“El misterio, el enigma que eran mis cuadros, se trataba de la mejor prueba de mi ruptura con el conjunto de las absurdas costumbres mentales que ocupan generalmente el lugar de un auténtico sentimiento de la existencia”.
–René Magritte
La vida de René Magritte no es muy conocida, pues siempre se mantuvo hermético ante su vida privada. La pintura y evolución de la obra del pintor belga, nacido en 1898, fueron reconocidas internacionalmente después de los años 50. A pesar de no haber sido tan conocido en vida, actualmente es uno de los artistas surrealistas más importantes y reconocidos en todo el mundo.
Durante la década de los 20, primeros años de su carrera artística, los dedicó a experimentar las corrientes de vanguardia que proponían otros pintores, tales como el cubismo, futurismo e incluso dadaísmo. Sin embargo, poco después se dio cuenta, gracias a la influencia de Giorgio de Chirico, que su verdadera pasión era la pintura surrealista.
En 1927, René Magritte dio su primera muestra artística en la Galerie la Centauri en Bruselas. Durante este periodo de su vida, produjo casi una obra al día con diferentes muestras estilísticas de su trabajo; sin embargo, muchos críticos lo acusaron de un abuso de exposición.
En la obra de Magritte, lo que se oculta es más importante que lo que está dispuesto en la obra listo para ser interiorizado. Este fue uno de los postulados presentes en su obra y que rigió la realización de sus trabajos.
Te presentamos 10 cosas que probablemente no conocías sobre Magritte.
1. Su madre se suicidó en el rió Sambre cuando René Magritte era apenas un niño, lo que causó gran conmoción en la familia y dirigió las miradas de todo el pueblo sobre ellos.
2. Dejó la Academie des Beaux-Arts porque pensaba que era una pérdida de tiempo.
3. Evitaba que lo llamaran artista. Él se describía como un hombre que pensaba y comunicaba esos pensamientos a través de ilustraciones.
4. Sus cuadros carecían de explicación. “Mi pintura se trata de imágenes visibles que no ocultan nada. Ellas evocan misterio y, de hecho, cuando alguien ve una de mis pinturas, se cuestionan una simple pregunta: ¿qué significa? Y no significa nada porque el misterio no significa nada, es desconocido”.
5. Su padre lo motivó a hacer más grande su pasión por el dibujo y la pintura, con lo que René tuvo habilidad desde muy pequeño.
6. Comenzó ganándose la vida con las ilustraciones de carteles, anuncios publicitarios y portadas de partituras. Por el resto de su vida, cuando las pinturas no se vendían bien, retomaba esta actividad.
7. A diferencia de los surrealistas que se reunían en Francia, para el belga el surrealismo no se trataba del automatismo o representaciones oníricas; buscó pintar motivos relacionados con el mundo visible, aquel que jugara con los significados y lo representado, por lo que a su obra también se le da el calificativo de realismo mágico.
8. No sólo se dedicó a la pintura; experimentó también con la fotografía y la creación cinematográfica.
9. Tenía una particular costumbre de vestir con elegancia, incluso cuando pintaba. Esto lo diferenció de sus colegas, quienes vestían con un estilo bohemio.
10. Junto con su esposa Georgette se trasladó a París para convivir con los surrealistas. Después de tres años, la pareja regresó a Bélgica por las dificultades económicas y por una pelea que tuvo con André Bretón, quien criticó el collar de Georgette en forma de cruz.
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