Esperó inmóvil en el agua helada como sólo puede ser el agua del océano Glacial Antártico. Es el mar de Ross. Esperó paciente que regresaran, estaba solo sin más herramientas que un tubo de buceo y su cámara. Sabía que volverían y estaría listo. Una captura y podría obtener el premio. Los pinguinos volvieron y él no hizo más que seguir esperando con su lente fijo. La tituló “Bubble-jetting emperors”.

Veolia Environnement Wildlife Photographer, fotografías de la vida salvaje

Veolia Environnement Wildlife Photographer
