
Cuenta una leyenda de las tierras de Jalisco que el espíritu de un poderoso demonio al cual se le vio hace cientos de año caminando por las bellas calles de Guadalajara, se encuentra penando y a pesar de que se hicieron múltiples esfuerzos por exterminarlo algún día volverá para atormentar a todos los pobladores de esta ciudad.
Los tapatíos conocen esta leyenda como “el árbol del vampiro”, es un relato muy antiguo que se ha transmitido de manera oral entre muchas generaciones y justifica un extraño árbol que crece de una lápida en el panteón de Belén. Según los pobladores esta historia comenzó a finales del siglo XVIII, en plena época colonial en Belén, un pequeño pueblo que ahora forma parte de la ciudad que conocemos como Guadalajara.
Todo marchaba con tranquilidad en pueblo, hasta que llegó a vivir a una enorme hacienda un hombre de origen europeo sin familia o compañía, él se presentó a sí mismo como el Conde de Baldón. Era evidente que este hombre poseía una enorme fortuna, era una persona muy discreta, pero muy elegante, siempre de negro y de gran estatura. Lo que más llamaba la atención de este excéntrico personaje eran sus solitarias caminatas a altas horas de la noche. Nadie podía explicarse este excéntrico hábito y como el Conde de Baldón no hablaba con nadie, los pobladores no le dieron la mayor importancia.
Escondidos por las calles, armados con machetes y garrotes los pobladores aguardaban en las esquinas, tras los portones o desde balcones, hasta que a altas horas de la madrugada, horrorizados pudieron dar con el asesino desalmado; se trataba de el Conde de Baldón, quien completamente empoderado mordía el cuello de una inocente jovencita.
El ritual funcionó, el vampiro murió inmediatamente y los pobladores decidieron enterrar el cuerpo en el panteón de Belén. Pero, poco tiempo después de esto, un árbol empezó a crecer desde adentro de la tumba, rompiendo el ataúd y lápida, en cuestión de meses un poderoso árbol compuesto por múltiples troncos había cubierto por completo la tumba entera. Se cree que el árbol resguarda el espíritu del vampiro y que en el momento en que este sea cortado o las raíces se asomen completamente, el vampiro regresara para vengarse de todos los habitantes de la zona.

