El hombre que le explicó el poder al mundo ya no puede hablar: Chomsky a los 95

Micrófono de conferencia vacío en sala oscura, símbolo del silencio de Noam Chomsky a los 95 años.

Noam Chomsky ya no puede hablar ni escribir. El filósofo, lingüista y crítico político más citado del siglo XX llegó a los 95 años en silencio — el mismo silencio que él siempre dijo que el poder quería imponerle. La noticia circula esta semana en redes con miles de reacciones: el hombre que durante décadas le puso nombre a cómo los medios fabrican consenso y cómo los gobiernos mienten ya no tiene voz propia.

Quién es Noam Chomsky y por qué su silencio importa

Noam Chomsky nació en Filadelfia en 1928 y pasó la mayor parte de su vida académica en el MIT, donde transformó para siempre la lingüística con su teoría de la gramática generativa. Pero fuera del mundo académico, se convirtió en algo más difícil de catalogar: una voz que le decía a la gente común cómo funciona el poder cuando nadie la está mirando.

Su libro más influyente, Manufacturing Consent (1988, coescrito con Edward Herman), argumentó que los grandes medios de comunicación no informan — construyen narrativas que sirven a los intereses de quienes los financian. medios de comunicación y poder Una tesis que hoy, con el ecosistema de redes sociales y desinformación, se lee distinto pero no pierde fuerza.

En 2023 sufrió un ACV que lo dejó con secuelas severas. Desde entonces vivía en Brasil con su esposa Valeria Wasserman. La confirmación de que ya no puede comunicarse llega esta semana y cierra, de facto, la etapa activa de uno de los intelectuales más prolíficos de la historia contemporánea.

Las frases de Chomsky que todavía duelen

Chomsky dejó un archivo de citas que no envejecen bien en el sentido cómodo — envejecen bien en el sentido de que siguen siendo incómodas. “Si no creemos en la libertad de expresión para quienes despreciamos, no creemos en ella en absoluto”, dijo en algún momento que ya nadie recuerda cuándo pero todos siguen compartiendo. frases de pensadores sobre libertad

También: “El propósito de los medios de comunicación es entretener, informar y, sobre todo, inculcar a los individuos los valores, creencias y códigos de comportamiento que los integrarán en las estructuras institucionales de la sociedad.” O la más directa: “Si asumes que no hay esperanza, garantizas que no habrá esperanza. Si asumes que hay un instinto hacia la libertad, hay oportunidades de cambiar las cosas.”

Son frases que circulan en Twitter, en memes, en tesis universitarias y en discusiones de bar — muchas veces sin que quien las comparte haya leído un solo libro suyo. Eso, paradójicamente, habría satisfecho a Chomsky: que las ideas viajen más lejos que los autores.

Qué queda después del silencio de Chomsky

La reacción en redes a la noticia mezcla tristeza genuina con una pregunta que nadie formula del todo limpio: ¿quién ocupa ese lugar ahora? El de la voz pública que analiza el poder desde afuera, sin pertenecer a ningún partido, sin vender nada, con una consistencia ideológica de décadas. intelectuales públicos del siglo XXI

Chomsky recibió críticas duras a lo largo de su vida — sus posiciones sobre el conflicto en Yugoslavia en los 90, su defensa del derecho de un historiador negacionista a publicar, su lectura de la política exterior de EE.UU. que muchos consideraban demasiado esquemática. Pero incluso sus críticos reconocían que era irreemplazable como figura: alguien dispuesto a decir lo que pensaba aunque le costara invitaciones, premios y columnas.

A los 95 años y en silencio, Chomsky sigue siendo la persona más citada del mundo en contextos académicos según múltiples rankings. El ruido que ya no puede hacer él lo está haciendo la noticia de su silencio.

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