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Los últimos hombres hippies del mar

Viajes Los últimos hombres hippies del mar

Formados en gran parte por el elemento básico para la subsistencia, hay quienes dicen que el ser humano viene del agua. Que dejamos el mar y nos trasladamos a tierra firme para asentarnos, para construir nuestros hogares y para vivir una vida más “estable”. Algunos dejamos el mar atrás como un recuerdo, un sueño que se presenta en días que necesitamos consuelo; cuando lo único que parece traer calma es el sonido de las olas que solían golpearnos con suavidad. Como un sueño, el rugir del mar y la hermosa tempestad quedó atrás. Las montañas fueron pisadas por cientos de hombres para estar un poco más cerca del cielo, pero hubo unos que nunca abandonaron el agua salada. Unos que que aprendieron a convivir con la furia del mar cuando está inquieto. Unos hombres que se sumergieron en el agua y conocieron su corazón. Hombres que aprenden de la sal del mar, que lo escuchan y lo ven llorar. Hombres que lo han visto sufrir y que comparten sus lágrimas con él, tan sólo para hacerlo un poco más salado.

Bajau laut Sulawesi, Indonesia. Un pescador atrapa un pulpo con las manos. Fotografía por James Morgan.

Desde hace siglos, hay una comunidad que ha habitado en el Triángulo de Coral. Los Bajau Laut han hecho del mar más que una compañía, pues han mantenido una estrecha relación que los ha ayudado a subsistir a lo largo de los años. Una relación de siglos, ahora se ha visto afectada porque su amor más grande está siendo destruido.

Localizados en el Océano entre Malasia, las Filipinas e Indonesia, este grupo étnico de orígenes malasios ha dependido del mar para subsistir. De él se nutre en todos los sentidos. Vive en los lepa lepa, botes largos que flotan en el Océano, y se alimenta de los peces que habitan en las aguas que lo rodea. La pesca es una actividad fundamental en su vida, y aún la practican de manera tradicional. Los integrantes de esta etnia son excelentes nadadores que se sumergen para pescar con arpones hechos a mano, además de utilizar redes para atrapar a los peces. Sin embargo, en las últimas décadas muchos han dejado sus hogares flotantes para asentarse a orillas del mar. La técnica de pesca tradicional está siendo sustituida en el mundo por una que utiliza cianuro y dinamita, práctica que está poniendo en peligro al Océano.

El consumo masivo y la pesca exagerada, ha ocasionado que los peces comiencen a escasear. La industria de la pesca es un gran negocio actualmente, por lo que muchas regiones están sufriendo la falta de alimento. La problemática también viene cuando se pesca un cardumen entero. Con este tipo de pesca, acaban con todos los peces, limitando su reproducción, caso contrario a lo que sucede con la pesca tradicional. La mayor parte de los peces pescados en la región del Triángulo de Coral se comercializan en Hong Kong, mientras que es Indonesia el país que provee la mayor parte de los peces con aproximadamente un 50% de todas las importaciones.

Los Bajau poco a poco han ido abandonado sus hogares sobre el mar para pasar a tierra, pero todavía hay algunos que únicamente pisan tierra para cambiar pescado por arroz, agua y otros alimentos. Sin embargo, así como hay algunos que continúan con la pesca tradicional, también hay algunos que la han abandonado. Irónicamente, muchos de los Bajau están acabando con su propio hogar. El uso de dinamita y cianuro en los corales no sólo daña al ecosistema, también a los hombres que habitan la región. Un ejemplo es la mujer llamada Ibu Hanisa, quien perdió las manos y la vista de un ojo cuando una bomba casera de fertilizante explotó en su casa.

Muchas de las fotografías tomadas por James Morgan demuestran que el problema es grave, que la responsabilidad está en todos y que cada uno debe ayudar. Pero son aquellos hombres nómadas del mar que habitan la región quienes más deberían aprender a cuidar y conservar su propio hogar, uno que los vio nacer y que sea probablemente el último que los verá con vida.

La esperanza está en los pescadores que aún se esfuerzan por continuar con una pesca tradicional, una pesca más sostenible y que toma del mar lo necesario sin arrasar con todo lo que vive en él. Quizá hoy estemos viendo algunas de las últimas fotografías de hombres que viven en el mar. Tal vez se trate de los últimos seres humanos que naveguen el Océano y que no sólo vivan de él sino con él. Hombres que se les conoce coloquialmente como los "hippies del mar".

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Referencias:

Maptia/James Morgan

DigitalTrekker


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