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La razón por qué no deberías comer cerebro humano

19 de julio de 2018

Beatriz Esquivel

Si un día decides probar el canibalismo, primero deberías saber por qué no deberías comer el cerebro humano.


Todos vimos a Hannibal Lecter cocinar un trozo de cerebro humano en la película… y seguro has escuchado de otros casos de películas o series en las que se plantea que consumir la mente tal vez dote al comensal de inteligencia o, sin ir más lejos, el género zombie está construido alrededor de la idea de un afán y hambre insaciable de comer cerebros humanos... pero lo cierto es que esto no podría ser más peligroso de llevarse a cabo en la realidad.



Poniéndonos un tanto más serios, mientras el canibalismo ha sido un estilo de vida para algunos, para otros más se trata de una ceremonia ritual—pensemos en la tribu de los fores en Nueva Guinea—, o un método de supervivencia —como en el caso del vuelo 571 que se estrelló en los Andes, cuyos sobrevivientes aguantaron 72 días alimentándose de algunos de los cadáveres del accidente—. Así que si por algún accidente similar te ves en una situación tal, debes saber que si te ves obligado por las circunstancias a comer carne humana, el cerebro no es una parte aconsejable. 


Al consumir el cerebro humano nos arriesgamos a contraer la enfermedad de kuru. El kuru es una enfermedad neurodegenerativa e infecciosa causada por un prion (PrP), que en términos simples es un agente transmisible formado por una proteína que si bien es muy similar a las que tenemos, éstas se caracterizan por tener una forma o unos pliegues —por así decirlo— distintos. Entonces, en el momento en el que estos priores entran en contacto con células sanas o bien plegadas, cambian las estructuras de las segundas, lo que invariablemente resulta en un deterioro celular.


Normal - Causa enfermedades


Si bien su tiempo de incubación es de los más largos para una enfermedad humana —hay casos en los que tarda hasta 30 años—, una vez que se presentan los primeros síntomas, la esperanza de vida se reduce a tan solo unos años. Y es que se trata de una enfermedad poco amable. Sus principales síntomas son temblores en todo el cuerpo —de ahí proviene el nombre—, risa incontrolable, dolores de cabeza y en las extremidades y la paulatina pérdida del control de éstas. 


Esta enfermedad se descubrió en una tribu conocida como los fores, en Nueva Guinea. En esta región el kuru fue una epidemia que cobró el 2 % de las vidas de la población cada año y hasta años recientes aún había casos de muerte. El kuru se propagó debido a que la tribu tenía una tradición funeraria en la que consumían el cuerpo de sus difuntos —siendo los principales consumidores las mujeres y los niños, ya que los hombres guerreros creían que los debilitaría—. Los investigadores concluyeron que al parecer el paciente cero fue una persona que desarrolló la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob —también un mal neurológico— y cuyo consumo tras su muerte propagó el kuru en la región. 



Sin embargo, estudios recientes muestran que varios pobladores de Nueva Guinea desarrollaron resistencia al kuru. Esto quiere decir que cuentan con un gen que ha mutado —llamado V127— que no permite que las proteínas cambien su forma y por lo tanto se degeneren. Al probar este gen en ratones, científicos descubrieron que estos no desarrollan ni kuru ni la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob.


De acuerdo a una declaración del Dr. John Colinge —autor del estudio— en LiveScience, esta mutación es el ejemplo de la evolución darwiniana, en la que un solo cambio genético provee de protección contra la demencia fatal. En ese sentido, se dice que de no haber detenido su practica funeraria, eventualmente en la región habrá más personas con este gen que fueran resistentes al kuru. 



Así que ya lo sabes, si bien consumir cerebro humano no quiere decir que automáticamente te contagiarás de kuru, la realidad es que la probabilidad es muy alta, por lo que no podemos recomendarte, en absoluto, que comas esta parte de este órgano, ni carne humana en general.


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Si quieres saber más sobre el kuru y su investigación puedes ver el siguiente documental:




TAGS: Ciencia Datos curiosos comida
REFERENCIAS: "Dining with Cannibals: Why Eating Human Brains Can Kill You". Lice Science, "Eating Brains: Cannibal Tribe Evolved Resistance to Fatal Disease". Medical Daily, "Can You Get Sick from Eating Other People's Brains? How Your Body Would React to Consuming Fellow Humans".

Beatriz Esquivel


Articulista

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