Frases de Carl Sagan contra la astrología y otras farsas

Miércoles, 12 de julio de 2017 5:57

|Alejandro López



«Si todos los demás cuerpos del cielo ejercían un efecto real sobre la vida humana, ¿qué influencia tendrían los planetas sobre nosotros?» Tal es la pregunta con la que Carl Sagan pretendía explicar el motivo que desde sus albores, impulsó a la humanidad a creer que cada evento astronómico que ocurría encima de sus cabezas en una noche estrellada tenía una profunda relación con la reproducción material de sus vidas.

Después de confirmar el vínculo entre el tránsito del Sol y la duración del día, la temporada de lluvias, las cosechas, la llegada de migraciones y los distintos frutos que surgen cada temporada, la especie humana suponía que en una noche oscura, los astros brillantes que recorrían a mayor velocidad la bóveda celeste debían ser una señal divina.

Se trataba de Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno, los cinco planetas que pueden observarse a ojo desnudo en un cielo impoluto. Ante la falta de una explicación contundente sobre su naturaleza y movimientos, los planetas fueron considerados como portadores de indicios de tiempos de plenitud y abundancia, sequías, guerras y todo evento trascendental que podía influir poderosamente en la vida de entonces.

Tales fueron los albores de la astrología, una pseudociencia que fue replicada y personalizada en el Antiguo Egipto, cuando se abordó por primera vez la noción de que la ubicación y movimiento de los planetas podía influir de forma decisiva según el día de nacimiento de un bebé.

Desde entonces, tal disciplina se convirtió en una explicación tan práctica como rudimentaria de la influencia que ejercían los distintos astros sobre la realidad; sin embargo, hoy es sólo un entretenimiento que en ocasiones es utilizada por charlatanes que pretenden engañar a los más incautos, dotándola de cualquier margen de aplicación en la vida real.

Aún en la actualidad es notable la atención que los horóscopos cargan consigo. Millones de personas consideran que buena parte de su suerte depende de los movimientos planetarios y afrontan cada día con la mejor recomendación de su astrólogo de cabecera, a pesar de que tales predicciones se traten únicamente de una tradición que carece de fundamentos para tener repercusiones en la vida real.

Conoce la opinión de Carl Sagan, un hombre que dedicó su vida a difundir el pensamiento crítico y escéptico, además del método científico y que en reiteradas ocasiones, expresó su asombro ante la creencia en la astrología hoy en día:

«En la sociedad contemporánea occidental, es fácil comprar una revista de astrología, en un quiosco de periódicos por ejemplo; es mucho más difícil encontrar una de astronomía. Casi todos los periódicos norteamericanos publican una columna diaria sobre astrología, pero apenas hay alguno que publique un artículo sobre astronomía ni una vez a la semana».

«En los Estados Unidos hay diez veces más astrólogos que astrónomos. En las fiestas, a veces cuando me encuentro con personas que no saben que soy un científico, me preguntan: ¿eres Géminis? (Posibilidad de acertar: una entre doce). O: ¿de qué signo eres? Con mucha menos frecuencia me preguntan: ¿estabas enterado de que el oro se crea en las explosiones de supernovas? O: ¿cuándo crees que el Congreso aprobará el vehículo de exploración de Marte?».

«La astronomía es una ciencia: el estudio del Universo como tal. La astrología es una pseudociencia: una pretensión, a falta de pruebas contundentes, de que los demás planetas influyen en en nuestras vidas cotidianas. En tiempos de Tolomeo la distinción entre astronomía y astrología no era clara. Hoy sí lo es».

-

«La astronomía tiene como pseudociencia equivalente principal la astrología, disciplina de la que surgió. A veces las pseudociencias se entrecruzan y aumenta la confusión, como en las búsquedas telepáticas de tesoros enterrados de la Atlántida o en las previsiones económicas astrológicas».

«La astrología se desarrolló como una extraña combinación de observaciones, de matemáticas y de datos cuidadosamente registrados, acompañados de pensamientos confusos y de mentiras piadosas».

-

«La astrología puede ponerse a prueba aplicándola a la vida de los mellizos. Hay muchos casos en que uno de los mellizos muere en la infancia, en un accidente de coche, por ejemplo, o alcanzado por un rayo, mientras que el otro vive una próspera vejez. Cada uno nació exactamente en el mismo lugar y con minutos de diferencia el uno del otro. Los mismos planetas exactamente estaban saliendo en el momento de su nacimiento. ¿Cómo podrían dos mellizos tener destinos tan profundamente distintos? Además los astrólogos no pueden ni ponerse de acuerdo entre ellos sobre el significado de un horóscopo dado. Si se llevan a cabo pruebas cuidadosas, son incapaces de predecir el carácter y el futuro de personas de las que no conocen más que el lugar y la fecha de nacimiento».

*
Referencias

Sagan, Carl, "Cosmos", Ed. Planeta, 1980, Barcelona, España.

Sagan, Carl, "El mundo y sus demonios: la ciencia como una luz en la oscuridad", Ed. Planeta, 1995, Barcelona, España.


TAGS: Astronomía
REFERENCIAS:
Alejandro López

Alejandro López


Editor de Historia y Ciencia
  COMENTARIOS