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El pueblo que predijo el fin del mundo

Viajes El pueblo que predijo el fin del mundo

 

 

Los seguidores de los mayas estaban equivocados. Estamos vivos a pesar de que su calendario terminaba en 2012.

Es claro que la antigua civilización no afirmaba que el mundo llegaría a su fin, simplemente empezaba un nuevo ciclo. Ese hecho no impide que miles de personas aún crean que vivimos el fin de la civilización –al menos como la conocemos–. Con los súbitos cambios que ha impuesto el presidente Trump, es imposible considerar que el mundo se dirige hacia un hoyo negro del que no podrá salir. Suena fatalista, pero es un pensamiento constante de las masas y no fueron sólo los mayas los que vieron venir ese cambio, pues también un peculiar grupo religioso llamado "La sociedad panacea" pensaron que serían sobrevivientes del fin de los días, pero –claramente– no sucedió nada. 

"La sociedad panacea" fue fundada en el pueblo de Bedford, Inglaterra, en 1919 y su historia comienza con una mujer que pensaba que estaba destinada a salvar el mundo. 
Su nombre era Mabel Barltrop y era viuda. Probablemente fue su tristeza la acercó a la religión y su locura la convenció de que era el mesías profetizado en el "Libro de las Revelaciones" de la Biblia. Sus habilidades divinas le ganaron unas cuantas apóstoles, quienes se mudaron cerca de ella en Bedfort y poco después se autonombró Octavia.

 


Su poder fue reforzado por otra mujer con ideas radicales, Joanna Southcott, una supuesta profeta que guardó todas sus visiones escritas dentro de una caja que según ella sólo debe abrirse por los 24 arzobispos de Inglaterra cuando una crisis apocalíptica llegue a nuestras puertas. Eso llevó a Mabel a ordenar a sus seguidoras (que en pocas décadas llegaron a ser alrededor de 70) colocaran anuncios exigiendo la presencia de los religiosos para ver el contenido del baúl, pues afirmaba que el peligro del que hablaba Joanna ya había llegado y todos debían saber sobre el fin del mundo.

 

Dichos espectaculares aparecieron alrededor de Inglaterra durante décadas. Pocos residentes sabían de la existencia de la caja y los religiosos nunca fueron a visitar a Mabel, pero eso no la detuvo. Poco después de la década de los 40, sus seguidoras habían reclutado a aproximadamente 120 mil personas haciéndoles creer que podían curar cualquier enfermedad, vivir para siempre y claro, sobrevivir al inminente Apocalipsis. Las mujeres vivían en una casa lo suficientemente grande para albergar a las principales creyentes y en su espera de la llegada de Jesús, construyeron una habitación donde dormiría el mesías.

bedfort sociedad panacea


Mabel no lastimó a nadie, o al menos no existen reportes de ello. Creó un lugar de armonía para las mujeres. En un punto aseguró que Bedford era el Edén donde vivieron Adán y Eva, pero ¿cuál era el propósito? La mujer no buscaba poder, pero sí compartir su miedo. La organización nació poco después de que se desatara la Primera Guerra Mundial y en aquel entonces el Rey de Inglaterra abdicó y le dio su lugar a Jorge VI. Algunos pensaron que era el final de la monarquía y del mundo; era normal que hubiera personas confusas sin saber a dónde mirar.

bedfort panacea


Jessica Holland de la BBC opina que las mujeres encontraron unión y un lugar seguro en un mundo que cambiaba demasiado rápido para ellas. Al crear una comunidad con este pensamiento tan positivo, era inevitable caer en las redes, negarse a la realidad y señalar todo como un indicio del fin de la humanidad. Las seguidoras de Mabel se encerraron en su propia versión del mundo con personas que pensaban de la misma forma y aunque no tuvieran la caja real de Joanna Southcott, se sentían superiores al resto de los individuos.


Todas murieron poco a poco y la última falleció en 2012. El lugar fue convertido en un hermoso museo donde se narra su historia y se conservan los objetos importantes. En ese lugar se puede ver la maravillosa utopía de Mabel Barltrop y aún se repiten los rituales que alguna vez hicieron las mujeres que vivieron en ese lugar. Sin embargo, el mundo siguió girando... ¿o no? Mucho ha pasado desde entonces y también desde 2012. Posiblemente tanto los mayas como la sociedad panacea tenían razón y nosotros aún nos reímos de eso.


Bedfort, cuna del movimiento, ha ganado una reputación de ser un centro cultural y religioso. Su adición del Museo Panacea le añade un toque más extravagante a su historia. Mabel fue de los pocos autoproclamados mesías que no hicieron daño y cuyo mensaje era bastante simple. Quizá pudimos haber evitado el apocalipsis abriendo la caja, pero ahora vemos dentro de los ojos del nuevo presidente de Estados Unidos y sabemos que es demasiado tarde. Todo ha terminado.

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Fuente: BBC.






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