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TECNOLOGIA

El oscuro secreto de dos de los astrónomos más grandes de todos los tiempos

Por: Rodrigo Ayala Cárdenas 22 de septiembre de 2017

Nicolás Copérnico, Tycho Brahe, Johannes Kepler y Galileo Galilei son cuatro nombres con un enorme peso en los avances científicos de la humanidad. Los cuatro dieron vida a la moderna astrología con sus teorías e investigaciones. El primero fue célebre por formular la teoría heliocéntrica del sistema solar, en el la que afirmaba que la Tierra no era el centro del Universo y que giraba alrededor del Sol junto con los demás planetas. Brahe es considerado el más grande observador del cielo antes de la invención del telescopio. Kepler destacó por sus leyes sobre el movimiento de los planetas en su órbita alrededor del Sol, postulado que apoyó y siguió difundiendo Galileo, considerado el “padre de la astronomía moderna”.

En este texto nos enfocaremos en particular en dos de estos importantes personajes: Tycho Brahe y Johannes Kepler coincidieron en la corte del emperador Rodolfo II en Praga. Éste era un ser errático y vulnerable a las enfermedades que pagaba lo que fuera con tal de que alguien le asegurara que su salud estaba a salvo. En aquella época la astronomía era una ciencia seria que podía perfectamente mezclarse con la astrología, práctica que en la actualidad sabemos que de científica no tiene nada sino más bien se basa en interpretaciones esotéricas.

Tycho Brahe y Johannes Kepler, tras llegar a un acuerdo de mutua colaboración, comenzaron la composición de unas tablas de efemérides astronómicas que se llamarían Tablas de Rudolfinas en honor a Rodolfo II. Este proyecto fue su más importante colaboración y sirvió para dos propósitos: realizar un estudio astronómico serio que les llevara a efectuar descubrimientos trascendentales pero también ganar dinero leyendo el futuro de su mecenas. Así tendrían los recursos financieros para salir adelante en sus investigaciones.

Durante su reinado, Rodolfo II dio asilo a muchos practicantes de alquimia y adivinos a los que usaba como consejeros. Brahe y Kepler se hicieron eco de ello y debido a la confianza que el emperador depositaba en ellos, comenzaban a persuadirle de diversas estrategias o decisiones gracias a su “lectura de los astros”, algo que ambos sabían que era imposible ya que sabían que nada tenían que ver en la vida de los seres humanos, por lo menos no a un nivel psicológico.

Rodolfo II era un ferviente coleccionista de libros de magia, alquimia, misticismo y otras rarezas por el estilo, así que era fácil persuadirlo usando estos temas como una especie de Oráculo. Tycho Brahe y Johannes Kepler, aprovechando que tenían instalado un observatorio en plena corte, se convirtieron en los perfectos rieles sobre los que el emperador dirigía sus decisiones convencido de que sus protegidos le hacían lecturas de los astros.

Las cantidades de dinero que ingresaban a sus arcas era suficiente para continuar trabajando a diario en el observatorio y escribiendo ensayos y apuntes que en el futuro se volvieron en referentes para el estudio de los astros. Rodolfo II estaba encantado de que en su corte ocurrieran avances en materia astronómica debido a su pasión por los temas que le dieran no sólo la certeza de saber cuáles eran las mejores decisiones sino simplemente por el pacer de ver que todo aquello que le apasionaba se desarrollaba en sus dominios.

¿Cómo no iba a confiar en Tycho y su ayudante si el primero no sólo destacaba como astrónomo y astrólogo sino también como ingeniero, diplomático, botánico, alquimista, médico, matemático y notable poeta? Por otro lado, Kepler era un dedicado aprendiz que se volvería célebre con el paso de los años no sólo por sus postulados científicos sino por haber sido el autor de la primera narración de ciencia ficción, Somnium, donde hablaba sobre la primera expedición a la Luna. Además desarrollaría su triple ley de los planetas:

*Primera Ley (1609): Los planetas se desplazan alrededor del Sol describiendo órbitas elípticas, estando el Sol situado en uno de los focos. * Segunda Ley (1609): El radio vector que une el planeta y el Sol barre áreas iguales en tiempos iguales. * Tercera Ley (1619): Para cualquier planeta, el cuadrado de su período orbital (tiempo que tarda en dar una vuelta alrededor del Sol) es directamente proporcional al cubo de la distancia media con el Sol.

Esta pareja ha sido una de las más populares y prestigiosas en la historia de la ciencia. Juntos revolucionaron el campo de la astronomía y dieron a la humanidad razones suficientes para siempre voltear al cielo en busca de respuestas indispensables para entender un poco más lo que somos y hacia dónde nos dirigimos como especie.

Cabe señalar a modo de conclusión que en el año 1666 la astrología fue totalmente desacreditada y declarada como superstición por la Academia Francesa de las Ciencias. Todo el tiempo Tycho Brahe y Johannes Kepler lo supieron, pero aprovecharon las insólitas creencias de un hombre para trabajar en nombre de la ciencia. 

 

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Estamos rodeados de una infinita extensión de estrellas, galaxias, soles, planetas y demás misterios estelares que apenas comprendemos y cuyo conocimiento total quizá tarde otro millar de años. Puedes empezar tu estudio con 5 películas para entender 5 conceptos clave de astronomía. Si las ganas por explorar el cielo están fijas en ti, entonces necesitas adquirir una herramienta fundamental: aquí te decimos lo que necesitas para elegir tu primer telescopio para iniciarte en la astronomía.


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