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4 razones por las que debes visitar Sri Lanka si quieres conocer tu verdadero espíritu

1 de octubre de 2018

Ariana Saiegh

A continuación, te compartimos los mejores lugares para visitar en Sri Lanka, una isla repleta de aventura, naturaleza, tradición y belleza que te ayudará a encontrar el equilibrio espiritual.



Al sur de India, en pleno Océano Índico, se encuentra Sri Lanka, una isla ovalada que hasta 1972 era conocida como Ceilán, y hoy es un paraíso turístico que no te puedes perder si estás interesado en disfrutar de safaris en medio de parques nacionales, playas especiales para surf y otras zonas vírgenes listas para bucear con peces y tortugas, templos budistas, las plantaciones de té más importantes del mundo y muchísimos otros atractivos en tan sólo 65 mil kilómetros cuadrados.


Ocupada por los portugueses que ya tenían Goa en India, luego por los Países Bajos que buscaban agrandar sus territorios, le siguió el Imperio Británico que ya dominaba India, luego los franceses que se la devolvieron a los Países Bajos y los ingleses que la volvieron a conquistar, Sri Lanka logró su independencia definitiva el 4 de febrero de 1948, tras el retiro de los británicos del sur de Asia, lo que les dejó un sinfín de guerras civiles. Hoy Sri Lanka es un país budista y esto se puede apreciar no sólo en su arquitectura, repleta de templos y estatuas de Buddha inmersas en un paraíso natural, sino en las relaciones personales con los habitantes, quienes mantienen la paz, alegría, cordialidad y demás virtudes que se pregonan en esa cultura. 





Sri Lanka aún mantiene un gran porcentaje de naturaleza por sobre las ciudades siendo uno de los países con mayor número de reservas naturales del mundo. En los más de 10 parques nacionales que se pueden encontrar en la isla, se pueden hacer safaris para conocer el hábitat natural de elefantes, cebras, jirafas, leopardos, pavo reales, monos y diferentes especies que viven en la tranquilidad de la naturaleza. Los budistas contagian su tranquilidad. A su vez, la gran extensión de costa genera habitantes acostumbrados a los tiempos de la playa y el verano, que también baja las revoluciones si lo comparamos con los ritmos de las ciudades. Sri Lanka es un lugar ideal para relajarse y descansar contemplando los paisajes a cada paso, y a su vez tiene una cultura única para admirar. Esta combinación seguro te hará reflexionar sobre tu propia espiritualidad y el camino que puedes seguir hacia la felicidad, la plenitud y el equilibro. A continuación, te compartimos 4 sitios que no puedes perderte si visitas Sri Lanka.


1. El tren del tiempo





Una de las mejores formas de moverse por la isla es en tren. Todos los ramales salen desde Colombo, la capital, y recorren la isla de norte a sur con estaciones en centros turísticos como Kandy, Ella o Nuwara Eliya. El ferrocarril se construyó inicialmente para transportar café y té para su exportación desde la región montañosa hasta Colombo, y fue durante muchos años la principal fuente de ingresos. Hoy es también un servicio vital para pasajeros y un fuerte atractivo turístico. Las vías están rodeadas de lagos, montañas, cuevas y cascadas, y la velocidad a la que se mueve es perfecta para apreciar la naturaleza. El tren es cómodo y seguro, se puede elegir entre primera o segunda clase, y hay un servicio especial para el turismo que cuenta con aire acondicionado y televisión individual con wifi. El viaje en tren es más relajante que el ómnibus y más económico que el auto. Es también la opción más respetuosa con el medio ambiente. Sin duda, la mejor forma de moverse en Sri Lanka es aprovechando los beneficios del servicio ferroviario heredado de los ingleses.


2. Hikkaduwa, dos playas en una





Ubicada en la costa sur de la isla se encuentra esta pequeña ciudad costera. Reconocida por los surfers como una de las mejores costas para practicar ese deporte a nivel mundial, y por los amantes del buceo por sus corales, esta pequeña ciudad de tan solo 100 mil habitantes y 4 kilómetros de costa, ofrece ambos atractivos. El centro es una calle paralela a la playa con hoteles, restaurantes, centros de masajes ayurvédicos y negocios de compras. Es un lugar ameno para caminar por la noche cuando se pone el sol y se encienden las luces. La mayoría de los restaurantes tienen entradas tanto desde la calle como desde la playa, y al anochecer ponen mesas con velas sobre la arena con vista al océano. Si miras hacia el agua de noche no se ve absolutamente nada, ya que estas playas miran al sur y no hay ningún continente cerca de ese lado de la isla mas que la inmensidad del océano índico.


Y cuando sale el sol, la vista cambia completamente. El agua cristalina y calma con peces de todos los colores y hasta tortugas marinas que se acercan a las costas en busca de algas para comer, te permite relajarte y hacer la plancha en el agua sin miedo a que la corriente te lleve. La arena blanca y fina invita a caminar la playa de una punta a la otra, sin restricciones privadas. Muchos bares sacan sillas y reposeras en las que te puedes quedar todo el día sin costo adicional más que pedir algo para tomar o comer. Hikkaduwa es una parada obligada si estás recorriendo la costa sur de Sri Lanka, es un lugar pequeño y tranquilo, pero con bastante actividad nocturna para aquellos a quienes les interesa salir a tomar algo por la noche y relajarse sin turismo masivo durante el día.


3. Ella, la cima del té





Ella es un pequeñísimo pueblo sobre la montaña en la zona denominada como "las tierras altas" con apenas unas cuatro cuadras de centro comercial e impactantes vistas. Te invita a la paz y contemplación del paisaje desde las alturas, por lo que es aconsejable buscar un hotel que esté a unos minutos sobre la montaña y no en pleno centro. Tiene caminatas por la naturaleza, excursiones a plantaciones de té y, como en todo Sri Lanka, templos e imágenes de Buddha escondidas en el camino.


Una caminata obligada es subir a Little Adam´s Peak. El camino va pasando por diferentes niveles, pero si vas tranquilo no hay ninguno que no puedas lograr. En total puede ser una hora de caminata, y allí arriba las vistas son aún mejores, casi se puede entender la magnitud de la isla y las cadenas montañosas que la componen. Hay otras caminatas de mayor complejidad que se pueden hacer, como Ella Rock que es de unas 4 horas. Todas las tierras que rodean Ella están cubiertas por plantaciones de té, por lo que una linda excursión es conocer el proceso de las hojas. Hay diferentes opciones, algunas son grandes fábricas y otras más familiares, pero todas te muestran el sistema de producción luego de que la hoja de té es sacada de la planta; y terminan en un salón donde puedes comprar diferentes tipos de té a un precio más económico que en la ciudad.


Muy cerca de Ella se encuentra el Templo Dowa, una impresionante escultura de Buddha tallada sobre la roca de la montaña y una caverna repleta de dibujos sobre las paredes que cuentan la historia de su vida. Para llegar allí, puedes compartir el bus con la gente del lugar. Se llega en una media hora desde el centro de Ella hasta la puerta del templo, y con la ayuda del conductor y los pasajeros es fácil orientarse. El camino es hermoso, rodeado de naturaleza y con bastantes curvas, como todos los caminos de la zona.


4. Masajes ayurvédicos, relajación absoluta





En los masajes se puede ver la diferencia cultural de oriente y occidente. El otro lado del mundo trabaja la medicina de forma global, el cuerpo como un todo al que hay que ayudar a mantener en estado sano. Esto mismo pasa con los masajes que trabajan todo el cuerpo por igual, basándose en un sistema de chakras y nadis, que son los conductos por los que se mueve la energía vital por todo el cuerpo. Pero el placer de los masajes por todo el cuerpo no es para cualquiera; aunque si eres de los que lo disfrutan, no puedes dejar de probarlos. Cada centro de masajes tiene su técnica, pero son todas bastante parecidas. Ofrecen masajes ayurvédicos o tailandeses, ambos se trabajan sobre todo el cuerpo con cremas, aceites y movimientos globales con fuerza no sólo de los dedos, sino de todo el brazo sobre el cuerpo ajeno. En muchos lugares, para que te hagan los masajes, te tienes que quedar desnudo completamente e incluyen al final un baño para sacarse las cremas del cuerpo.


Otra técnica es trabajar con aceite caliente que cae de a poco sobre la cabeza y luego sobre diferentes partes del cuerpo. Estos y otros tipos de masajes que se pueden encontrar en las calles de Sri Lanka, son todas técnicas milenarias que ayudan a curar el cuerpo y el alma y te permiten relajarte aún más en el viaje.


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Como destino turístico, Latinoamérica no tiene nada que envidiarle a Europa. Si estás listo para emprender la aventura, aquí te compartimos la lista de las 10 ciudades de América Latina que debes de visitar antes de pensar en el viejo continente.


TAGS: Playas Ecoturismo crowdsourcing
REFERENCIAS:

Ariana Saiegh


colaborador

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