Blue Waffle: la verdad detrás de la ETS que está causando pánico entre adolescentes

Jueves, 3 de mayo de 2018 16:33

|Alejandro I. López
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La enfermedad de transmisión sexual conocida como Blue Waffle causó terror en los adolescentes, a pesar de que sólo tenemos una certeza sobre ella: no existe.



Todo comienza con ardor y comezón en los genitales algunas horas después de tener relaciones sexuales. Unos días después aparece sarpullido acompañado de enrojecimiento de los labios vaginales y una hinchazón generalizada de la vulva. Para entonces, el dolor es intenso y si no se trata, aparece el síntoma más grave de la infección, una tonalidad azul que invade los genitales externos: se trata del Blue Waffle, la última enfermedad de transmisión sexual.


Como si no fuera suficiente con la larga lista de ETS conocidas hasta el momento, decenas de casos de esta misteriosa afección causaron pánico entre adolescentes, traducido en búsquedas de Google que inundaron la web sobre el fenómeno, sus síntomas y tratamiento.


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La enfermedad de transmisión sexual conocida como Blue Waffle causó terror en los adolescentes, a pesar de que sólo tenemos una certeza sobre ella: no existe.


El mito inició con una imagen (puede herir la sensibilidad del espectador) que data de marzo de 2010, donde aparece una vulva inflamada con tonalidades azules y lesiones propias de lo que parece una infección bacteriana. La fotografía que acompañaba textos y memes que hacían alusión al Blue Waffle y sus estragos rápidamente se viralizó a través de Facebook, Whatsapp y otras redes sociales sin verificación, ni actitud alguna de escepticismo o suspicacia sobre su veracidad.


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La enfermedad es especialmente conocida por alumnos de secundaria y preparatoria en los Estados Unidos, donde se menciona como una broma entre los pasillos a compañeras con una vida sexual intensa y en otras ocasiones en clase, cuando alguien pregunta sobre educación sexual con un atisbo de preocupación. El caso del Blue Waffle incluso llegó a oídos de distintas autoridades estatales como un tema de salud pública y hubo algunas asociaciones civiles que exigieron al gobierno información clara sobre una supuesta epidemia.


En realidad, este padecimiento ficticio toma algunos síntomas comunes de la vaginitis y las infecciones por hongos, dos de las afecciones más comunes del aparato reproductor femenino. Distintas asociaciones especialistas en salud sexual se pronunciaron al respecto, como la Women’s Health Foundation, que escribió en su blog desmintiendo la existencia de la enfermedad:


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«No hay enfermedad alguna conocida como “blue waffle” en el mundo médico, ni alguna que cause una apariencia azulada en los genitales externos. La conclusión de los profesionales de la medicina con los que he discutido sobre el tema es que se trata de un bulo, una imagen falsa editada digitalmente con la intención de atraer gente hacia un sitio (...) en cualquier caso, esa no es la apariencia típica de ninguna ETS o condición de la vagina o vulva».


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La Universidad de Columbia también aclaró la situación al respecto en su blog Go Ask Alice! dedicado a resolver preguntas sobre salud pública:


«Blue Waffle puede ser muchas cosas, pero ninguna real. Es una leyenda urbana, un mito, un rumor, un bulo, etc., sobre una ETS de ficción. El azul hace alusión a los supuesto síntomas, mientras waffle es un slang para vagina».


El caso es un ejemplo de lo fácil que es caer en una noticia falsa a través de Internet. No sólo es necesario tener sentido común para evitar caer en un bulo, también el escepticismo necesario para cuestionar cualquier discurso, especialmente si se trata de una advertencia, algo demasiado bueno para ser real o las palabras de alguien desde una posición de poder. Conoce más sobre las fake news en “La burbuja de Facebook y el desastre perfecto de un mundo confundido y desinformado”. Aprende cómo identificar situaciones de esta naturaleza con estos “5 pasos para aprender a reconocer noticias falsas en Internet”.


Alejandro I. López

Alejandro I. López


Editor de Cultura
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