PUBLICIDAD

VIAJES

San Juan Parangaricutiro: la Pompeya mexicana de Michoacán

Lo único que queda del antiguo pueblo, azotado por el volcán Paricutín, es una iglesia que la lava no alcanzó a engullir.

El rey de Parangaricutirimícuaro se quiere desparangaricutirimicuarizar, aquel que lo desparangaricutirimicuarice un buen desparangaricutirimicuarizador será. Ese es el trabalenguas que muchos aprendimos en la más tierna infancia, pero que pocos aprendimos a pronunciar más allá de la edad adulta. También es un lugar real en Michoacán, México, que fue azotado por un terrible desastre natural: la erupción del volcán que terminó con su pueblo.

San Juan Parangaricutiro era un pueblo purépecha en las faldas del volcán Paricutín. El 20 de febrero de 1943, la tierra tembló y el suelo se abrió ante la inminente erupción del Paricutín, que parecía nacer de las entrañas terrestres, cubriendo el pueblo de rocas incandescentes, azufre y lava. Las personas que sobrevivieron lo lograron de milagro, pero perdieron casi todo su ganado y posesiones materiales: el pueblo quedó cubierto de lava, que se extendió por 10 kilómetros a los alrededores del volcán.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Al año siguiente, el pueblo quedó sepultado por completo. Lo único que quedó de los pueblos de El Paricutín y San Juan Parangaricutiro fue la iglesia del Señor de los Milagros, con un nombre adecuado para quienes lograron salvarse en medio del infierno que azotó a ese lugar. Este templo es lo único que sobrevive del pueblo viejo de San Juan y, aún hoy en día, puede visitarse “incrustado” en la roca volcánica, que quedó como testimonio del nacimiento del Paricutín.

La historia de San Juan Parangaricutiro es comparada con la de Pompeya, que quedó sepultada tras la erupción del volcán Vesubio en el año 79. Afortunadamente, en Michoacán se salvaron casi todos los habitantes, que después se mudaron a la Ex Hacienda de los Conejos, hoy conocida como San Juan Nuevo Parangaricutiro, a 33 kilómetros del pueblo viejo. Por eso también se les conoce como “El pueblo que se negó a morir”.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD