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Efecto Carrington: la noche que una aurora boreal iluminó el cielo de México de rojo

Tecnología Efecto Carrington: la noche que una aurora boreal iluminó el cielo de México de rojo

El evento Carrington es la tormenta solar más fuerte registrada hasta ahora y sus efectos fueron visibles en México cuando el cielo se tiñó de rojo.


Las tormentas solares son una ocurrencia común que tienen lugar en la superficie del Sol y pueden liberar energía así como varias partículas —partículas energéticas solares es el término formal— al espacio, por ejemplo, la eyección de masa coronal —una onda de radiación y viento solar—. Muchas de éstas no serían ningún problema para nosotros si nuestra tecnología no dependiera de semiconductores que al recibir este tipo de partículas se sobrecargan, causando averías. Cuando alguna de estas eyecciones del Sol llegan a la Tierra, es entonces cuando adquieren el nombre de tormenta geomagnética. 


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[SDO-NASA]


Sin embargo, hasta ahora la tormenta más potente de la que se tiene registro es el evento de Carrington, que aconteció en septiembre de 1859 y afectó severamente las comunicaciones de la época —principalmente el telégrafo—. No obstante, la potencia del evento fue tal que desencadenó diversas auroras que se pudieron avistar desde zonas en las que normalmente este fenómeno no ocurre, como Cuba, Hawai, España y México. 


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[SDO-NASA]


Una aurora boreal en México


El avistamiento del fenómeno en México fue poco conocido, dado que en aquel entonces no había un organismo o institución oficial para el estudio y observación del cielo y los fenómenos astronómicos que asegurara los recursos necesarios para realizar un registro adecuado, así como que el fenómeno —hasta ahora— sólo fue documentado en el periódico conservador La Sociedad


En las entradas del diario se describe que la aurora fue visible en la Ciudad de México, Hidalgo —antes conocido como Mineral de Zimapán—, Querétaro, Guadalajara y Guanajuato.


«Entre la una y las dos de la mañana de ayer el director y los alumnos de la clase de astronomía del Colegio Nacional de Minería presenciaron desde su observatorio el espléndido meteoro tan raro en presentarse á nuestra corta latitud, una aurora boreal, ó con más propiedad, una aurora polar, ya que también en el polo austral se presenta este fenómeno». 

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Mientras que la nota del diario correspondiente a Querétaro explica: 


«... a la una de la mañana del día 2 se extendía ya la luz rojiza hasta la constelación llamada vulgarmente las Siete cabrillas, que se veía dibujada sobre un fondo rojo, el que reflejaba sobre las paredes y torres de la ciudad, cuyas calles se presentaban harto iluminadas. […] Lo mismo debemos decir de la luz rojiza que se despedía del fenómeno, la cual era ya muy intensa, ya más débil y como desvanecida en la inmensa extensión del cielo que ocupaba […] Este fenómeno desapareció hasta estar próxima la salida del Sol del día 2».

Si bien el suceso fue importante en otros lugares del globo, el registro correspondiente a México quedó en el olvido, principalmente porque las observaciones no fueron publicadas en medios científicos, sino en un periódico, mismo que al ser conservador dejó de circular hacia 1867 —mismo año en el que Maximiliano de Habsburgo, emperador de México, fue fusilado—. Asimismo, el desarrollo de la Guerra de Reforma durante el fenómeno también impidió una observación y registro adecuado, por ejemplo, no se sabe si los telégrafos resultaron afectados por la tormenta, dado el caos en el que se encontraba el país. 


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Actualmente, la lección que deja este evento y la investigación de la historiadora Consuela Cuevas Cardona y el astrónomo Salvador Cuevas Cardona es que... 


«Nuestro país es vulnerable a eventos meteorológicos espaciales intensos y también tenemos que perorar una estrategia nacional para evitar un evento similar a Carrington». 

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Conoce más sobre la institución encargada de monitorear este y otros fenómenos en México y visita las redes sociales del Laboratorio Nacional de Clima Espacial UNAM:


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