“El arte tiene la bonita costumbre de echar a perder todas las teorías artísticas”.
-Marcel Duchamp
El siglo XX es, como diría Eric Hobsbawm, un tiempo de rupturas, en el que el mundo se fragmentó y se volvió a unir; la tecnología fue un parteaguas en la comunicación y logró conectar a todo el mundo en instantes. La estructura de los países se definió a través de los conflictos bélicos y poco a poco Estados Unidos logró colocarse como el epicentro del mundo económico, político y hasta cultural.
El arte también cambió. Ya en el siglo XIX se vislumbraba una transformación completa con el impresionismo, pero después, todo se hizo completamente distinto: ya no importaban las formas sino los colores, el pensamiento inconsciente, lo que está detrás del creador de la obra de arte y por supuesto, ponerle fin a la tradición de antes. Cada vanguardia artística que surgió era contradictoria a la anterior, los artistas utilizaban recursos cada vez más amplios, desde óleo hasta arena o plástico y así, con Duchamp, se llegó al tan afamado fin de la pintura para crear nuevos conceptos artísticos cada vez menos enmarcados en las líneas del pincel.
Tarde de primavera en la calle Karl Johan, Edvard Munch
El beso, Gustav Klimt
Las señoritas de Avignon, Pablo Picasso
L’atelier rouge, Henri Matisse
Composición VII, Wassily Kandinsky
Aunque muchos comenzaron el camino hacia la abstracción, fue Kandinsky quien dio el paso definitivo. Lo que hizo Kandinsky fue expresar aquello que sentía a través del pincel. Uno de sus cometidos era lograr que la pintura fuera escuchada; buscaba pintar la música.Esta composición es considerada la obra cumbre del pintor. En palabras de Kandinsky “pintar es un choque con truenos entre mundos diversos, que en la lucha, y a partir de la lucha entre ellos están dispuestos a crear el nuevo mundo que dice la obra”. Influyó directamente en artistas como Arshile Gorky, Jackson Pollock o Willem de Kooning.
Blanco sobre blanco, Kasimir Malevich
Kazimir Malévich, fundador del suprematismo, también entró al juego conceptual del arte abstracto; sin embargo, su creación artística requirió de gran precisión y astucia. Malévich partió de las formas para lograr crear un mundo a partir de la conceptualización. Creó un mundo a partir de la nada con cosas que no hay en la naturaleza, como cuadrados perfectos. Por lo tanto, su mundo partió de un cuadrado negro, algo que no existe en el mundo “real”.
Las pléyades, Max Ernst
Con gran influencia de los dadaístas, Max Ernst construyó un mundo surrealista junto a André Breton y Paul Eluard. En esta imagen comenzó a contrariar su realidad igual que otros surrealistas como René Magritte. El extenso texto de abajo asegura que “la pubertad cercana no ha arrebatado todavía / su gracia a las Pléyades / La mirada de nuestros ojos llenos de sombras se dirige hacia el adoquino que caerá / Todavía no existe la fuerza de gravedad de las olas”. Otros grandes artistas surrealistas fueron Joan Miró o André Masson.
La persistencia de la memoria, Salvador Dalí
Estudio del retrato del Papa Inocencio X realizado por Velázquez, Francis Bacon
Su trabajo es sumergirse a la oscuridad y lo más retorcido de la mente humana, con rostros y cuerpos mutilados. Uno de sus trípticos se vendió por 142 millones de dólares, con lo que rompió el récord en 2013. Sus obras tendían a la depresión y siempre tuvo una vida difícil, al ser expulsado de su casa a los 16 por homosexual. Esta obra es considerada clave en la pintura contemporánea, donde se reúnen las expresiones atormentadas de los personajes, influenciado por Edvard Munch.
Gótico estadounidense, Grant Wood
Uno de los cuadros estadounidenses más reconocidos es este en el que se observan a dos granjeros parados frente a su hogar. Fue hecho por el pintor de Iowa Gran Wood y es conocido como el ícono del regionalismo norteamericano. Cuando la pintura vio la luz, Wood recibió miles de críticas por ridiculizar al pueblo norteamericano, pero él aseguró que el hombre y la mujer de la obra, que eran su dentista y hermana, representaban de manera realista la típica granja estadounidense. Otros representantes del regionalismo norteamericano son Thomas Hart Benton y Edward Hopper.
El baile de lluvia, David Alfaro Siqueiros
Junto a Diego Rivera y José Clemente Orozco, Siqueiros es considerado uno de los tres grandes muralistas mexicanos, que retrataban el espíritu revolucionario del mexicano después de la lucha. Siqueiros experimentó con los materiales y la técnica con la que trazaba sus lienzos. A él le debemos la perspectiva poliangular en la que el espectador se siente parte del cuadro a través de trazos geométricos bien estudiados y definidos, conocidos como arquitectura dinámica. Creó además un taller de pintura en Nueva York, en el que buscaba integrar la arquitectura, la pintura y la escultura con los métodos y materiales ofrecidos por la industria, al que asistieron Jackson Pollock y otros jóvenes que llegarían a formar la primera generación de artistas estadounidenses con un lenguaje propio
Numero I, Jackson Pollock
Jackson Pollock perteneció a muchas corrientes pictóricas antes de considerar su juego pictórico un nuevo recurso de lenguaje abstracto. Perteneció finalmente al expresionismo abstracto aunque la acuñación de este nombre por el crítico Coates nunca les pareció adecuada por considerar que no tenían nada que ver con el expresionismo alemán. En sus obras buscaban retratar un conflicto interior más que exterior, en la búsqueda del inconsciente. Entre los representantes principales, además de Pollock, destacan Franz Kline y William de Kooning. Este lienzo es considerado uno de los más perfectos de Pollock en el que toda la superficie está cubierta.
L.H.O.O.Q, Marcel Duchamp
La manera de reinterpretar el trabajo del otro cambió desde que Marcel Duchamp puso unos bigotes a la Mona Lisa y la rebautizó como L.H.O.O.Q. Así el arte cambió, fue irreverente, se convirtió en una nueva forma de expresar lo que otros ya habían hecho, ya no se encargaba, como en el pasado, de mostrar técnicas hermosas o la belleza real del mundo. El arte se volvió crítico, satírico y ácido. Se volvió parte de la vida mortal, no estaba en un altar sino que todos podían utilizarlo para hacer la mejor crítica social que pudieran.
¿Qué hace que los hogares actuales sean tan distintos y acogedores?, Richard Hamilton
Hamilton, publicista y profesor de joyería, tipografía y diseño industrial, fue el primero en crear una obra con distintos elementos que después compondrían al arte pop: con electrodomésticos, comida enlatada, televisión, automóviles y hombres y mujeres semidesnudos. Con este cartel hace un llamado manifiesto al arte pop.
Marylin Monroe, Andy Warhol
Andy Warhol es el representante más famoso del arte pop, quien cambió de un modo más efectivo el papel del arte en la sociedad y el modo de producción del mismo. La idea artística de Warhol no consistía sólo en convertir el arte en algo trivial y vulgar, sino trivializar y vulgarizar el propio arte. No sólo incorporar al arte los productos en serie y las informaciones de los medios de comunicación, sino también producir el arte como un producto de masas. Warhol convierte lo inferior en superior y viceversa: hace descender al “arte culto” elitista al fondo de lo cotidiano, mientras que los fenómenos de la subcultura deben adquirir dignidad para ser presentados en sociedad.
***
Quizá te pueda interesar: 10 artistas que revolucionaron el arte del siglo XX

