La tez pálida, las venas asomándose, las entradas del cabello, el pecho comprimiéndose contra las piernas. Unos pies arqueados, la columna vertebral sobresaliente, las comisuras de la carne. Se trata de un trampantojo, una escultura hiperrealista. Esta mujer desnuda en posición fetal, a sido de las piezas más controversiales de Art Basel Hong Kong, y es obra del artista australiano Sam Jinks (1973, Australia). La pieza “Untitled” (sin título), al igual que las demás esculturas del artista, desde cómo están articuladas a los gestos de las caras, son reflejo mimético de la condición humana. Es un trabajo que supera la realidad, algo completamente siniestro.
Su técnica es impecable, transmite en el espectador experiencias y emociones propias del ser humano, como si de verdad estuviéramos ante un cuerpo vivo pero silencioso, y en toda la vulnerabilidad de su desnudez.
Detallarlas no es fácil, no es bonito: es humano. Cada detalle silencioso del cuerpo, se puede ver con detalle en estas sumisas esculturas.
***
Visita la página oficial del artista AQUÍ
