El próximo domingo 20 de marzo de 2022, a las 09:33 horas, el Sol cruzará del hemisferio sur de nuestro planeta al norte, registrando así el equinoccio de primavera de este año. En esta fecha, el día y la noche tendrán la misma duración o, en otras palabras, podríamos decir que el día estará “equilibrado”
Aunque las personas no podemos percibir realmente cómo cambia la luz cuando el Sol cruza nuestro hemisferio de sur a norte, los arquitectos mesoamericanos lograron construir pirámides, palacios y otras estructuras en las que puede registrarse este paso.
“En el pasado no era fácil determinar, con exactitud, la duración del día o la noche, eso ahora lo sabemos; pero en las culturas antiguas la manera más fácil de entender que llegaba el equinoccio era cuando el Sol salía a la mitad de su trayecto aparente en el horizonte”, explica el doctor en Astrofísica e investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, Jesús Galindo Trejo.
En un comunicado, el doctor Galindo explicó que este evento astronómico fue identificado por las civilizaciones prehispánicas y muestra de ello son las múltiples edificaciones con concordancia al astro mayor, como es el caso de la Zona Arqueológica de Teopanzolco, en Cuernavaca, Morelos. Ahí existe una pirámide doble que en la parte superior tiene dos santuarios, de entre los cuales sale el Sol.
Otra manifestación similar ocurre en el Templo de las Caritas, en Cempoala, Veracruz. “Esta pirámide posee murales que representan al Sol, la Luna y a Venus, mira hacia el mar y durante el equinoccio sale alineado a la pirámide”, señaló.
De igual forma, en la Zona Arqueológica de Xochicalco, Morelos, hay varias canchas de juego de pelota; en una se conservan los marcadores, que son dos aros de piedra empotrados en igual número de muros paralelos. Están orientados a la puesta solar en el día del equinoccio, de tal manera que se puede observar cómo “se mete” en el centro de ambos.
Quizá el ejemplo más famoso se encuentre en el Templo de Kukulkán ubicado en Chichen Itzá. Aquí se puede observar el descenso de la serpiente emplumada a partir de una hora antes de la puesta del Sol, durante el equinoccio de primavera. Sin embargo, este fenómeno no es exclusivo del equinoccio, ocurre días antes y después.
En cuanto a la creencia que en este día se puede cargar energía solar, el experto asegura que es imposible, dado que nuestra estrella emite la misma radiación desde hace millones de años

