¿Cómo saber si un robot ocupará tu puesto de trabajo en el futuro?

Viernes, 10 de noviembre de 2017 15:41

|Cultura Colectiva

Los trabajos del futuro exigen retos del futuro, entre ellos el aprendizaje de la tecnología exponencial.



En el siglo XVIII, los luditas se convirtieron en el terror de las máquinas: se trataba de grandes hordas de trabajadores que acudían a fábricas, minerías y otros centros de producción para destruir telares, extractoras y distintos tipos de máquinas fruto de la Revolución Industrial.


A pesar de que un sinfín de gente mantenía su apoyo a estos actos, su conducta fue castigada y fueron tachados como "enemigos de la sociedad y el progreso". Sin embargo, estos grupos no actuaban violentamente por horror a la tecnología o por la incertidumbre de las invenciones del futuro, sino por una razón tan comprensible como desapercibida para entonces:



Sabían que la implementación de máquinas que aumentaban la productividad los convertía en desempleados. Habían visto una y otra vez cómo un telar operado por una persona era capaz de realizar el trabajo de 20 obreros y, sobre todo, sabían que los empleadores no necesitaban más de ellos; no obstante, el problema nunca estuvo en la tecnología, sino en la incapacidad del sistema para aprovechar el aumento en la productividad y, al mismo tiempo, asegurar el bienestar y la subsistencia de los trabajadores.

La desinformación sobre la Inteligencia Artificial parece conducir hacia un camino idéntico en el futuro inmediato: mientras las visiones más fatalistas vislumbran un escenario propio de la ciencia ficción, donde los robots toman el control de la sociedad y se rebelan a sus creadores, algunas más coinciden en que más temprano que tarde, los avances tecnológicos habrán de reemplazarnos en tareas que hace un par de años lucían imposibles de realizar por una máquina. Ante tal escenario, surge una pregunta obligada:


¿Qué hacer para evitar el aumento del desempleo conforme las industrias sigan su camino de automatización?



La clave está en la educación y preparación de los jóvenes para el medio ambiente, los recursos y los empleos del futuro. Debemos traer los más nuevos avances tecnológicos a Latinoamérica (aún en sus etapas experimentales) para que los ciudadanos podamos conocerlas, interactuar con ellas y ser inspirados por las nuevas posibilidades y soluciones que la tecnología exponencial permite.


En los próximos años, decenas de millones de empleos se perderán a nivel mundial por la automatización de industrias enteras, pero también habrá creación de nuevos puestos de trabajo, pero que requerirán nuevas habilidades y conocimientos sobre tecnología. La alfabetización tecnológica será entonces el mayor reto en la educación, pues de ella también depende un mejor aumento de los ingresos y la riqueza a nivel mundial, especialmente para aquellos que aún no han sido beneficiados de la prosperidad que la tecnología trae consigo.

 


Para solucionarlo, es necesario saber qué es la tecnología exponencial: aquélla tiene la capacidad de cambiar, crear y hacer desaparecer industrias completas y podemos agrupar ahí desde la manufactura digital hasta la nanotecnología, desde los vehículos autónomos hasta la producción robotizada de alimentos.

 

La civilización de 2030 requiere que todos los humanos estén a bordo para que la prosperidad pueda ser sostenida. Hay que inscribir a América Latina en la conversación global sobre tecnología exponencial y los empleos del futuro. La marea está subiendo.


*

Te puede interesar:


4 ideas absurdas sobre el futuro de la Inteligencia Artificial

El perturbador algoritmo de Google que revela las pesadillas de la Inteligencia Artificial


Cultura Colectiva

Cultura Colectiva


  COMENTARIOS