Razón por la que siempre tomas malas decisiones y esto afecta tu vida, según la ciencia

Miércoles, 1 de noviembre de 2017 17:15

|Hervey Arteaga

La clave de cualquier buena decisión se encuentra en el cerebro humano; conoce el porqué.


La toma de decisiones es un proceso complejo del cerebro, el cual consiste en elegir una opción entre las disponibles con el fin de resolver un problema de la mejor manera posible. La palabra decisión proviene del latín "decisĭo", que significa determinación, resolución que se toma o se da en una cosa dudosa.


La parte del cerebro que está implicada en la toma de decisiones es la corteza prefrontal, debido a su participación en el aprendizaje de inversión afectiva, la propensión al riesgo y la impulsividad. Las conexiones con otras áreas de la corteza y otras estructuras subcorticales como la amígdala, justifican que funciona como interface entre cognición y emoción, y de la regulación y control del comportamiento. 



Tomar decisiones es una actividad cotidiana, y nos encontramos inmersos en diferentes contextos que nos obligan a valorar las condiciones para tomar decisiones más acertadas; pero éstas dependerán de las circunstancias, situaciones, metas, propósito y resultados.


La saturación de información a la que estamos expuestos nos hace tener más herramientas de decisión; sin embargo, el exceso de la misma a través de los diversos canales de comunicación provoca que la toma de decisiones sea prolongada o nula. 




Cada persona afronta la toma de decisiones de forma diferente, y la mayoría se basa en sus experiencias. La capacidad cognitiva para elegir involucra análisis, categorización, juicios probabilísticos, construcción de alternativas y decisión. 


Se piensa que la razón es la función cerebral más valiosa y efectiva, referente a la toma de decisiones, ya que es en el inconsciente en el que están los mecanismos que condicionan las decisiones. Pero en este complejo proceso, investigaciones recientes han concluido que los factores tanto emocionales como racionales intervienen en la toma de decisiones. 



Si tomamos decisiones emocionales, nuestro cerebro justifica esa idea de manera racional. En conclusión, nuestras decisiones en su mayoría son irracionales y éstas son afectadas por factores que recompensan aéreas específicas del cerebro; de la misma manera, las emociones son vistas más como procesos cognitivos que como integrales en el procesamiento de toma de decisiones. 


Las decisiones están formadas por los componentes: emoción y razón; esto nos habla que existe una discrepancia entre cómo creemos que tomamos decisiones y cómo las tomamos en realidad.


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Quizá luego de saber por qué siempre tomas malas decisiones en tu vida, sobre todo en tus relaciones, entiendas por qué es tan importante un beso para elegir a tu pareja, según la ciencia.

REFERENCIAS:
Hervey Arteaga

Hervey Arteaga


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