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El plan de los nazis que asesinó a los niños "más débiles" para construir una raza superior

7 de agosto de 2018

Rodrigo Ayala Cárdenas

Adolf Hitler deseaba crear una raza fuerte y superior en la que los disminuidos física y mentalmente no tenían cabida: Aktion T4 se desharía de ellos.


El Tercer Reich sabía que para financiar su entrada a la Segunda Guerra Mundial y su manutención en ella debía recortar gastos. Además, el líder del partido nazi, Adolf Hitler, mucho antes de que contemplara la idea de levantar centros de exterminio para aniquilar a los judíos, ya tenía en mente la idea de erigir una raza superior. Por ello, Alemania necesitaba en su seno niños fuertes y capaces de servir a la nación cuando llegara su momento. Todo aquel menor de tres años que sufriera alguna enfermedad que impidiera su perfecto desarrollo no era útil, según los ideales de Hitler.



Así fue como nació la idea de la llamada Aktion T4 (abreviatura de Tiergartenstraße 4, la dirección de una casa de campo en el municipio berlinés de Tiergarten que funcionó como cuartel general del programa de muerte asistida del Tercer Reich), un plan que contemplaba deshacerse de los «disminuidos físicos y mentales», como eran llamados por los nazis, que costaban al estado una buena cantidad de recursos que no se podían dar el ‘lujo’ de desperdiciar. Este proyecto comenzó a entretejerse antes de la invasión a Polonia en mayo de 1939 que dio comienzo a la Segunda Guerra Mundial.


El Niño K, el inicio de todo


El verdadero inicio de esta operación inició cuando cierto día un individuo de apellido Knauer o Kretschmar envió una misiva al Führer donde le pedía permiso de acabar con la vida de su hijo recién nacido, el cual padecía ceguera además de la ausencia de una pierna y de la mitad de uno de sus brazos. Para rematar, también tenía un diagnóstico de retraso mental.


Propaganda nazi a favor de la Aktion T4: "... porque Dios no puede querer que los enfermos y lisiados engrenden nuevos enfermos y lisiados." 


Tras una minuciosa revisión del médico de confianza del führer, Karl Brandt, el «niño K», como fue bautizado el menor que quería ser asesinado por su padre, fue llevado a la Clínica de la Universidad de Leipzig donde recibió una dosis letal de barbitúricos. El caso fue tratado en total secreto, pues los nazis, a pesar de que estaban convencidos de que la eutanasia infantil era un excelente medio para lograr sus propósitos, sabían que la sociedad aún no estaba preparada para asumir de lleno esta nueva política.


Karl Brandt recibió instrucciones de Hitler de formar parte de un proyecto de eugenesia infantil


Este caso, además de la creación del «Comité para el Tratamiento Científico de Enfermedades Severas Determinadas Genéticamente», en el cual estaban incluidos ‘respetables’ expertos en medicina general, pediatría y oftalmología, dieron el banderazo para que la Aktion T4 arrancara de manera oficial.


¿Cómo se deshicieron de los menores?


Los miembros del Comité pidieron a nivel nacional a las distintas clínicas regionales que se les facilitaran los expedientes de los niños que fueran candidatos a la eutanasia infantil. Esto incluía a los niños menores de tres años que padecieran condiciones congénitas como Síndrome de Down, ceguera, sordera, microcefalia o hidrocefalia, deformidades, ausencia de miembros o malformaciones de todo tipo.



Con la mayor discreción, los nazis comenzaron con la separación sistemática de los menores de tres años de sus familias con la promesa de que serían internados en hospitales y clínicas para recibir los mejores tratamientos contra su enfermedad o dolencia. Si la familia se negaba a entregar a su hijo, los nazis tenían la autoridad de arrebatárselos. Mientras aguardaban el momento de su muerte, los niños eran enviados a centros llamados Kinderfachabteilung, donde se les hacía creer a sus familias que estaban recibiendo tratamiento médico. La única verdad es que era la antesala a su prematuro fin.




Una vez que los ‘pacientes’ ingresaban, permanecían internados durante un par de meses para después ser sometidos a procesos de toma de barbitúricos, inyecciones letales o inanición ante la decisión de quienes conformaban el Comité. Mediante una carta enviada a las familias, se les informaba que su pequeño había muerto de causas naturales.



El proyecto se extendió hasta 1941 junto con los rangos de edad: al principio sólo eran asesinados los niños de hasta tres años, pero con el paso del tiempo las edades comenzaron a subir hasta llegar a los individuos de 16 o 17 años. De 1939 hasta 1941 se calcula que la Aktion T4 mató de 70 mil a 275 mil inocentes. Además de Adolf Hilter, los principales orquestadores de este cruel plan fueron su médico personal Karl Brandt, Hans Hefelmann, Herbert Linden (médico, consejero y responsable de los hospitales estatales), Hellmut Unger (oftalmólogo), Hans Heinze (director de un famoso asilo) y los pediatras Ernst Wentzler y Werner Catel.


Personal del Aktion T4


Sin embargo, uno de los médicos más sanguinarios fue el psiquiatra Hermann Pfannmüller, quien abogaba por no gastar recursos en medicamentos y dejar morir de hambre a los niños: «Estas criaturas naturalmente representan para mí como nacionalsocialista tan sólo una carga para la salud del cuerpo de nuestro Volk. No matamos con veneno o inyecciones, porque proporcionaría material inflamable a la prensa extranjera y a ciertos “caballeros de Suiza” [la Cruz Roja]. No, nuestro método es mucho más simple y más natural, como pueden ver».


Hermann Pfannmüller


La Aktion T4, que terminó cuando la opinión pública, incluida la Iglesia, censuró de manera feroz lo realizado por el partido nazi y es uno de los ejemplos más dramáticos de eugenesia aplicados en la historia de la humanidad. Hitler y sus más cercanos seguidores estaban convencidos de que los enfermos mentales o aquellos que tuvieran alguna discapacidad física eran una especie de obstáculo. Sus ansias de hacerlos a un lado llegaron a tal grado que implementó los programas denominados «políticas eugenésicas positivas» que recompensaba a las mujeres solteras «racialmente puras» que tuvieran hijos con miembros del partido nazi.


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TAGS: Historia mundial Hitler Nazismo
REFERENCIAS: Britannica ABC

Rodrigo Ayala Cárdenas


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