Surrealismo

jueves, 11 de diciembre de 2014 14:35

|Francisco Voegelin

Pintura Juan F.V. 2
Pintura por Juan Vázquez Camacho

 

–Ven te invito a bailar, Salvador acaba de comprar un nuevo lienzo para nuestro regocijamiento.

–Pero yo soy nuevo aquí, ayer llegué de ese tendejón para artistas que está en la acera de enfrente y con toda sinceridad, no sé cuál es su función.

–Mira, en contraposición con los hombres, aquí tu cabellera te sirve para desplazarte y tu larga pierna es el tupé del cual nuestro dueño y gran maestro, te toma. Pero nuestra gran función es bailar, untarnos el cabello de grasa de colores y deslizarnos, bailar y bailar. Ven te enseño. Ve, te embadurnas de esta grasa roja para patinar y listo… ¡Allá voooy!

–Oye, pero bailas sin música que te guíe.

–Pero que importa la música, esa la llevas por dentro, baila, tal y como lo sientas, cierra los ojos y la música viene a ti y tú solamente te deslizas de acuerdo a tus sensibilidad. Úntate grasa y ven, baila, siéntete a ti mismo, disfrútate.

–Voy a probar, a ver esta grasa verde… ay, siento muy raro en mis pies. Ahora a ver, la la la la ra la…

–Pero no cantes, imagina.

–Es muy difícil. Es mucho más fácil con música, o con un tema…

–Sí, es muy tranquilo seguir instrucciones, separa tu espíritu de la razón y deja que el espíritu baile, tú sólo sé el medio para la satisfacción de tu espíritu, a mí en un principio también se me dificultó; cierra los ojos y se te facilitará.

–A ver para acá, ahora quiero para allá, en círculo, derecho, saltando… Oye esto me está gustando, lo vas sintiendo y ahora a ritmo de polca, ahora de vals y un, dos, tres y un, dos, tres, ahora charleston, me voy, no me siento, soy llevado, fabuloso.

–Ya ves, es mucho más hermoso que seguir reglas y normas, la única ley es tu espíritu… Ahora cambia de grasa, unas resbalan mejor que otras, vamos cambia, mezcla las grasas y patina, baila tanto hasta que no puedas.

–Pero… el que vea nuestro baile nos llevará directito a la casa de la risa.

–No te aflijas, porque el que vea tu baile, ve un todo en función de un escape espiritual y no va a buscar si bailaste bajo un tema de tal o cual música, sino por lo contrario, ocultará tu baile a su razón y lo mostrará a su espíritu, el cual a su vez gozará plenamente con tu creación. La diferencia es que aquí imaginas y creas y no como antes que imaginabas, razonabas y lo transformabas en función dé, para crearlo. ¿Entendiste?

–Pues bailemos, bailemos hasta agotarnos.

 

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