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20 poemas latinoamericanos para dedicarle al amor de tu vida

20 poemas latinoamericanos para dedicarle al amor de tu vida

20 poemas latinoamericanos para dedicarle al amor de tu vida

Cuando las palabras faltan para describir lo que sentimos y nos roba toda la atención, cuando somos incapaces de describir aquel fuego en nuestro interior que nos llena de vida, siempre podemos recurrir a los escritores que han trascendido la historia con el eco de sus palabras.
BESOS - El poema mas romantico de Gabriela Mistral - (Recitado)
Sea el amor, el desamor, la esperanza o las emociones que surgen de nuestro interior hemos de admitir que encontramos cierta paz y tranquilidad al leer algo con lo cual nos podemos identificar. Y es que hallar en las palabras los pensamientos que nublan nuestra mente y verlos a éstos acomodados en un sentido que nuestra cabeza desconoce, es reconfortante. En la historia de la literatura, específicamente la poesía, Latinoamérica ha sido cuna de algunos de los versos más bellos, nacidos desde el fulgor explosivo de los corazones de hombres y mujeres que han dejado parte de si en las palabras impresas y vueltas a imprimir.En aras de honrar a aquellos que han reafirmado lo más bello del ser humano y de darte los versos que en este momento necesitas, te compartimos una serie de 20 poemas latinoamericanos para dedicar a esa persona especial.

Punto y Coma
Mónica Lavín

Sedúceme con tus comas, con tus caricias espaciadas, tu aliento respirable y tus atrevimientos continuos; colócame el punto y cima para cambiar las caricias por largos besos y frases susurradas boca a boca. Haz un punto y seguido para deslizarte en mí y contemplar mi desnudez sobre tu cama, ahora interrumpe con guiones para soltar un halago sobre mi cuerpo y su huella en el tuyo – recorrer con la mirada el talle y el hundimiento en la cintura, el ascenso en la cadera, la larga prolongación de las piernas rematadas por un pie que no resistes besar -. Embísteme sin mi rechazo y tortúrame con la altivez de tu deseo arrastrándome muy lejos (al borde del abismo entre paréntesis y sin comas por favor), ahora desenvaina tus puntos suspensivos… – Maldito trío de puntos – ese espacio sin nombre no se alcanza.Un punto y aparte para calmar el temblor de mi cuerpo y sonreírte al mismo tiempo que me das de beber el vino espumoso en una copa. Borro mis interrogaciones. Toda una antesala para retomar tus comas y regalarme la humedad de tu boca y la suavidad de tu respiración en mis orejas, cuello, nuca, hombros; atacar con puntos y comas nuevamente para buscar con tu dedo un clítoris congestionado, pasar tu lengua entre los labios escondidos y saborear mis secreciones – robármelas entre guiones – y atizar de nuevo en mi centro ardiente ocupándolo, sosteniendo el ascenso ¡Inminente! con signos de exclamación, la eyaculación inevitable… hasta acabar con los puntos suspensivos y vaciarte todo en mí y desplomarte extenuado, aliviado y amoroso en mi cuerpo complacido.De nuevo un punto y aparte para dormir sobre mi pecho y pone punto final al entrecomillado “acto” que en este caso es un hecho amoroso sin ningún viso de actuación.Si estoy equivocada, felicito tu dominio de la puntuación.Punto final.

***

Ausente
César Vallejo

¡Ausente! La mañana en que me vayamás lejos de lo lejos, al Misterio,como siguiendo inevitable raya,tus pies resbalarán al cementerio.

¡Ausente! La mañana en que a la playadel mar de sombra y del callado imperio,como un pájaro lúgubre me vaya,será el blanco panteón tu cautiverio.

Se habrá hecho de noche en tus miradas;y sufrirás, y tomarás entoncespenitentes blancuras laceradas.

¡Ausente! Y en tus propios sufrimientosha de cruzar entre un llorar de broncesuna jauría de remordimientos!

***

Bellísima
Eduardo Lizalde

Y si uno de esos ángelesme estrechara de pronto sobre su corazón,yo sucumbiría ahogado por su existencia más poderosaRilke, de nuevo

Óigame usted, bellísima,no soporto su amor.Míreme, observe de qué modosu amor daña y destruye.Si fuera usted un poco menos bella,si tuviera un defecto en algún sitio,un dedo mutilado y evidente,alguna cosa ríspida en la voz,una pequeña cicatriz junto a esos labiosde fruta en movimiento,una peca en el alma,una mala pincelada imperceptibleen la sonrisa…yo podría tolerarla.

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Despedida
Jorge Luis Borges

Entre mi amor y yo han de levantarsetrescientas noches como trescientas paredesy el mar será una magia entre nosotros.

No habrá sino recuerdos.Oh tardes merecidas por la pena,noches esperanzadas de mirarte,campos de mi camino, firmamentoque estoy viendo y perdiendo…Definitiva como un mármolentristecerá tu ausencia otras tardes.

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***

Y el pan nuestro
Juan Carlos Onetti

Sólo conozco de tila sonrisa giocondacon labios separadosel misteriomi terca obsesiónde desvelarloy avanzar porfiadoy sorprendidotanteando tu pasadoSólo conozcola dulce leche de tus dientesla leche plácida y burlonaque me separay para siempredel paraíso imaginadodel imposible mañanade paz y dicha silenciosade abrigo y pan compartidode algún objeto cotidianoque yo pudiera llamarnuestro.

***


Eres, amor
Efraín Huerta

Eres, amor, el brazo con heridasy la pisada en falso sobre un cielo.

Eres el que se duerme, solitario,en el pequeño bosque de mi pecho.

Eres, amor, la flor del falso nombre.

Eres el viejo llanto y la tristeza,la soledad y el río de la virtud,el brutal aletazo del insomnioy el sacrificio de una noche ciega.

Eres, amor, la flor del falso nombre,

Eres un frágil nido, recinto de veneno,despiadada piedad, ángel caído,enlutado candor de adolescenciaque hubiese transcurrido como un sueño.

Eres, amor la flor del falso nombre.Eres lo que me mata, lo que ahogael pequeño ideal de ir viviendo.

Eres desesperanza, triste estatuade polvo nada más, de envidia sorda.Eres, amor, la flor del falso nombre.

***

Una carta de amor
Julio Cortázar

Todo lo que de vos quisieraes tan poco en el fondoporque en el fondo es todo,

como un perro que pasa, una colina,esas cosas de nada, cotidianas,espiga y cabellera y dos terrones,el olor de tu cuerpo,lo que decís de cualquier cosa,conmigo o contra mía,

todo eso es tan pocoyo lo que quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí,que me ames con violenta prescindenciadel mañana, que el gritode tu entrega se estrelleen la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamossea otro signo de libertad.

***

Táctica y estrategia
Mario Benedetti

Mi táctica esmirarteaprender como sosquererte como sosmi táctica eshablartey escucharteconstruir con palabrasun puente indestructiblemi táctica esquedarme en tu recuerdono sé cómoni sécon qué pretextopero quedarme en vosmi táctica esser francoy saber que sos francay que no nos vendamossimulacrospara que entre los dosno haya telónni abismosmi estrategia esen cambiomás profunda y más simplemi estrategia esque un día cualquierano sé cómoni sécon qué pretextopor finme necesites.

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Mía
Rubén Darío

Mía: así te llamas.¿Qué más armonía?Mía: luz del día;mía: rosas, llamas.

¡Qué aroma derramasen el alma míasi sé que me amas!¡Oh Mía! ¡Oh Mía!

Tu sexo fundistecon mi sexo fuerte,fundiendo dos bronces.

Yo triste, tú triste…¿No has de ser entoncesmía hasta la muerte?

***

Ausencia de amor
Juan Gelman

Cómo será preguntoCómo será tocarte a mi costado.Ando de loco por el aireque ando que no ando.

Cómo será acostarmeen tu país de pechos tan lejano.Ando de pobrecristo a tu recuerdoclavado, reclavado.

Será ya como sea.Tal vez me estalle en el cuerpo todolo que he esperadoMe comerás entonces dulcemente pedazo por pedazo.

Seré lo que debiera.Tu pie. Tu mano.

***

Yo pienso en ti
José Batres Montúfar

Yo pienso en ti, tú vives en mi mentesola, fija, sin tregua, a toda hora,aunque tal vez el rostro indiferenteno deje reflejar sobre mi frentela llama que en silencio me devora.En mi lobrega y yerta fantasíabrilla tu imagen apacible y pura,como el rayo de luz que el sol envíaa través de una bóveda sombría

al roto mármol de una sepultura.Callado, inerte, en estupor profundo,mi corazón se embarga y se enajenay allá en su centro vibra moribundocuando entre el vano estrépito del mundola melodía de tu nombre suena.Sin lucha, sin afán y sin lamento,sin agitarme en ciego frenesí,sin proferir un solo, un leve acento,las largas horas de la noche cuento¡y pienso en ti!

***

Estudio
Carlos Pellicer

Apenas te conozco y ya me digo:¿Nunca sabrá que su persona exaltatodo lo que hay en mí de sangre y fuego?

¡Como si fuese muchoesperar unos días -¿muchos, pocos?-porque toda esperanzaparece mar del Sur, profunda, larga!Y porque siempre somosfrutos de la impaciencia bosque todos.Apenas te conozco y ya arraséciudades, nubes y paisajes viajes,y atónito, descubro de repenteque dentro estoy de la piedra presentey que en el cielo aún no hay un celaje.

Cómo serán estas palabras, nuevas,cuando ya junto a ti, salgan volandoy en el acento de tus manos veael límite inefable del espacio.

***

Volverlo a ver
Gabriela Mistral

¿Y nunca, nunca más, ni en noches llenasde temblor de astros, ni en las alboradasvírgenes, ni en las tardes inmoladas?

¿Al margen de ningún sendero pálido,que ciñe el campo, al margen de ningunafontana trémula, blanca de luna?

¿Bajo las trenzaduras de la selva,donde llamándolo me ha anochecido,ni en la gruta que vuelve mi alarido?

¡Oh no,! ¡Volverlo a ver, no importa dónde,en remansos de cielo o en vórtice hervidor,bajo unas lunas plácidas o en un cárdeno horror!

¡Y ser con él todas las primaverasy los inviernos, en un angustiadonudo, en torno a su cuello ensangrentado!

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Te quiero porque tienes…
Jaime Sabines

Te quiero porque tieneslas partes de la mujer en el lugar precisoy estás completa.No te falta ni un pétalo,ni un olor, ni una sombra.

Colocada en tu alma,dispuesta a ser rocío en la yerba del mundo,leche de luna en las oscuras hojas.Quizás me ves,tal vez, acaso un día,en una lámpara apagada,en un rincón del cuarto donde duermes,soy la mancha, un punto en la pared,alguna raya que tus ojos, sin ti,se quedan viendo.

Quizás me reconocescomo una hora antiguacuando a solas preguntas, te interrogascon el cuerpo cerrado y sin respuesta.

Soy una cicatriz que ya no existe,un beso ya lavado por el tiempo,un amor y otro amor que ya enterraste.Pero estás en mis manos y me tienesy en tus manos estoy, brasa, ceniza,para secar tus lágrimas que lloro.

¿En qué lugar, en dónde, a qué deshorasme dirás que te amo? Esto es urgenteporque la eternidad se nos acaba.Recoge mi cabeza. Guarda el brazocon que amé tu cintura. No me dejesen medio de tu sangre en esa toalla.

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***

A Leonor
Amado Nervo

Tu cabellera es negra como el aladel misterio; tan negra como un lóbregojamás, como un adiós, como un <¡quién sabe!>Pero hay algo más negro aún: ¡tus ojos! Tus ojos son dos magos pensativos,dos esfinges que duermen en la sombra,dos enigmas muy bellos… pero hay algo,pero hay algo más bello aún: tu boca. Tu boca, ¡oh sí!; tu boca, hecha divinamentepara el amor, para la cálidacomunión del amor, tu boca joven;pero hay algo mejor aún: ¡tu alma!

Tu alma recogida, silenciosa,de piedades tan hondas como el piélago,de ternuras tan hondas…Pero hay algo,pero hay algo más hondo aún: ¡tu ensueño!

***

Poema 14
Pablo Neruda

Juegas todos los días con la luz del universo.Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua.Eres más que esta blanca cabecita que aprietocomo un racimo entre mis manos cada día.

A nadie te pareces desde que yo te amo.Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.¿Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur?Ah déjame recordarte cómo eras entonces, cuando aún no existías.

De pronto el viento aúlla y golpea mi ventana cerrada.El cielo es una red cuajada de peces sombríos.Aquí vienen a dar todos los vientos, todos.Se desviste la lluvia.

Pasan huyendo los pájaros.El viento. El viento.Yo sólo puedo luchar contra la fuerza de los hombres.El temporal arremolina hojas oscurasy suelta todas las barcas que anoche amarraron al cielo.

Tú estás aquí. Ah tú no huyes.Tú me responderás hasta el último grito.Ovíllate a mi lado como si tuvieras miedo.Sin embargo alguna vez corrió una sombra extraña por tus ojos.

Ahora, ahora también, pequeña, me traes madreselvas,y tienes hasta los senos perfumados.Mientras el viento triste galopa matando mariposasyo te amo, y mi alegría muerde tu boca de ciruela.

Cuanto te habrá dolido acostumbrarte a mí,a mi alma sola y salvaje, a mi nombre que todos ahuyentan.Hemos visto arder tantas veces el lucero besándonos los ojosy sobre nuestras cabezas destorcerse los crepúsculos en abanicos girantes.

Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.Hasta te creo dueña del universo.Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.

Quiero hacer contigolo que la primavera hace con los cerezos.

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Hormigas
Ramón López Velarde

A la cálida vida que transcurre canoraCon garbo de mujer sin letras ni antifaces,A la invicta belleza que salva y que enamora,Responde, en la embriaguez de la encantada hora,Un encono de hormigas en mis venas voraces.

Fustigan el desmán el perenne hormigueoel pozo del silencio y el enjambre del ruido,la harina rebanada como doble trofeoen los fértiles bustos, el Infierno en que creo,el estertor final y el preludio del nido.

Mas luego mis hormigas me negarán su abrazoy han de huir de mis pobres y trabajados dedoscual se olvida en la arena un gélido bagazo;y tu boca, que es cifra de eróticos denuedos,tu boca, que es mi rúbrica, mi manjar y mi adorno,tu boca, en que la lengua vibra asomada al mundocomo réproba llama saliéndose de un horno,en una turbia fecha de cierzo gemebundoen que ronde la luna porque robarte quiera,ha de oler a sudario y a hierba machacada,a droga y a responso, a pabilo y a cera.

Antes de que deserten mis hormigas, Amada,déjalas caminar camino de tu bocaa que apuren los viáticos del sanguinario frutoque desde sarracenos oasis me provoca.

Antes de que tus labios mueran, para mi luto,dámelos en el crítico umbral del cementeriocomo perfume y pan y tósigo y cauterio.

***

Tus ojos
Octavio Paz

Tus ojos son la patriadel relámpago y de la lágrima,silencio que habla,tempestades sin viento,mar sin olas, pájaros presos,doradas fieras adormecidas,topacios impíos como la verdad,otoño en un claro del bosqueen donde la luz canta en el hombrode un árbol y son pájaros todas las hojas,playa que la mañanaencuentra constelada de ojos,cesta de frutos de fuego,mentira que alimenta,espejos de este mundo,puertas del más allá,pulsación tranquila del mar a mediodía,absoluto que parpadea, páramo.

***

Este perfume
Salvador Novo

Este perfume intenso de tu carne,no es nada másque el mundo que desplazan y muevenlos globos azules de tus ojos,y la tierra y los ríos azules de las venasque aprisionan tus brazos.Hay todas las redondas naranjasen tu beso de angustia,sacrificado al borde de un huerto en que la vidase suspendió por todos los siglos de la mía.

¡Qué remoto era el aire infinitoque llenó nuestros pechos!Te arranqué de la tierrapor las raíces ebrias de tus manosy te he bebido todo, ¡oh fruto perfecto y delicioso!Ya siempre cuando el sol palpe mi carne,he de sentir el rudo contacto de la tuyanacida de la frescura de una alba inesperada,nutrida en la cariciade tus ríos claros y puros como tu abrazo,vuelta dulce en el viento que en las tardesviene de las montañas a tu aliento,madurada en el sol de tus dieciocho años,cálida para mí que la esperaba.

***

Destino
Rosario Castellanos

Matamos lo que amamos. Lo demásno ha estado vivo nunca.Ninguno está tan cerca. A ningún otro hiereun olvido, una ausencia, a veces menos.Matamos lo que amamos. ¡Qué cese esta asfixiade respirar con un pulmón ajeno!El aire no es bastantepara los dos. Y no basta la tierrapara los cuerpos juntosy la ración de la esperanza es pocay el dolor no se puede compartir.

El hombre es anima de soledades,ciervo con una flecha en el ijarque huye y se desangra.

Ah, pero el odio, su fijeza insomnede pupilas de vidrio; su actitudque es a la vez reposo y amenaza.

El ciervo va a beber y en el agua apareceel reflejo del tigre.

El ciervo bebe el agua y la imagen. Se vuelve–antes que lo devoren– (cómplice, fascinado)igual a su enemigo.

Damos la vida sólo a lo que odiamos.

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