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TECNOLOGIA

La terramación, una alternativa ecológica si no quieres que te entierren o incineren

Por: 15 de noviembre de 2022

No todas las opciones tienen que ver con la inhumación o la incineración. También está la opción de volver al suelo del que provenimos: la terramación.

Si tú también tienes constantes pensamientos oscuros y mórbidos, o eres suficientemente darks para dedicar parte de tus pensamientos cotidianos al irremediable destino de tus restos, entonces probablemente también te lo has preguntado: ¿Qué pasará con tu cuerpo cuando mueras? Y es que no importa si pensamos mucho o poco en la muerte: como dijo Pati Chapoy, “para allá vamos todos”.

Hay quienes se inclinan por la opción de la inhumación, otros creen que lo mejor es que su cuerpo sea incinerado para ahorrarle a su familia futuros pagos de criptas y espacios en los mausoleos (o quieren que sus cenizas sean desperdigadas en algún lugar importante para ellas, también es una opción). Mucho depende de las creencias religiosas de cada persona, pero es importante que sepan en vida las opciones mortuorias que existen y que pueden tomar en cuenta en su última voluntad.

Por otro lado, quienes son conscientes del impacto ecológico de ciertos procesos mortuorios se sienten más atraídos por un proceso llamado terramación, que se resume en la frase “suelo eres y en suelo te convertirás”. Todos venimos del suelo terrestre y, a partir de la terramación, podemos volver a ser parte de él.

¿Qué es la terramación?

La terramación es un proceso en el que el cadáver de una persona es introducido en un recipiente, suficientemente grande para albergar su cuerpo, junto con otras sustancias que ayudan a su descomposición. Las bacterias hacen que los restos orgánicos de una persona se conviertan, después de varios días, en algo así como composta o abono que la familia puede usar como decida: puede que usen esa sustancia para crecer uno o varios árboles, o para alimentar un jardín o un bosque.

De esa manera, los restos óseos de la persona no se convierten en parte del impacto medioambiental en el suelo, sino en materia que ayuda a que la vida vuelva a nacer (al menos la vida vegetal). Una forma de volver al ciclo de la vida.

En muchos países está prohibido disponer de restos humanos por fuera de cementerios o sitios de entierro autorizados. Sin embargo, estos funerales ecológicos buscan que los cuerpos humanos se conviertan en abono para volver a la Tierra. Según expertos, el cuerpo humano puede tardar meses en degradarse y, mientras que en un ambiente seco termina momificado, en zonas más húmedas un rostro puede degradarse hasta llegar a los huesos en pocas semanas.

Hay varias empresas dedicadas a la terramación, pero aún no se trata de un proceso tan popular en México ni en otros países de América Latina. Todo indica que, con una mayor conciencia ambiental en las actuales y nuevas generaciones, la terramación será uno de los procesos más ecológicos relacionados con la muerte que se popularizarán en un futuro cercano.


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