La invasión de los idiotas y el mundo feliz que predijeron Aldous Huxley y Umberto Eco

Viernes, 1 de julio de 2016 14:12

|Alejandro López


La tolerancia es el preciado valor a través del cual se alimentan los discursos que consolidan los deseos de igualdad en la sociedad actual. A través del ejercicio de la tolerancia, la multiplicidad de voces y actores sociales, asume la libertad de expresar sus pensamientos como una forma de aparición en el espacio político y de opinión.

Aldous Huxley caracterizó en "Un mundo feliz" (1932) a una sociedad distópica, tecnológicamente avanzada, donde todas las bases sobre las que se reproduce la sociedad occidental moderna (el sistema capitalista de producción, las leyes y valores del ideario liberal y una visión positivista de la ciencia) alcanzan un estadio máximo de realización, donde las cosas no pueden sino marchar cada vez mejor. Esta visión futurista parece tomar una forma cada vez más tangible en la realidad actual, que encuentra en la posmodernidad la mejor definición de la misma.

¿Qué podría estar mal en una sociedad donde reina el orden de mercado, la libertad es un derecho consagrado bajo el férreo estandarte de la tolerancia y los avances tecnológicos facilitan cada vez más la existencia?

En la óptica del discurso liberal, nada. Entonces, la realización de la historia como proyecto fabricado por el hombre llega a su fin, encuentra el derrotero que se planteó desde la Revolución Francesa, cuyo camino delineó la ciencia y el mercado en pos del progreso humano y las libertades. Ningún rincón del pensamiento queda por explorar. Ni qué decir de formas distintas de organización social, que muestran su decadencia frente al poderío de una enorme maquinaria gris, contradictoria pero altamente eficaz.

Eco umberto chupaelperro german

Dentro de la opinomanía, justificada como el más claro ejercicio de libertad de expresión y síntoma inequívoco de cabal salud de la sociedad global, se disuelve toda la multiplicidad de discursos alternativos al inexorable rumbo marcado por el "mundo feliz". Entonces el régimen actual se consolida como verdad, bajo un discurso que a la vez que reconoce abiertamente el multiculturalismo, reduce todas las demás formas alternativas de pensamiento, organización social y acción a simples pasatiempos o ideologías cuyo alcance práctico no pasa de la academia, del hobbie o de una simple afición. Se puede hablar abiertamente del fascismo y la crueldad que llevó consigo, de los intentos socialistas que sólo terminaron por entorpecer el giro progresista de la gran maquinaria de la sociedad o de las guerras y la cerrazón de pensamientos en el pasado, marcando una diferencia sustancial con los regímenes y estadios sociales anteriores como atrasados y terriblemente represivos.


“Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los idiotas”.

Esta declaración es obra de Umberto Eco, pensador y literato italiano fallecido en febrero del 2016. Entrevistado a propósito del Internet y la viralización de contenidos en un medio que aparentemente está al alcance de todos (mientras cuenten con un equipo con acceso a Internet, una instrucción mínima para manejarlo y por supuesto, la capacidad del lenguaje escrito), Eco recrimina a YouTube, la red más grande de videos en la historia de la humanidad, la inmediatez con que alimenta la necesidad de los jóvenes por un contenido que no sólo se conforme como diferente, sino que sea breve, fugaz y por supuesto, esté conformado por un tema que no vaya mucho más allá del primer razonamiento, todas características de la posmodernidad:

"Parece que los jóvenes ahora miran más YouTube, se van acostumbrando a cosas muy rápidas, quizás ya no podrían ver una película de Wim Wenders que dura cuatro horas".


A partir de 2011, Google puso en marcha el proyecto YouTube Partner, que impulsado por el verdadero motor de Google, el creador de publicidad Adsense, permitió a los millones de creadores de contenido amateur en el sitio comercializar su canal a través de la venta de publicidad. A mayores niveles de audiencia, la recopilación de datos es más eficiente y las marcas compran más espacios a Google en YouTube, un enorme escaparate virtual que paga una parte de las regalías por campaña publicitaria, según las visitas y reproducciones de cada canal. Entonces nacen los youtubers: jóvenes con la firme idea de mostrar sus habilidades en Internet al tiempo que entretienen a una audiencia y ganan dinero por concepto de publicidad.

Eco umberto libros youtubers

El espectro de entretenimiento en su parte alta (música, noticias, cine) no es una opción; está completamente ocupado por sellos discográficos, enormes agencias de noticias y productoras cinematográficas. Los nuevos realizadores de contenido encuentran la respuesta en un producto mucho más cotidiano que la vanguardia en medios de entretenimiento: la creación de videoblogs, un espacio breve donde charlan frente a la cámara sobre casi cualquier tema sin profundizar en ninguno, sin ser polémicos ni crear un impacto más allá del entretenimiento. Estos espacios gozan de una fama descomunal en Internet y son todo un fenómeno mediático, especialmente entre la población infantil que va en camino a la adolescencia.

¿Cuál es el problema detrás de los youtubers? ¿Por qué representan un éxito mediático que se expande y hoy es un centro de influencia para los jóvenes de todo el mundo que poco a poco desplaza a la literatura y otras manifestaciones culturales? 



Los videos de los youtubers son una representación fiel de la decadencia de la sociedad moderna, pues encarnan a la perfección el fenómeno posmoderno por cuanto legitiman los principios de un "mundo feliz" en tres características que corresponden a tres graves consecuencias: la urgencia por transmitir empatía, la velocidad del discurso y el triunfo del relativismo. Estos fenómenos provocan un vacío narrativo, discursivo e ideológico, que no sólo condiciona al individuo a un espacio individualista, de aceptación de la realidad dada y pensamiento incapaz de transformar la realidad, también crea sujetos prototipados, encargados de reproducir la lógica actual y castrados de un razonamiento más profundo, cuyos referentes culturales son los youtubers.

   chupaelperro Eco umberto

Un excelente ejemplo es lo acontecido en la Feria del Libro de Bogotá, donde la presencia del youtuber en español más famoso, poseedor de la segunda cuenta con más seguidores en cualquier idioma en YouTube, colapsó las instalaciones con pubertos ansiosos por tener un contacto con su ídolo, que presentó su libro "Chupaelperro", una recopilación de consejos que suele dar semanalmente en su cuenta. Mención aparte merece la lista de los libros más vendidos en Latinoamérica en 2016, donde los youtubers se posicionan en lo más alto de las listas de muchos países de la región.

¿Cómo están desplazando los youtubers a los referentes culturales en la sociedad actual?

Basta con mirar los videos para comprender cada una de las características explicadas enseguida:



La urgencia por transmitir un discurso empático a través de la descripción de una serie de acciones comunes para la mayoría de la sociedad global, crea un sentido de identidad, señal inequívoca de la posmodernidad, que toma más fuerza cuando se trata de un público infantil y adolescente cuyas guías metanarrativas están acabadas, tachadas de falsas, muy complicadas o simplemente antiguas.  

La velocidad del discurso. No se trata de una escena inamovible, ni de un monólogo o stand up, donde un comediante pretende agradar a su público contando chistes. Se trata de un momento efímero, de una explosión de ideas aparentemente creativas que tan pronto como llegan a la mente, son expulsadas, y aún no terminan por concretarse cuando una nueva idea está en puerta, de ahí la elaborada edición que la enorme mayoría de los youtubers hace sobre sus videos, cortando cada cinco segundos o menos, amontonando frases sueltas que se olvidan de la forma y del fondo, creando un vacío narrativo y discursivo.

El discurso es relativo todo el tiempo. A pesar de que el inicio se compone de caracterizaciones que en un primer momento estereotipan a la sociedad en segmentos bien identificados, al final tienden a marcar una regla totalizadora que, grosso modo, afirma que todo lo expresado son formas de vivir que caben dentro de la categoría de normalidad y son socialmente aceptadas. Sean tipos de gamers, de profesores, de amigos, de parejas o borrachos, da igual. Se trata del vacío ideológico sobre el que descansa la "opinomanía" generalizada.

Por supuesto, existen canales de YouTube especializados en la crítica literaria, el arte, el "hazlo tú mismo" o la ciencia, que se mantienen al margen de la decadente expresión de la sociedad a la que se hace referencia. Y tú, ¿qué opinas del fenómeno de youtubers y la influencia que generan en los adolescentes en la actualidad? Si te interesa saber más sobre lo negativo de las redes sociales, descubre las formas en que las redes sociales vigilan toda tu vida. ¿Sabías que corres el riesgo de perder tu empleo con algunas actitudes en Facebook y Twitter? Toma nota de las 7 cosas que haces en redes sociales y por las que podrías perder tu trabajo.








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Editor de Historia y Ciencia
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