La burbuja de Facebook y el desastre perfecto de un mundo confundido y desinformado

jueves, 24 de noviembre de 2016 17:27

|alejandro lopez



Además de la red social favorita del mundo, Facebook es la base de datos más grande que jamás ha existido. En toda la historia de la humanidad, ningún gobierno ni otra entidad ha logrado reunir la bestial cantidad de información que el sitio creado por Mark Zuckerberg concentra en la actualidad.


¿Para qué sirve esa inmensa cantidad de datos? 

dejar facebook chica

Por supuesto, Facebook no sólo es un termómetro que recopila datos y realiza estudios estadísticos sobre el comportamiento y los hábitos de los cerca de 2 mil millones de usuarios que reportan una cuenta activa. Sobre todas las cosas –incluso antes de funcionar como un espacio de encuentro que tal como indica su página principal "ayuda a comunicarte y compartir con las personas que forman parte de tu vida"– la plataforma es un instrumento mágico con el que soñaron durante décadas publicistas, economistas, inversores y dueños de negocios alrededor del mundo. No sólo reúne los datos de miles de millones de usuarios, también los ocupa en su beneficio:

Facebook agrupa las preferencias de todos los usuarios en información específica; tan compleja como la edad, gustos musicales, ideología política, pasatiempos, centros de trabajo o estudio, amigos o familia, ubicación y seguimiento en tiempo real de todos quienes por motivos de ocio, recreación o trabajo inician sesión en la red social.

Con cada like, más toda la información anterior proporcionada voluntaria o involuntariamente por el usuario, crea perfiles de consumo hipersegmentados que se adaptan a patrones de venta específicos (para una muestra, abre facebook.com/ads/preferences en tu navegador y mira todo lo que la red social sabe de ti a partir de tus likes).

Éstos funcionan para enfocar campañas y estrategias publicitarias a un sector específico de la población con una precisión nunca antes vista. En pocas palabras, Facebook es el escaparate más grande y efectivo de la historia.


Facebook, una burbuja multimillonaria

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Nadie escapa de esta fórmula: si eres una mujer de entre 18 a 25 años, sigues perfiles alusivos a la moda y das like a publicaciones sobre zapatos, Facebook te mostrará publicidad de las ofertas del centro comercial más cercano. Si un hombre comparte publicaciones de su afición por el fútbol americano y sigue los perfiles oficiales de un par de equipos, un restaurante de alitas ocupará buena parte de su pantalla las horas previas a un partido importante. Lo mismo para una runner que participa en grupos fitness y busca ropa deportiva.

La red social ahorra el trabajo de investigación de mercado, publicidad y definición de público a las grandes empresas que pagan para que los algoritmos de Facebook muestren lo que el usuario quiere ver en el momento en que lo requiere y, así, encuentren –o inventen– una oportunidad de venta. Ésa es la verdadera razón de ser el segundo sitio más visitado del mundo (sólo por detrás de Google) y fuente de sus multimillonarios ingresos.

"Detrás del sinfín de características de Facebook, el algoritmo es la joya de la corona en el gigante tecnológico. Gracias a él, las ventas, clicks y Me gusta de las empresas-clientes se concretan exitosamente".


Detrás de las innovaciones para compartir, las nuevas características que lo ponen al día con respecto a las demás redes sociales y el sinfín de utilidades que la web desarrollada por Zuckerberg ofrece, el algoritmo es la joya de la corona en el gigante tecnológico. Gracias a él, las ventas, clicks y Me gusta de las empresas clientes se concretan exitosamente.

Todo ocurre a través del procedimiento matemático que jerarquiza los intereses de cualquier persona según sus gustos y preferencias. Los algoritmos de Facebook crean una burbuja que encierra a cualquier usuario en un entorno ficticio, donde todos los pensamientos contrapuestos, las opiniones antagónicas y la diversidad de temas y puntos de vista desaparecen porque los números han elegido que no es relevante para el usuario.

Desde esta óptica, ¿qué podría estar mal con un instrumento que utiliza la información para afinar el mecanismo de mercado?


La información en tiempos de social network

silicon valley facebook

Además de las obvias implicaciones y el riesgo de compartir datos personales sin regulación, la importancia de estos canales de comunicación en la vida cotidiana lleva esta cuestión a otro nivel. En México, más del 36 % de las personas utilizan las redes sociales como su principal medio informativo, por encima de otros tradicionales como la televisión, radio o medios impresos. No sólo eso, el internauta promedio pasa cerca de cinco horas con 15 minutos diarios en las redes sociales, especialmente Facebook, que es utilizado por más del 92 % de los usuarios.

Estos datos se repiten a nivel global con mayor penetración de las redes sociales en los países más desarrollados. En su conjunto, arrojan una abrumadora conclusión: Ante el escenario de incredulidad sobre los medios tradicionales, el avance de la tecnología y la preeminencia de las redes sociales en la vida cotidiana, el mundo actual se informa a través del social network.

"Es entonces donde el algoritmo juega un papel decisivo tan riesgoso como evidente debido a su naturaleza: El usuario promedio deposita su confianza en las redes sociales, que en términos globales, se resume a las abrumadoras cifras de Facebook". 


Los dos mil millones de usuarios de esta plataforma no sólo reciben notificaciones de ocio y recreación, o las mejores fotografías, videos y memes que comparten con sus amigos: también utilizan al gigante del networking como una ventana a la realidad en términos noticiosos, con todas las implicaciones que tiene el uso del algoritmo en las preferencias de cualquier usuario.


De la burbuja al abismo de la fantasía

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El algoritmo, que en primera instancia funciona como un mecanismo perfecto para segmentar y ofrecer a los potenciales consumidores lo que buscan, se convierte en un enorme filtro de desinformación. No sólo muestra a los usuarios las noticias que quieren ver, sin importar su veracidad, también crea una idea de pensamiento grupal que no existe: mientras el usuario recibe sólo la información que coincide con su ideología, intereses y amigos en común, se crea la ilusión de que su forma de pensar coincide con la del resto del mundo.

El mecanismo es tan sencillo como devastador: si un usuario ignora el calentamiento global y confía en que no es más que un mito, nunca encontrará un artículo noticioso advirtiendo sobre el súbito aumento de temperatura en el último siglo, ni siquiera un gif o infografía alguna que trate de desmitificar su idea; al contrario, su timeline se llenará de declaraciones de Donald Trump y el lobby de la industria petrolera, afirmando que se trata de un invento de China –también compartidos con su grupo de amigos–.

trump facebook

En su mente, la idea tomará fuerza a través de un régimen de producción de verdad y la burbuja no sólo dará forma a un entorno amigable, esta vez abrirá un abismo entre la realidad y un mundo ficticio ante sus ojos, donde todos los puntos de vista distintos, las opiniones críticas y las noticias en contraposición a sus creencias habrán desaparecido de su espectro.

Algo similar ocurrió durante las elecciones en Estados Unidos y el patrón se reproduce día a día, a cada instante, delegando el poder de la información ciudadana y el futuro a un algoritmo diseñado exclusivamente para funcionar con el mercado. Dirigiendo miles de millones de datos para ofrecer a los consumidores lo que buscan.
 
Ante tal escenario, decenas de preguntas saltan de inmediato. ¿Por qué la responsabilidad informativa recae sobre la misma lógica empresarial y de mercado causante de crisis, únicamente preocupada por producir ganancias? ¿Cuántas distorsiones de la realidad genera una herramienta tan poderosa como Facebook, no sólo en la vida personal, sino en el espectro informativo?

En la era del Big Data y la interconexión informática, la realidad demuestran que los números y algoritmos se equivocan ante un mundo donde cada espacio, tecnología y acción parece estar enfocada a satisfacer las necesidades del mercado.



¿Cuáles son los límites del poder desinformativo de la red social de Zuckerberg y los riesgos de su profunda influencia en el espectro político? Conoce el caso puntual de las elecciones en Estados Unidos y el manejo de la verdad a través de esta red social en "¿Podría Facebook instaurar a un dictador en los próximos años?".  Conoce las consecuencias de usar la red social en exceso desde el punto de vista personal en 5 poderosas razones por las que deberías renunciar a Facebook ahora mismo.








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