Naoshima, la isla del arte contemporáneo

Naoshima, la isla del arte contemporáneo

Por: Julieta Sanguino -


El paraíso de los amantes del arte, la meca de los contemporáneos, el lugar ideal para hacer una visita rápida a las tendencias escultóricas de lo que ocurre en este mundo. Todos los días existe una mezcla entre el arte y la naturaleza, entre lo artificial y lo nativo. La isla de Naoshima en Japón conjuga obras de grandes artistas, desde Pollock hasta Kusama, de Monet a Basquiat para acercar el arte a la naturaleza y así lograr que el arte limite a la naturaleza y la naturaleza se apropie del arte.

kusama naoshima

Este museo al aire libre ubicado a una hora de la ciudad de Takamatsu, al interior del mar de Seto, al sur de Japón,  hace que la cultura transgreda el espacio museístico para hacerlo parte de la cotidianidad, de aquello que todos vemos con sólo voltear y así, nos hace preguntarnos qué tan importante es un recinto que albergue el arte, ¿acaso el arte está en todos lados? Esta isla se convierte en un juego de símbolos y significaciones, de lo que considerábamos sagrado y los límites del arte y así, lo hace lucir con todo su esplendor.

naoshima

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Una combinación del pasado con el futuro, las ruinas de una isla que podrían ser consideradas arte por su valor simbólico. Casas, templos y santuarios históricos conviven con calabazas moteadas gigantes que reposan en un extremo del muelle. Dispersas en bosques llenos de niebla, las instalaciones, esculturas y pinturas que se encuentran en esta isla, la hacen única en su tipo, la nueva meca del arte contemporáneo.

El proyecto comenzó cuando un magnate coleccionista de arte llamado Soichiro Fukutake, presidente de la corporación Benesse, donó dinero para comenzar con este proyecto artístico. Por casi treinta años ha financiado el mundo del arte y con esta isla se ha ganado un lugar como innovador artístico.

Cubierta de museos que albergan a los huéspedes que deseen visitar la isla, en un tipo de museo-hotel, cada vez las esculturas, la colección de arte y los recintos de arte son más. El primero de ellos surgió en 1992, cuando el prestigiado arquitecto Tadao Ando, ganador de un premio Prtizker, diseñó el Benesse House Museum y hasta ahora, cuenta con siete recintos arquitectónicos en la isla con dos museos, esculturas creativas que hablan por sí solas y espacios que albergan obras.

naoshima escultura

Con 5 km cuadrados, ningún lugar queda sin obras, con cada vistazo puedes ver una creación extraordinaria que nos hace enamorar del arte. Walter de María, Jackson Pollock, Jasper Johns, Frank Stella, Jean-Michel Basquiat, Yayoi Kusama y Claude Monet conviven en este sitio.

escultura naoshima

Un lugar llamado Espacio de Claude Monet, que consta de una cámara subterránea de color blanco puro, se compone de miles de baldosas que acompañan perfectamente a los Nenúnfares del primer pintor impresionista. Perteneciente a la misma serie que se ubica en el Musée de l’Orangerie en París y fuera del recinto, un jardín hecho con base en el de Monet, ubicado en Giverny, acompaña a la curaduría de la obra. Según el fotógrafo de bellas artes Rea Karam, en la isla hay un equilibrio perfecto de luz, sonido, espacio, color y proporción, por lo que la visita a los Nenúnfares se convierte en una experiencia trascendental e inolvidable. Muy cerca de esta pintura se encuentra la bola de granito de Walter de María y el juego con nuestros sentidos de James Turrell.

walter de maria
Caminas y puedes mirar otra obra, no hay límites, no hay horarios, porque con un sólo vistazo, sólo puedes encontrar al arte y a ti en un mismo lugar. Ya sea muy temprano en la mañana o muy tarde en la noche, puedes tomar fotos a las grandes creaciones de los hombres artísticos, aquellos que tuvieron el don que muchos anhelamos, aquellos que se atrevieron a hacer lo que los demás pensamos que es una pérdida de tiempo o una tontería; aquellos que han transformado al mundo con su arte.

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Referencias: