Tengo nausea,
sólo sé escribir en primera persona.
Si una mujer viniera,
y me mirara con sus ojos,
encantado.
Estaría en-cantado de oír su voz,
en mi oído.
Estaría encantado de oír su voz en mi cuerpo,
que me muerda el cuello,
y me agarre la piel.
(Tengo frío)
No siento mis dedos.
Me arrepiento de lo arrepentido,
y del arrepentir.
Sólo puedo escribir poesía…
Digo, cuentos y sonatas.
Me faltan fábulas.
Tengo oídos,
no los uso.
¡Siento miedo!
Sólo pienso en ti,
me haces daño,
mucho daño.
Me voy.
Me fui.
Pero volví.
Aquí estoy.
Y tú no.
Estoy obligado a querer,
sin querer,
no te escucho un “te amo”,
me escucho decirte un “te amo”.
¿Te amo?
No lo sé.
Te amo.
Eso sé,
te amo,
lo dije en serio,
tal vez,
te amo,
diez veces,
te amo,
te amaré,
¿hasta cuándo?
(Silencio)
Quiero escribir diez obras de teatro.
Y treinta más por si acaso.
Escribiré poesía y algunos cantos.
Mi poesía se llama imaginación y desarraigo.
Mi canción se llama rabia, desencanto y soledad.
¿Te canto una canción?
Tiene tu nombre.
Te lo repito.
Te digo.
Te amo.
