¿Por qué la mayoría de los religiosos creen que los ateos son malas personas?

Lunes, 15 de enero de 2018 9:45

|Carolina Romero

En general, las personas confían más en una persona que profesa una religión que en alguien que no, pero ¿a qué se debe?

En 4:40 minutos, George Harrison unificó las religiones del mundo. Entre «Aleluya» y «Hare Krishna», "My Sweet Lord" es para muchos un canto generacional que habla sobre la falta de certezas de los seres humanos; para otros, una verdadera necesidad espiritual que trasciende todos los tiempos.



Existe un verdadero conflicto entre las personas que creen en Dios y las que no. Ambos comparten prejuicios y reservas, pero quienes son mayormente juzgados, son aquellos que no profesan una religión.


Un estudio realizado por la Universidad de Kentucky intentó comprender qué piensan los creyentes sobre las personas que no practican religión alguna. La prueba fue elaborada en 13 países de todo el mundo e incluyó a personas profundamente religiosas y otras abiertamente ateas. Los resultados apuntaron que, en general, ambos sectores desconfían más de una persona que no cree en Dios que en quienes sí. 


Los investigadores presentaron a los estudiados diversos panoramas de actos violentos: desde un acto de delincuencia hasta homicidios llenos de tortura. Al preguntarles qué tipo de persona podría, según ellos, ser la autora de los hechos, la enorme mayoría consideró que alguien que no cree en Dios.


 

El hecho de decir creer en Dios, en cambio, hace que las personas perciban de inmediato a una persona confiable y valiosa. De acuerdo a The Conversation, esta relación es tan bien conocida por el sector político, y muchos de los personajes más poderosos presumen su asistencia a iglesias o centros religiosos; esto genera confianza entre los votantes: «cree en Dios, podemos confiar en él».


¿Los ateos son peores personas que los creyentes?

 

El afán de legitimización —tanto del sector ateo como del creyente— ha hecho que el mundo caiga en controversias tan tramposas como la de decidir quién es mejor persona. Medir qué tan “buena persona” se es, es imposible, pero lo cierto es que la percepción de la sociedad favorece a quien practica alguna comunión espiritual.


 

Sin embargo, esto es un tanto superficial. En un estudio elaborado por el Babson College, conocido como “el buen samaritano” se revela que las personas con pensamientos religiosos no son más propensas que otras a ofrecer ayuda a alguien necesitado: un sacerdote y una persona sin creencias pueden pasar de lado de alguien que necesite auxilio en la calle e ignorarlo por completo.

 

Asimismo, las personas religiosas son tan propensas a cometer un crimen como quienes no lo son. Incluso, una gran parte de los crímenes de odio que ocurren en el mundo, son alimentados por ideas religiosas —ni qué decir de las guerras “santas”—.


 

Es cierto que la mayoría de las religiones establecen mecanismos que invitan —o exigen— a sus adeptos a tomar ciertas conductas de vida; en la mayoría de los casos, estas son compasivas y benévolas para con otros seres humanos, pero eso no es garantía de que, de hecho, quienes lo practiquen actúen así.Existe una enorme diferencia entre ir cada domingo a misa a tener una verdadera convicción espiritual de hacer el bien. Por otro lado, para hacerlo no es necesario tener una religión, la sola convicción moral basta.

 


-


Más allá de que los ateos tengan una mala o buena reputación en los hechos, el estudio analiza cómo se percibe la relación que guarda la religión con la moral; la mayoría de las personas hacen una relación entre la creencia de un poder superior y la conducta moral, piensan que el hecho de profesar un culto, convierte a una persona en alguien inofensivo. Algo que no es necesariamente cierto.

  

 **

 

Si quieres saber más sobre la ciencia y el mundo, descubre si la maldad humana, es una condición genética o problema social y conoce las 6 leyes científicas para personas pesimistas.

Carolina Romero

Carolina Romero


Articulista
  COMENTARIOS