Erriadh es un pequeño pueblo en la isla de Djerba, Túnez. El lugar es un destino turístico buscado por sus paradisiacas playas y la paz y tranquilidad que se respira en sus calles y se siente en el ambiente. El pintoresco y precioso pueblo de paredes blancas y cúpulas ha sido transformado en un centro artístico.
Durante los meses de verano, este lugar ubicado al norte de África que nunca había escuchado sobre el arte callejero, se ha vuelto uno de los spots más atractivos y ambiciosos de esta rama del arte. Los proyectos son increíbles y visionarios; utilizan como lienzo las paredes inmaculadas de sus edificios.
“Es cierto que la vida a cambiado aquí; y es algo muy bueno” dice un habitante del pintoresco lugar; “preferimos que nuestro país evolucione, es mejor para nosotros. Estoy a favor del cambio. Espero que así siga”.Para que el proyecto fuera posible, se hicieron efectivos una serie de permisos por parte de la secretaría de turismo así como por parte del alcalde de Djebra ya que más de 100 artistas pintaron en propiedad pública. También los ciudadanos estuvieron de acuerdo en que se decoraran sus calles.
Las obras están realizadas tanto en cementerios, escuelas y en el ayuntamiento. Este proyecto es sumamente rico culturalmente hablando; muchos de los residentes nunca han salido de la isla y pudieron conocer un poco más de lo que se trata el arte callejero, así como entablar relaciones y conversaciones con los artistas que se dedicaron a darle el giro a su aldea, pues muchos se instalaron en la isla hasta terminado el trabajo. Además, el proyecto está recibiendo mucha antención del extranjero.
Fuentes:
MessynessyChic
RoadsandKingdoms
THENATIONAL
