Deniz Kurtel es una artista multidisciplinaria, produce música y además hace instalaciones con LEDs. Es originaria de Istambul y su madre es galerista, curadora y profesora de arte. Nunca estudió arte pero al crecer, su madre la introdujo al medio poco a poco a través de proyectos y exposiciones. Probablemente no haya sido planeada su incursión al mundo artístico, pero en el subconsciente su madre ya había plantado esa semilla.
Algo que sí estudió, es música. Tomó clases de piano clásico, pero el interés en la música electrónica lo desarrolló durante sus estudios en Estados Unidos. Como la mayoría de los jóvenes, Deniz solía salir de “antro” a bailar, y al combinar su profesional ética de trabajo, adquirida con sus clases de piano, con su pasión por el arte y la música electrónica, sentó las bases para convertirse en lo que es hoy en día.
Se ha hecho un nombre en la escena de arte experimental gracias a sus instalaciones de LEDs, que usan espejos y complejos sistemas computarizados para controlarlos. Sus instalaciones responden al movimiento o inclusive al sonido y reaccionan de manera muy natural a dichos estímulos. Es sorprendente la sensación de infinito que nos transmite cuando vemos alguna de sus obras. Si alguna vez te has parado en medio de dos espejos y ves esa fila interminable de reflejos, seguramente has experimentado de cierta manera lo que Deniz nos quiere decir.
Kurtel ha sabido combinar sus dos pasiones, pues en las fiestas de uno de los sellos discográficos donde ha publicado su música (Wolf & Lamb), su trabajo como artista visual es la pieza central de decoración. Además ha expuesto en distintos festivales como Burning Man, Art Basel Miami Beach y Communikey. Ha hecho instalaciones en el Hotel Marcy en Nueva York y en la tienda de ropa Lucy in Disguise.

