
«Para los ojos de muchos, yo sólo fui un innecesario complemento a Kandinsky. Se olvida con demasiada facilidad que una mujer puede ser una artista creativa por sí misma con un talento real y original. Una mujer por sí sola […] nunca podrá ganar reconocimiento a través de sus propios esfuerzos. Otras “autoridades” tienen que alzarse a su favor».
Gabriele Münter, 27 de octubre de 1926.
Éste es un fragmento de una entrada del diario de Gabriele Münter, una pintora que es más conocida por haber sido pareja de Kandinsky que por su obra pictórica. Sin embargo, a Münter le debemos la conservación de las obras del movimiento Der Blaue Reiter, en el que participaron algunos de los artistas del expresionismo alemán más reconocidos, incluyéndola.
Woman in Thought II, 1928. / Foto: Städtische Galerie im Lenbachhaus und Kunstbau München; © Gabriele Münter- und Johannes Eichner-Stiftung, Munich/VISDA 2018 / ApoloLee más: 10 datos curiosos de Kandinsky que no conocías
Allí Kandinsky la tomó como discípula y poco tiempo después, hacia 1902, se convertirían en amantes. Todo al mismo tiempo que ambos continuaban pintando y desarrollando el estilo abstracto que los caracterizó y, por supuesto, por el que después Kandinsky sería reconocido y Münter olvidada.
Retrato de Marianne von Werefkin, 1909. / Foto: Städtische Galerie im Lenbachhaus und Kunstbau München; © Gabriele Münter- und Johannes Eichner-Stiftung, Munich/VISDA 2018 / ApoloLee más: En el mundo del arte sólo se le permite la entrada a mujeres desnudas
Sin embargo, su producción artística se vio frenada durante la Segunda Guerra Mundial, después de que no pudiera exponer sus obras, lo cual dio lugar a otro de sus papeles más importantes en la historia del arte. Fuera por mera previsión o un presentimiento sobre la destrucción y “secuestro” de obras de arte que se llevó a cabo durante el Tercer Reich, Münter escondió hasta 80 cuadros del grupo Der Blaue Reiter.
Miss Ellen on the Grass, 1934. / Foto: Städtische Galerie im Lenbachhaus und Kunstbau München; © Gabriele Münter- und Johannes Eichner-Stiftung, Munich/VISDA 2018 / ApoloLee más: 10 mujeres muralistas en México que no conocías
Sin embargo, a pesar de que Münter aún sea expuesta en los espacios artísticos de Alemania, lo cierto es que su impacto y trascendencia ha sido menor, siempre a la sombra de su maestro y amante. El sesgo de género ha imperado en todas las expresiones artísticas, sea la pintura o la escritura, las mujeres han sido relegadas y ocultadas por sus pares masculinos. Del mismo modo, las decisiones curatoriales tanto de museos como los coleccionistas han obviado de sus selecciones a las mujeres, consiguiendo de esta forma —sea inadvertida o con conocimiento de causa— que todas las artistas mujeres que contribuyeron a ciertas corrientes estéticas sean borradas de la historia o, como Münter, relegadas al papel de concubinas y nada más.
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