Si en algo es mejor la cámara análoga a la digital, es en que puede capturar la realidad.
Intentaba buscar un conector entre el primer párrafo y éste, que habla de la foto que está arriba, pero me di cuenta que no había necesidad. La foto misma es el conector entre la realidad que ella guarda y la cámara análoga. Mujer, fondo, trasfondo, arte y física se hilan en ese instante. Se hila su sonrisa triste con los globos de caras sonrientes giradas hacia abajo; sus ojos adormilados con el sol de las tres y media y la sombra; sus globos inflados con sus globos desinflados en las bolsas junto a la pared; su bolso que armoniza con el carro estacionado junto a ella, la camioneta un poco más lejana y dos de sus globos. Todo hace parte de todo, y todo es real.
Se titula, en español, Señorita vendiendo globos de helio «Ten un día Feliz» en una esquina del sur de Chicago cerca del campo de beisbol de los Sox, 06/1973. Más claro imposible. El fotógrafo debió darse cuenta que aunque pudo capturar su realidad, no pudo capturarlo todo.
