero este no se debe al viento de un estudio contratado para montar el mayor fraude del siglo XX, sino al movimiento tanto de Neil Armstrong como de Buzz Aldrin al clavar la bandera en la superficie lunar, girando el mástil con fuerza y empujándolo hacia abajo. 

A pesar de que algunas partes de la tela parecen agitarse independientemente del movimiento de los astronautas y ondear, en realidad se trata del efecto causado por dos elementos: los dobleces de la bandera, que se extienden como arrugas a través de la tela y un eje de soporte (a diferencia de lo que típicamente conocemos) que conecta el mástil de forma horizontal para mantener la bandera extendida.

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¿Por qué no se ven las estrellas?


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La teoría de la conspiración afirma que el alunizaje no sólo se trató de un montaje propio de Hollywood, sino de uno mal hecho. Uno de los principales puntos que sostiene esta versión radica en un detalle de las fotografías más allá de la explicación anterior sobre el movimiento de la bandera. Para los más escépticos, los astronautas que aparecen en primer plano junto con la superficie lunar crean una composición perfecta; sin embargo, el cielo aparece sospechosamente extraño, a falta de un elemento imprescindible en el espacio: el brillo de las estrellas, galaxias y otras constelaciones en el plano secundario.

En realidad, la explicación es sencilla y por demás conocida para cualquier aficionado a la fotografía. Los objetos demasiado brillantes son complicados de capturar a detalle con una apertura de diafragma y exposición promedio. Para lograrlo, hace falta ajustar estos dos valores para obtener una imagen con menos exposición. Por lógica, el brillo tenue de las estrellas detrás desapareció y en su lugar, quedó la negra inmensidad del espacio. Imágenes recientes de alta definición con las mismas características muestran la Estación Espacial Internacional, la Tierra o el Telescopio Espacial Hubble con un fondo igualmente negro, sin estrella alguna.


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Evidencia material




Desde 1969 y hasta 1973, las misiones Apolo que alunizaron exitosamente no volvieron solas. Además de las evidencias de video y fotografías puestas a prueba por la teoría conspiranoica, los astronautas trajeron consigo 382 kilogramos de rocas lunares a la Tierra, hoy esparcidas alrededor del mundo entre agencias espaciales, universidades, museos e institutos de investigación que, desde entonces, analizan las más de dos mil muestras para conocer aún más sobre el satélite natural de la Tierra.

Ante tal evidencia, la cuestión primordial resulta obvia: ¿Por qué la comunidad científica internacional habría de cooperar con la NASA si el alunizaje fuera una farsa? ¿O acaso nadie se percataría de que se trata de muestras falsas? 

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Existen cientos de publicaciones, estudios e investigaciones realizados a partir de los materiales selenitas obtenidos por las distintas misiones Apolo. Si la llegada a la Luna fue un fraude, ¿por qué no existe un lobby científico que "desenmascare" la ilegitimidad de estas pruebas? En México, el Museo de las Ciencias de la UNAM (Universum) aloja un par de ejemplares de roca lunar a la vista y tacto de todo público. 

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Formar una opinión crítica sobre cada noticia replicada como verdad resulta necesaria. El escepticismo es una cuestión fundamental tanto para las ciencias, como para la democracia y el bienestar de cualquier sociedad, especialmente cuando la información proviene desde algún puesto con influencia y poder. Dudar del alunizaje como un hecho que al día de hoy es irrefutable es una opinión válida, pero difundir tal opinión sin argumentos comprobables resulta en una irresponsabilidad y contribuye a desinformar al público, lejos de crear un espíritu crítico acorde con el estudio de la ciencia.


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Referencia

"El Gran Engaño del Aterrizaje en la Luna", NASA Ciencia.


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Editor de Historia y Ciencia
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