28 tipos de besos para recordar a un gran amor según Gabriela Mistral

28 tipos de besos para recordar a un gran amor según Gabriela Mistral

28 tipos de besos para recordar a un gran amor según Gabriela Mistral

1618337632953 tipos de besos de amor segun poema gabriela mistral.130421.letras - 28 tipos de besos para recordar a un gran amor según Gabriela Mistral¿Cómo se da un buen beso? Hace falta un poco de lengua y saliva, es necesario tener maestría con los labios y, por supuesto, cerrar los ojos. Hace falta dejarse llevar, concentrarse en el momento y olvidarse del resto del mundo. Los besos son uno de los mejores regalos porque en ellos entregas alientos, suspiros y la caricia más profunda. Sin duda, el beso es lo que te permitirá sentir la conexión decisiva con la otra persona.

El beso es la primera fase para hacer el amor. Los cuerpos se unen y uno penetra con su lengua al otro. En un breve recorrido bucal, la lengua sale para descansar y repetir el movimiento hasta que la pasión aumente y los poros se distiendan. Entonces, el beso se pausa sólo para continuar pero ahora con más fuerza. Cuando el beso acaba, suspiras, te dejas llevar y, por fin, encuentras el éxtasis en ese momento.

Dar un buen beso es sencillo si lo haces con la persona correcta; de otro modo, es posible que de pronto sientas un entorpecido choque de dientes, la mordida nada sutil en un movimiento poco ideal y si las cosas de verdad se tornan incómodas, incluso puede que experimentes un ligero aburrimiento que te distraiga del que pudo ser el mejor momento de una velada romántica.

Los mejores artistas se han inspirado en este momento íntimo para hacer grandes creaciones. Como Gabriela Mistral, mujer que ganó el premio Nobel de Literatura en 1945 y cuyos poemas nos muestran el lado más romántico y cruel de una relación. Para Gabriela Mistral existen diversos tipos de besos que son capaces de destrozarnos, hacernos creer en un amor verdadero y que nos muestran también la tibieza que puede surgir en una relación. Ella escribió “Besos”:

“Hay besos que pronuncian por sí solos la sentencia de amor condenatoria,”

Porque un beso es capaz de demostrarnos el amor, la pasión y el interés de dos seres que se juntan en el instante perfecto para hacer de la química la magia ideal.

“hay besos que se dan con la mirada”

Esos que se esconden con cautela y sosiego, aquellos que de lejos son capaces de pronunciar el anhelo que de cerca se descubre.

“hay besos que se dan con la memoria.”

Porque ya no hay cómo remediar la lejanía de ese amor que se ha ido y nunca volverá. Los besos de la memoria se desvanecen pero las sensaciones que fueron capaces de provocarnos quedan como la huella de un amor que nos hizo suspirar.

“Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.”

Como un compilado de caricias labiales, los besos también se conjugan en aquellos silenciosos, nobles, enigmáticos o sinceros. Cada uno de ellos es capaz de provocar instantes placenteros y contradictorios. El silencioso es ideal para saciar las pasiones cuando hay público. El beso noble remite sólo al primer e intenso amor sin ningún tipo de traiciones o restricciones. Los enigmáticos te dejan dudando de todo lo que ocurrió; y los sinceros son los más enternecedores. También hay besos que se dan con el alma y para las almas, aquellos que se encuentran en un plano más allá de la existencia. Los besos prohibidos son los más intensos y los verdaderos, se encuentran y dan en muy pocas ocasiones. 

“Hay besos que calcinan y que hieren,”

Esos son los besos más dolorosos, porque mientras tu alma arde, poco a poco, el fuego no cesa, no se detiene ni un poco hasta que el amor se hace cenizas y el corazón queda herido.

“hay besos que arrebatan los sentidos,”

Has perdido la vista, has dejado de escuchar mientras tus besos ocupan el eco de tu mente, tu olfato se concentra en el aroma de la otra persona y tu lengua sólo prueba los alcalinos de la saliva de tu pareja. Lo único que crees utilizar es tu tacto pero todos tus sentidos se concentran en ese sublime momento.

“hay besos misteriosos que han dejado mil sueños errantes y perdidos”.

Tal vez ni siquiera recuerdas de dónde vinieron los labios o cómo llegaste a besar la otra boca pero ahora estás ahí, pensando que al día siguiente se olvidarán.

“Hay besos problemáticos que encierran una clave que nadie ha descifrado,”

Esos que, entre acertijos, se han olvidado de cómo resolver el enigma y se han enfocado en la pasión. No buscan descifrar lo que ocurre, sólo se dejan llevar por el momento.

“hay besos que engendran la tragedia cuantas rosas en broche han deshojado.”

El dolor también acompaña a los besos. No son los primeros sino los últimos, aquellos que parecen no tener remedio ante el final y sólo recuerdan las hojas que se han caído en su compañía. 

“Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros”.

Parece que entre estos tipos de besos, los maldecidos, cobardes, traicioneros y perjuros son los peores, pero los besos tibios son los que no deberían de perdonarse. Cada beso tibio equivale a la pérdida del alma y a la traición propia, que es peor que la traición hacia otra persona. Si quieres que tus besos dejen huellas como un campo de sol entre dos hielos, hay que hacer de cada beso uno sublime y puro.

“Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores”.

Históricamente, el beso se ha transformado del amor a la traición, a la venganza pura y también a la compasión. Viudas negras, enemigos puros, mafia, vampiros… todos ellos dan como última puntada un beso que se queda en el recoveco de aquellos seres malditos que lo han recibido.

Hay besos que sólo me recuerdan a una persona, una persona por la que los besos significaron algo más que caricias, significaban “te amos” desnudos, intensos y entregados que permanecen hasta hoy en mi memoria:

“Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que sólo nuestros labios han probado.

¿Te acuerdas del primero…? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenáronse de lágrimas tus ojos.

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos… vibró un beso,
y qué viste después…? Sangre en mis labios.

Yo te enseñé a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca”.


La poeta Gabriela Mistral se caracterizó por se la chilena más universal y, tal como estos versos, muchas personas han intentado encasillar los besos para dotarlos de cualidades grandiosas, si quieres conocer 16 tipos de besos, puedes ver el artículo: “16 tipos de besos que puedes darle a tu pareja y enamorarla para siempre”.

*Este artículo fue publicado anteriormente por Julieta Sanguino y ha sido modificado por Cultura Colectiva

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