Ojalá nos salgan alas después de arañarnos la piel

Ojalá nos salgan alas después de arañarnos la piel

Ojalá nos salgan alas después de arañarnos la piel

El siguiente poema de Quetzal Noah nos invita a imaginar realidades fantásticas.

Y sí, ojalá que un día se invente

la bofetada con polvo de violetas,

un sutil reclamo con sabor a miel

y no a reproche,

y sí, digo, hay que violar

unas cuantas reglas

para equilibrar el deseo

que nos tambalea

ojalá que nos salgan alas

después de arañarnos la piel,

ojalá que las balas

fueran de cereza y no de plomo,

que en vez de fuego

de las bombas estallara tequila,

frutas o semillas,

ojalá que los días de invierno

a nadie le faltara

otro par de piernas donde enrollarse,

ojalá que de los gritos

salieran nubes de chocolate,

ojalá que todos supieran

que la angustia puede ser

también un estado de inspiración,

ojalá que los ciegos

se atrevan a nombrar los colores,

que el poder sea

para dominarse a sí mismos

y no para aplastar a otros,

tal vez sin el capitalismo

los hospitales no nos venderían la vida,

ojalá que un día al año

lloviera cerveza,

que un poema pueda hacer

tanto eco como el de gritar un gol,

ojalá que cada uno de nosotros

tenga los huevos

y poner un poquito de lo que somos

para hacer un mundo mejor.

****

Si quieres leer mas poemas como éste, ti invitamos a visitar la fanpage oficial de Quetzal Noah.

      

Salir de la versión móvil