
Estos prisioneros fueron deportados de 16 distintos países a Auschwitz, durante muchos años se les catalogó como colaboradores y asesinos, cuando en realidad también eran víctimas del régimen nazi, incluso, los Sonderkommandos han sido considerados como “el crimen más satánico del nazismo”.
Se piensa que la idea de que los mismos judíos fuesen utilizados en labores propias de los nazis fue una estrategia para compartir la culpa de los horrores que cometían, borrar la diferencia entre criminal y víctima. Los Sonderkommandos eran forzados a auxiliar en los procesos de asesinato, tenían que arrancar el cabello largo de mujeres, buscar implantes dentales de oro y objetos de valor ocultos en los cadáveres antes de deshacerse de ellos. Si algún guardia de la SS encontraba algún implante o pertenencia de valor, el judío responsable podía ser castigado con su inmediata incineración en vida.
Los Sonderkommando gozaban de algunos incentivos o privilegios marginales; se les alimentaba con comida de mayor calidad, vivían en alojamientos separados, estaban constantemente monitoreados y podían vestir con mejores ropas (podían usar la ropa rescatada de los cadáveres si así lo deseaban).
Sin embargo, tras el fin de la guerra, menos de 100 Sonderkommando sobrevivieron, algunos de ellos fueron quienes ayudaron a conocer el funcionamiento de aquellas cámaras de gas venenoso que desprendían Zyklon B, un pesticida usado para exterminar masivamente a comunidades judías enteras en Auschwitz. Los Sonderkommandos eran los responsables de sacar los cuerpos de los muertos de la cámara de gas y llevarlos a los crematorios. De manera muy discreta, los comandos judíos intentaban no arrastrar los cuerpos sobre la tierra para darle un poco de dignidad a su muerte, así como completar los rezos estipulados por el judaísmo, la mayoría de ellos eran judíos ortodoxos.
Los Sonderkommandos no deben considerarse como cómplices, traidores o colaboradores, se deben recordar como víctimas del oscuro y lamentable episodio en la historia de la humanidad, el Holocausto.
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