¿Por qué en México se practican cesáreas innecesarias y riesgosas?

Sábado, 9 de septiembre de 2017 13:54

|Diana Garrido
cesareas riesgosas

El primer registro de una cesárea exitosa data del año 1500 en Alemania, cuando la esposa de Jacob Nufer, un castrador de cerdos, la ayudó a dar a luz mediante una cirugía en la que sacó del interior a su bebé. Dicha operación ya se había practicado con anterioridad, pero sin éxito y en la mayoría de los casos con un alto índice de mortalidad; sin embargo, no todo fue perfecto en la cesárea de Nufer: ni él ni su esposa tenían los cuidados ni conocimientos necesarios y muy posiblemente, la madre padeció de algún tipo de infección, además de una recuperación lenta y muy dolorosa.


A pesar de los avances médicos en el presente, los riesgos de practicar una césarea no han cambiado mucho desde entonces. A partir de su normalización, la mayoría de mujeres que se someten a este procedimiento olvidan que se trata de una operación de alto riesgo, quizá la más común y más realizada en el mundo; pero esto no significa que ha dejado de ser peligrosa y agotadora para las madres, además de representar riesgos a futuro para los bebés. Muchas mujeres no están conscientes de todo a lo que se enfrentan, puesto que no saben exactamente qué y para qué se realiza una operación de este tipo.


Cuando una madre no está apta para parir a su bebé de manera convencional, es cuando se le indica que debe haber una apertura en el vientre y entonces extirpan al bebé, quien puede estar en una posición de salida diferente, con el cordón umbilical en el cuello o con alguna alteración congénita. En ocasiones, los bebés y las madres están en las condiciones más favorables para un parto natural y pese a ello, las mujeres son intervenidas quirúrgicamente para dar a luz.


cesareas riesgosas 1


-

La desinformación de las cesáreas


Existen varios factores que hacen que la cesárea se convierta en un asunto innecesario y riesgoso. En la actualidad resulta ligeramente más caro practicar un parto natural que uno por intervención quirúrgica, pero por mucho tiempo, los costos en las cesáreas eran mucho más altos, por lo que a un médico le convenía más proceder con el bisturí que permitir que naciera de manera natural. Aunado a esto, el factor tiempo es también un punto importante a considerar en las razones por las que un niño no nace vía uterina: la labor de parto suele durar 12 horas en promedio, mientras que una entrada al quirófano sólo consta de dos horas de la vida de la madre y del médico, haciendo mucho más ágil el procedimiento. No obstante, después del nacimiento, la recuperación es mucho más dolorosa y cansada. Además al ser una herida, requiere de atención especial y cuidados postoperatorios que se alargan mucho más que los de un parto natural. Todo esto está íntimamente ligado a la falta de información, de la cual el principal responsable es el médico.


cesareas riesgosas 2


Cuando la madre acude a revisiones y a atender los cuidados específicos, debe ser informada de todo lo que ocurre durante y después del embarazo; pero no siempre es así: la mayoría de las mujeres no conocen los riesgos y las complicaciones a las que se puede enfrentar y tampoco son informadas de aquello que le puede ocurrir al bebé en una cesárea. Algunos estudios han encontrado una correlación entre este procedimiento y aquellos recién nacidos que adquieren alergias durante el primer año de vida, además de un sistema inmunológico débil. Otros casos no concluyentes examinan si los problemas de diabetes y complicaciones cardiovasculares pueden estar asociados a la cesárea.


Sin embargo, muchas madres no son informadas de ello. Entonces se convierte en una obligación del médico informarle a la paciente lo que le ocurrirá en un futuro, aunque eso implique tener un compromiso mucho más serio y formal con ella. Puede considerarse que la relación médico-paciente requiere como pilar básico la confianza. Para que esto ocurra debe existir perspectiva y compromiso por parte del doctor. Es entonces cuando entra en juego un factor más, presente en el sector público: la atención despersonalizada, misma que se ejerce a diferentes niveles y es una forma de violentar la integridad de la paciente.


cesareas riesgosas 3


En el sector privado, quizá por el pago y la exigencia, las familias reciben los cuidados de hasta cuatro médicos, los mismos que tratan de mantener en orden la condición médica de las mujeres y, por supuesto, mantenerlas informadas de sus decisiones. En cambio, en el sector público hay un problema que aqueja a las pacientes del servicio y es que existen decenas de médicos y mientras uno le da una opinión a una chica que está a punto de parir, otro le dice que pude irse a casa y volver en unos días, por ejemplo. Cada médico opina diferente y no hay una unificación en cuanto a los pensamientos y diagnósticos; entra en juego un conflicto más que tiene que ver con la ética profesional y, de nueva cuenta, con la falta de información: la inducción a la cesárea con alguna mentira o con la aplicación innecesaria de oxitocina, medicamento que causa afectaciones al bebé y obliga a los médicos a acelerar el parto y evitar pasar la mitad del día atendiendo un parto natural.


-

¿Existe una solución?


El doctor Edgar Arellano, especialista certificado por el Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia, asegura que existe una solución sencilla, pero que cuesta más que dinero: la unificación de los criterios, mismos que suelen ser diferentes en cada médico, en cada hospital y con cada paciente. Las futuras madres tienen miedo al dolor, a las complicaciones naturales y al trato que reciben. El primer paso está en informarles y hacerles saber que un parto es un procedimiento doloroso pero existen formas de minimizarlo (como con la aplicación de la famosa inyección de bloqueo y la práctica de ejercicios previos), explicarles que no siempre los niños tienen complicaciones al abandonar el cuerpo de su mamás y que por fortuna, el niño o niña está naciendo en manos seguras y de confianza; de eso se trata: informar y dar confianza.


Sin embargo, la "fiebre" contemporánea por las cesáreas es algo que se ve difícil de erradicar, ya que se trata de una cadena de errores que empieza por la ignorancia. Inducir forzosamente a la cesárea o que la madre lo decida para evitar el dolor y la incertidumbre de saber cuándo llegará el bebé son los factores principales para que esta epidemia no desaparezca. Sí existirá dolor, pero las condiciones de salud serán siempre mejores y más seguras en un parto natural. Pero, si a pesar de ello las mamás aún se mantienen firmes en la idea de pagar por una cesárea, no hay forma de evitarla, pues respetar la decisión del paciente es lo más importante, concluye Arellano.


cesareas riesgosas 4


-

Informar para avanzar


Si algo se necesita en México —y probablemente en América Latina— es educar tanto a hombres como mujeres en el ámbito de la salud sexual; pues aunque parezca mentira, seguimos inmersos en una falta de interés y desconocimiento al respecto, mismos que evitan que se tomen las decisiones correctas en momentos de suma importancia como ocurre con los partos. Los médicos son los encargados de proporcionarle a las futuras mamás lo necesario para que tengan a sus hijos bajo condiciones seguras, brindándole salud al niño y a ella misma.


De igual manera, se debe estar consciente de que un parto no es nada sencillo y requiere voluntad, cuidados y en ocasiones, más de 12 horas de dedicación y atención médica.


cesareas riesgosas 5


Ante esta situación, es preciso concluir con la opinión del doctor Arellano al respecto: «No se puede erradicar la cesárea. En primera por la necesidad médica y en segunda por el respeto a las madres; no obstante, el cambio está en mantenerlas al tanto de todo lo que vaya ocurriendo, así como las fallas y aciertos, no más».


**


Agradecemos al Doctor Edgar Arellano por su tiempo para esta entrevista


Diana Garrido

Diana Garrido


Articulista
  COMENTARIOS