
La vida moderna nos obliga a vivir todos los días con prisas, buscando ser eficientes y prácticos. Poco sentido se le da a la reflexión y a la calma, todo debe ser inmediato y fructífero. Esto ha generado un cambio en los intereses educativos en México, cada vez es más fuerte el rumor de que los planes la educación básica tiende a reducir sus materias ligadas a las humanidades o ciencias sociales, considerándolas poco “prácticas” o “útiles”.
A estas alturas de la civilización humana, cuando toda pregunta se puede contestar rápidamente desde cualquier dispositivo con conexión a Internet ¿la historia es útil?, ¿es necesario estudiarla? La respuesta dependerá de los intereses de cada quién, sin embargo, hay personas que harían a cualquiera acercarse con gusto y con interés al estudio del pasado, sobre todo en un país con una herencia cultural tan basta. Enrique Ortiz es uno de estos personajes, cuyo amor al conocimiento y su difusión hacen de la historia un devenir de acontecimientos interesantes y divertidos, más que académicos.
Enrique Ortiz, historiador autodidacta
El interés de Ortiz, también conocido en las redes sociales como Tlatoani Cuauhtémoc, no viene precisamente de la escuela, sino de su propio espíritu. Por su cuenta, comenzó a interesarse por la historia.
«Desde que yo era muy niño disfrutaba leer sobre Constantinopla, las Cruzadas y toda esta cuestión del mundo medieval europeo de medio oriente. Con el paso del tiempo definí qué me era más relevante y enriquecedor ponerme a investigar sobre la riqueza cultural de mi país y el patrimonio que tenemos. De esto tiene más de 8 años que es cuando abrí la cuenta de Twitter para tratar de darle voz a Cuauhtémoc el último gobernante de Tenochtitlán».
El mundo prehispánico para gente con prisa
Quizás el interés poco desarrollado que los mexicanos tienen por conocer su historia viene precisamente desde el concepto académico en el que se tiene la historia, como un simple estudio y narración de hechos pasados. Pocos son los maestros que logran ir más allá de los programas y transmitir la pasión por el estudio y lo fácil que es comprender el desarrollo de la historia desde una perspectiva mucho más humana y completa, conociendo por completo a los personajes y el contexto en el que se desarrollaron. El mundo prehispánico para gente con prisa, es una muestra de lo interesante que es conocer a las civilizaciones que anteceden a los mexicanos, y descubrir que la historia es mucho más interesante de lo que nos pintaron.
Enrique Ortiz tuvo que valerse de casi 50 libros para poder desarrollar este texto, que cualquiera puede leer en menos de una semana. Aquí se recogen anécdotas y curiosidades que van desde la mitología prehispánica hasta la Conquista Española.
«El principal propósito del libro es sembrar esa semilla de curiosidad, acercar la historia de los antiguos mexicas y la vida cotidiana de los nahuas. Se trata de acercar la historia de una manera divertida con datos relevantes sustentados con documentos oficiales que hace mucho no están disponibles para el público general. Yo consideraba importante tener un material de esta naturaleza para que la gente la conociera».
A través de las páginas de este libro se pueden desmitificar muchos hechos que por falta de conocimiento se daba por hecho o se ignoraban por completo. Si bien, uno podría pensar que no es esencial conocer el origen del pozole o saber la leyenda del pulque, estos ayudan mucho para conocer de una manera mucho más integral la cosmovisión prehispánica, entender la historia y ¿por qué no?, comprendernos un poco más.
«Cuando yo iba a la secundaria y a la preparatoria la historia que me enseñaban sólo estaba basada en nombres que no conocía y fechas que eran muy complicadas de memorizar, pero no sabía ningún detalle más. Desde mi punto de vista es importante dejar estas fechas y estos nombres, sería más importante dejar de etiquetar a estos personajes como héroes, porque como todo ser humano tienen diferentes matices y motivaciones y necesidades que requirieron ciertas acciones desde este punto es importante dotar de humanidad a la historia».
Y es así como Enrique Ortiz, Tlatoani Cuauhtémoc, reitera la importancia del conocimiento de la historia, para dejar de creer que esta es aburrida o que los logros de las civilizaciones anteriores se dieron gracias a conocimientos extraterrestres ¿Por qué la gente sigue pensando que los aliens construyeron las pirámides de México? Por ignorancia.
«Los mexicanos debemos saber de dónde venimos y de estar orgullosos de eso. Esto es lo que nos hace únicos en este proceso tan complicado de la globalización y por otro lado es importante conocer la riqueza cultural que nos legaron estas antiguas culturas mesoamericanas. Estoy seguro que podemos valorar de mejor manera nuestras zonas arqueológicas y nuestro patrimonio como capitalinos y mexicanos: conservarlo, protegerlo y visitarlo».

