Fotografías de la dualidad de vivir con Trastorno Bipolar

Fotografías de la dualidad de vivir con Trastorno Bipolar

Fotografías de la dualidad de vivir con Trastorno Bipolar

Viernes 7 de enero.

Hay días en que quisiera no despertar. Días en que desearía poder sentir los pliegues de la cama marcándose en mi piel, como llagas de un eterno (no) descanso. Los ojos me pesan, el sol de la ventana me molesta y la cabeza me duele. Mi cuerpo me pide comida pero no puedo pensar en la rutina de la cocina. Me arrastro hacia ella para encontrar algo que me mantenga consciente y me contento con comida chatarra. La consola de videojuegos sigue prendida, como la dejara el día de ayer. Decido continuar con la vida que dejé pendiente, una donde yo decido cómo vivir y dónde morir. El resto del día pasa sin mayor miramiento, aplastándome de la mano de la fugacidad de la vida.

Sábado 8 de enero

Leo la entrada del día anterior sólo para darme cuenta de los cambios que puedo experimentar de un día a otro. No puedo evitarlo pero hay días en que deseo no ver a nadie y otros, como hoy, en que no existe mayor alegría que la de estar vivo y disfrutar de la compañía de la gente que amo y que me ama. Salir a la calle es un ejercicio de relajación y de libertad, uno del cual desearía no privarme ni un día más. Sobretodo cuando estoy con ella, lo mejor de mi vida.

Domingo 9 de enero

Tal vez mañana sea un mejor día.

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El trastorno bipolar es considerado un trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por un curso cíclico episódico de largo plazo con variaciones extremas del ánimo que generan un daño significativo en el funcionamiento social, interpersonal y laboral de quien lo padece. [1] Asimismo, el trastorno puede dividirse en cuatro categorías mutuamente excluyentes, mismas que dependen si el paciente presenta o no episodios maniacos o de hipomania. La hipomania se refiere a un nivel leve a moderado de manía que puede hacer sentirse muy bien a una persona pero que puede tornarse en manía severa o cambiar a depresión. En ella, los sujetos sienten su autoestima elevada, necesitan menos tiempo para dormir, son más conversadores que lo usual, se distraen fácilmente por estímulos irrelevantes y sus ideas son muy rápidas con la sensación de tener muchas al mismo tiempo. [2]

En el caso de la depresión, ésta puede alternarse con periodos de exaltación (manía) o con estados mixtos que no deben confundirse con los cambios emocionales usuales de una persona en su día a día. Se puede sospechar que la depresión pueda pertenecer a un trastorno de bipolaridad cuando ésta es altamente recurrente y está acompañada de irritación, con la presencia de demasiadas ideas en la cabeza al mismo tiempo, o si el paciente se sale de realidad (síntomas psicóticos).

Por mucho que una enfermedad pueda estar documentada como parte de la investigación científica o por toda la información que exista al respecto, en ocasiones nos falta conocer el rostro humano del trastorno. Si bien, culturalmente hablando, la enfermedad ha recibido una gran atención y masificación del concepto, eso no resulta en una comprensión efectiva de trastorno y sucede, como síntoma de la modernidad, que la gente comienza a diagnosticarse enfermedades que muchas veces van más allá de lo que una revista de moda pueda decir al respecto. ¿Cómo vive una persona que sufre de la dualidad de la enfermedad? ¿Qué es realmente vivir entre episodios de exaltación seguidos de una depresión agobiante? Sólo aquellos que conozcan la enfermedad de cerca, en la vida cotidiana, pueden hablar de ello.

La artista y fotógrafa Liz Obert vive una vida doble. Liz, forma parte del 2% de la población mundial (140 millones) que padecen del Trastorno de Bipolaridad. La artista fue diagnosticada con Trastorno bipolar II, caracterizado “por uno o más episodios depresivos mayores con al menos un episodio hipomaniaco en el cual el funcionamiento del paciente no se ve comprometido con la gravedad suficiente para causar un daño significativo al funcionamiento social o laboral”. [1] Ante su condición, decidió realizar un proyecto fotográfico llamado Dualities en el cual precisamente se mostrara la dualidad de las personas que sufren este trastorno. El proyecto se trata de una compilación de dos imágenes de cada uno de los sujetos entrevistados. En la primer fotografía se muestra al individuo durante actividades que guste realizar mientras esté deprimido. Por otra parte, en la segunda fotografía se puede ver al individuo con el ánimo, la vestimenta y las actividades que le gusta realizar durante sus periodos de “estabilidad”. El resultado, en palabras de la fotógrafa, se trata de “dos imágenes de la misma persona, una arriba y otra abajo”.

En los sensibles retratos de Liz se aprecia que, como suele suceder en los pacientes, estos logran llevar una vida normal en la medida de su enfermedad, aunque en ocasiones, es el mismo trastorno el que irrumpe en su vida diaria y se vuelve sumamente destructiva. Incluso, según estadísticas de los Estados Unidos, 1 de cada 5 personas que padecen el trastorno bipolar, cometen suicidio. Sin embargo, el objetivo del proyecto de la artista radica en romper la estigma social que se tiene en torno a la bipolaridad y a la depresión pues a través de la fotografía, la artista espera crear un diálogo entorno a las enfermedades que permita que aquellos ajena a ella, conecten con quienes la experimentan todos los días.

Dualities ofrece una mirada a la vida pública y privada de las personas que sufren de este trastorno en donde además, cada uno de ellos habla sobre su propia experiencia con la enfermedad, indicando qué es aquello que hace durante sus periodos de depresión y otros de “estabilidad emocional”. Así, la teoría sobre la enfermedad queda relegada como bagaje para poder apreciar, en la vida de todos los días y de manera simbólica, cómo es vivir con un trastorno de bipolaridad.

A continuación te presentamos una recopilación de los mejores retratos del proyecto de Liz Obert. Puedes conocer el proyecto completo y el resto de su obra en su página oficial. Todas las fotografías son propiedad de la artista.

Fuentes:

[1] Reiser, R, Thompson, L (2006). “Trastorno Bipolar”. México. Manual Moderno
[2] Garza Gutiérrez, Fidel (2004). “Depresión, angustia y bipolaridad. Guía para pacientes y familiares. México. Trillas.

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