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Husband stitch: la mutilación genital que sufren las mujeres para 'apretar' su vagina después del parto

29 de septiembre de 2018

Beatriz Esquivel

Husband stitch es el nombre que le dan a las suturas extras que los médicos realizan en las mujeres que sufrieron algún desgarre durante el parto.

Si bien el rejuvenecimiento vaginal es una cirugía voluntaria en la que miles de mujeres invierten dinero con el objetivo de tener una vagina que las haga sentir más atractivas, también existen procedimientos como el husband stitch —“sutura del marido” o "punto del marido"— que consiste en coser después el perineo, con la particularidad de que los médicos agregan puntos de más para que la abertura vaginal sea más estrecha y los hombres sientan más placer durante el sexo.



Esta técnica no tiene en mente el placer femenino y la mayoría de las veces, los puntos provocan que las mujeres sufran dolor no sólo durante su recuperación tras el parto, sino también durante las relaciones sexuales; todo esto sin considerar que no está demostrado que una vagina más estrecha represente mayor placer sexual para ellas.


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¿Cómo se originó el husband stitch?


Proviene de otro procedimiento médico: la episiotomía. Ésta consiste en hacer un corte en la zona del perineo —el tejido que corresponde al suelo pélvico; entre la vagina y el recto— cuyo objetivo es facilitar la labor de parto, así como prevenir desgarres en la zona o traumas en el tejido.


Sin embargo, tras investigaciones recientes que cita Healthline, se descubrió que la episiotomía provoca precisamente lo que se intenta prevenir. Las incisiones pueden causar mayores desgarres dependiendo del corte –puede hacerse en dirección al recto o a 45 grados hacia uno de los costados de las paredes vaginales—, crean trauma en la zona y no necesariamente tienen una recuperación adecuada, por lo que ahora se recomiendan masajes que ayuden a prevenir los desgarres.



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El nombre lo dice: la mujer no da su consentimiento


Así como las episiotomías se convirtieron en una práctica común, a veces una regla para las madres primerizas, el husband stitch también comenzó a serlo. Los doctores no consultan a las mujeres si desean el procedimiento y en caso de hacerlo, la palabra final la tiene el marido de la madre. Tan grave es la falta de consentimiento que varias publicaciones apuntan a testimonios de mujeres que en el momento no recuerdan que se les preguntara o dado el esfuerzo que realizaron, no pudieron reaccionar para negarse ante la sugerencia.


Esto se suma a un desconocimiento generalizado de las dos técnicas, por lo que muchas mujeres no conocen las implicaciones de que "estrechen" o a "aprieten" más su vagina con un punto. También es una mala costumbre por parte de los obstetras, que los consideran procedimientos de rutina.



En este contexto también se inscribe la posición socio-económica de las mujeres. Tan sólo en los Estados Unidos el procedimiento de la episiotomía varía «basado en la ubicación geográfica, el hospital e incluso el tipo de seguro que tiene la paciente. Se encontró que es más probable que las mujeres caucásicas reciban una episiotomía que las mujeres afroamericanas».


En países como Brasil, hay una tasa de 94.2 % de episiotomías que involucra un 70 % de mujeres pobres que se atienden en el sector público de salud; las cuales representan cirugías o mutilaciones totalmente innecesarias. La falta de consentimiento provoca que muchas mujeres sientan que no están en control de sus partos y por lo tanto, a merced de los médicos o parteros que las rodean, y tampoco tienen certeza de cómo será su proceso de recuperación. Esto se hace más grave cuando el único indicativo de que fueron sujetas a esto es el dolor que las acompaña.



El husband stitch se configura como un procedimiento que violenta a las mujeres y las mutila sin fundamento médico. Así como sucede en Medio Oriente, donde son sometidas —por motivos religiosos— a la ablación de clítoris. Se trata pues, de cirugías que afectan la salud y vida sexual a cambio de un bienestar que, por lo menos en el caso del husband stitch, no está comprobado.


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TAGS: Sexualidad Mujeres salud
REFERENCIAS: Healthline, "The Husband Stitch Isn't Just a Horrifying Childbirth Myth". Broadly, "The 'Husband Stitch' Leaves Women in Pain and Without Answers". Standord Children's Health, "Episiotomía". ELSEVIER, "“The Cut Above” and “the Cut Below”: The Abuse of Caesareans and Episiotomy in São Paulo, Brazil".

Beatriz Esquivel


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