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¿Qué pasa con tu cuerpo cuando decides "adelantar" la menopausia?

30 de junio de 2018

Diana Garrido

Imagina que tienes la oportunidad de librarte de todos los malestares menstruales a cambio de vivir con menopausia el resto de tu vida ¿lo harías?



«¡Sí, sin dudarlo!»


Fue la respuesta de Katy Johnston quien a sus 22 años no tiene que comprar tampones y toallas sanitarias; tampoco sabe lo que es usar la copa menstrual, no vive inspeccionando si tiene alguna mancha de sangre en la ropa y mucho menos debe tomar pastillas para evitar los cólicos mes a mes. Ella vive libre de los síntomas propios de la regla.



¿Cómo sucedió? Todo comenzó con un cólico largo que evolucionó a un dolor severo, mismo que la hacía llorar, no le permitía levantarse de la cama y le quemaba la zona pélvica. La chica —aún adolescente— era ilusa y creía que estas molestias se irían con los años. Así, suspendía casi religiosamente sus actividades físicas mes a mes para reposar el cuerpo y evitar los dolores. Sin embargo, entre más años cumplía, su tolerancia al dolor y a los síntomas se hacía más pequeña, al grado de no salir de su cama por varios días, mientras vomitaba, se desmayaba y en ocasiones, perdía el control del esfínter.






Diagnóstico: Endometriosis


Luego de constantes visitas al ginecólogo, el diagnóstico era contundente. La adolescente padecía de una terrible y molesta enfermedad, endometriosis.


Luego de ver su gesto de incredulidad y conmoción, el médico procedió a aclarar sus dudas, que a decir verdad, eran demasiadas. Por lo general, este padecimiento se presenta en las mujeres en edad reproductiva y tarda unos años en ser diagnosticada. Médicamente consiste en el crecimiento del tejido interior del útero fuera del mismo, es decir, se desborda por las paredes. Sin embargo, es un malestar exagerado que sobrepasa el umbral del dolor humano.



A pesar de ser una molestia común, resulta insoportable para muchas las mujeres ya que se torna peligroso e incapacitante. Entre tanto, la incomodidad aumenta. Por esto mismo, el doctor le dio a Katy dos opciones: o vivía con la enfermedad el resto de su vida o la inducía a la menopausia.




Menopausia, no lo dudó ni un segundo


Luego de algunos estudios, el médico determinó que su ovario izquierdo tenía varios quistes, mismos que provocaban que viviera encerrada en su cuarto con bolsas de agua caliente en el abdomen, —casi— sedada y llorando por todo. Esta afección sólo indicaba que tenía endometrosis en fase 4, la cual le estaba provocando todavía más quistes y una hemorragia insufrible en las trompas de falopio. Con el tiempo, esto podía derivar en un cáncer o en infecciones de vías urinarias severas.




La solución fue simple. Le sugirieron inducirse a la menopausia, proceso que tardaría al menos un año con constantes cambios que durarían el resto de su vida con la misma intensidad que en una mujer de 50 años. Katy aceptó.


El proceso incluye algunos cambios como inyecciones trimestrales que mantienen en orden el sistema reproductivo. Es decir, para que no se vea del todo afectado y pueda funcionar como de costumbre. Sin embargo, las consecuencias son muy puntuales: provocan mareos, bochornos y cambios de humor, lo que Katy considera "un disturbio hormonal", pero prefiere esos síntomas a tener que sufrir de cólicos y dolores intensos una vez al mes.



Pero no sólo se indujo a la menopausia, sino que se sometió a una operación en la que liberaron sus ovarios y las trompas de falopio. Además de emprender una campaña para hablar libremente de la endometriosis, ya que se estima que 1 de cada 10 mujeres en el mundo la padece y ni siquiera lo sabe.


«Si un doctor no te escucha, vete a otro. Siempre habrá alguien dispuesto a atenderte porque tenemos que acabar con el silencio en torno a la endometriosis y debemos unirnos para compartir nuestras experiencias. Debemos ser capaces de hablar sobre el tema como mujeres y como seres humanos».
Katy Johnston




¿Tiene consecuencias?


No, realmente.


Katy, a sus 22 años sabe que los síntomas que padece una mujer de 50 son difíciles de sobrellevar, pero no son nada comparados con los dolores que ella sufría. Además del peligro que corría, ya que luego de una operación descubrieron que su aparato reproductor comenzaba a unirse con los intestinos, de modo que pudo haber muerto, incluso.



Con el tiempo y dependiendo como reaccione al cambio, intentarán salvar su matriz para que pueda ser madre si así lo desea. Al parecer esa parte es simple y tiene ventajas, pues podrá suspender el tratamiento cuando lo desee. Es por ello que los doctores le recomendaron someterse al adelanto de la menopausia o de lo contrario tendría consecuencias graves, además de un desgaste físico provocado por el SPM y el período como tal.


Para muchas mujeres esto es un sueño. Ahora sabemos que no es imposible, pero sí problemático y desafortunadamente, no todas son aptas para suspender su regla temporalmente y para ser inducidas al climaterio, así que no es recomendable pedirlo hasta no hacerse los estudios correspondientes y sólo si se padece de endometriosis y los dolores superan lo que una persona puede soportar. Recuerda que ante cualquier síntoma, lo mejor es acudir con la ginecóloga, especialista en salud sexual y reproductiva femenina para aclarar tus dudas.


TAGS: Mujeres salud cuerpo
REFERENCIAS: Debate BBC

Diana Garrido


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